Espíritus contemporáneos reúne doce textos de Antonio Sáez Delgado sobre diversos aspectos de las relaciones entre las literaturas española y portuguesa de principios del siglo XX, con una perspectiva común: leer y entender estas literaturas, en su contexto ibérico, como el continuum de la modernidad en la Península, estableciendo las coordenadas que relacionan el Simbolismo y el Saudosismo portugués con el Modernismo hispánico, y el primer Modernismo Portugués con la Vanguardia Histórica española.
¿De qué ha muerto la gente a lo largo de la historia? Con rigor y humor, este libro realiza un recorrido meticuloso por las causas de muerte más comunes en cada época —desde enfermedades infecciosas a genéticas, desde la violencia hasta motivos tan aparentemente inofensivos como la dieta— y describe cómo se les ha hecho frente. Un libro de historia y de biología que revela cómo ha cambiado nuestra manera de morir a lo largo del tiempo y nuestra manera de vivir la muerte. Una obra que revela una profunda verdad: que la muerte es la mejor maestra para enseñarnos a entender la vida.
El estoicismo fue una de las escuelas filosóficas más influyentes de la antigüedad y su influencia sigue vigente hoy en día. Surgió en Atenas hacia el 300 a. C. y se convirtió en una de las filosofías más populares del mundo romano; sus doctrinas atraían a personas de todos los estratos de la sociedad antigua, desde el esclavo Epicteto hasta el emperador Marco Aurelio.
Con un lenguaje sencillo y muy divulgativo, en Estoicismo Sellars ofrece una introducción a los estoicos antiguos, a sus obras y a otros autores antiguos que refieren testimonios sobre la filosofía estoica, una escuela de vida que todavía tiene mucho que decir a los lectores del siglo XXI.
María Hesse cuenta en El placer cómo fue su camino hacia el despertar sexual, una senda tortuosa sembrada de vergüenza y desconocimiento, que sorteó gracias al sabio ejemplo de mujeres que supieron iluminar la ruta del placer para que otras la recorrieran más ligeras. Ese libro dio pie a otro, Malas mujeres, en el que sigue la pista de otras mujeres que también se salieron de las líneas caprichosas que los hombres habían trazado para ellas. Mujeres osadas a las que a menudo llamaron locas, fatales, brujas o sencillamente malas —de Madame Bovary a Sarah Connor, de Juana la Loca a Yoko Ono o de Helena de Troya a Monica Lewinsky—, y que Hesse reivindica como referentes en los que inspirarse para ser simplemente mujeres en el mundo en que vivimos.