Un grupo de jóvenes activistas y hackers de diferente procedencia se presenta al concurso a la mejor innovación nórdica con un proyecto para recopilar datos de cualquier sistema y crear conexiones con el big data. No logran resultar premiados, pero al final del evento reciben un misterioso encargo para recabar datos sobre un medicamento y su uso en pacientes de distintos lugares del mundo. El grupo acepta sin saber apenas nada de quién les ha hecho un encargo tan bien retribuido ni para qué servirán sus resultados. Poco a poco se irán desvelando algunos engranajes de la interacción entre el sector farmacéutico y el dinero.
El detective Tony Roures, cínico y sentimental, recibe de madrugada la visita de un viejo amigo, Alberto Llorens, un fotógrafo al que creía felizmente casado con una rica empresaria de Castellón. La triste realidad, según le cuenta, es que tiene problemas conyugales y se ha convertido en un asiduo del club de alterne más famoso de todo el Levante español.
Allí conoció a Blessing, una joven nigeriana, atada a una organización de trata por la deuda del viaje y un ritual de vudú. Tras ser chapuceramente operada de un cáncer de mama, se convierte en «mercancía estropeada» y es asesinada. Es entonces cuando Llorens recibe amenazas y, asustado, busca a Roures. Este comienza una peligrosa investigación que revelará una trama criminal de trata de mujeres de inusitada crueldad.
La obra que el lector tiene en sus manos, revela el mundo interior del personaje marcado por signos diurnos y fantásticos de la vida cotidiana y los seres atormentados de la misma, El relato iniciado desde la voz, persigue de manera insistente al personaje, cobra su forma en la medida que avanza en ritmo, unidad y escritura. El personaje se desenvuelve en sus propias circusntancias. Luz, obscuridad, rumor de sueño y fascinación se reconocen en camino y travesía, lugar de la imaginación y búsqueda narrativa.
Si, como dijo Alfonso Reyes, el ensayo es el centauro de los géneros, la crónica es un mestizo más exótico o salvaje: el grifo de la literatura. Este libro es una jaula sin barrotes donde merodean algunas de esas criaturas: la marchita eternidad de Acapulco y la vocación de Mazatlán como food court del alma; una temporada de rockstar en el desierto y un recuerdo del Mundial de Alemania 2006 robado por el autor a un examante de su novia; un hotel en Shanghái donde toca la banda de jazz más antigua del mundo y la visita de la reina de Inglaterra al puerto de La Paz, Baja California Sur; el brutal asesinato de una adolescente chilena en la región del Maule y un retrato a mano alzada del Fiscal de Hierro, persecutor de guerrilleros suicidas, homeópatas marxistas y gavillas narcomatriarcales que protagonizó la lucha contra la delincuencia organizada en los años setenta en Nuevo Laredo.
Las ocho narraciones de este libro realizan una de las suertes mayores de la literatura: ir de lo íntimo a lo general, o viceversa. También nos recuerdan que no hay promesas sin resaca.