¿Puede una paloma marcar el destino del próximo líder espiritual de mil millones de personas? ¿Qué reunión arranca con el golpe de un martillo de plata sobre la cabeza de un cadáver ilustre? ¿En qué elección mundial reina el silencio absoluto... mientras muchos sospechan que el Espíritu Santo ya ha elegido? Eso no estaba en mi libro de historia de los cónclaves se adentra en el engranaje más cerrado, simbólico y desconcertante de la Iglesia católica: la elección del papa de Roma. El sacerdote y vaticanista Mateo González Alonso combina historia, crónica y singularidades para mostrar lo que rara vez se revela durante un proceso de sucesión pontificia: cardenales que entran con maletas registradas, chistes sobre perritos antes de comer, votos susurrados bajo los frescos de Miguel Ángel y ujieres que apremian a los rezagados antes de cerrar las puertas con llave. A medio camino entre el poder terrenal y una fe que sobrepasa lo visible, el cónclave es una ceremonia sagrada que apenas ha cambiado desde el siglo XIII, aunque hoy las sotanas pasen por escáneres antiespías y las normas se actualicen. Y, pese a todo, continúa siendo un acto de fe. Aunque haya intrigas, acuerdos tácitos y candidaturas disfrazadas de humildad, siempre queda espacio para lo inesperado. Como aquel día en que un cardenal olvidó preparar discurso y acabó saludando al mundo como sucesor de san Pedro. Entre anillos, votos secretos, rezos y pasillos, se decide algo más que un liderazgo espiritual. Se mide el pulso de una institución que resiste, se transforma y aún sorprende. Allí no solo se elige a una person se escenifica un misterio.
En el siglo veinte, dos ideas opuestas destacaban en Occidente: las enseñanzas de Jesucristo y la versión de una utopía inspirada por Karl Marx. Ahora, en el siglo veintiuno, estas ideas están extrañamente mezcladas tanto en la cultura como dentro de la Iglesia.
El autor Joe Owen entrega un examen oportuno de cómo el pensamiento marxista ha infiltrado las comunidades de fe modernas. Este manual integral te equipa para reconocer y responder a las maneras sutiles en que las cosmovisiones seculares desafían los fundamentos bíblicos.
Lo que descubrirás:
Herramientas prácticas para pastores, líderes y creyentes navegando las presiones culturales
Respuestas bíblicas a la teoría crítica de la raza, ideología de género y movimientos de justicia social
Fundamentos teológicos para entender la naturaleza humana, el pecado y la redención por medio de Cristo
Las raíces históricas de cómo la ideología marxista evolucionó de teoría económica a revolución cultural
¿Listo para reclamar la verdad bíblica?
La gnosis, conocimiento de lo oculto que atañe a la salvación del ser humano, nace embrionariamente con el judaísmo apocalíptico del siglo IV a. C. Más tarde, la salvación del espíritu con respecto al mundo material surge en el ámbito marginal del judaísmo de inicios del siglo I. En las tres centurias siguientes alcanzará la gnosis su apogeo dentro de las fronteras del Imperio romano con el nombre de «gnosticismo», contra el que luchará la Gran Iglesia oficial.
El relato gnóstico es un verdadero sistema, mezcla de teología y de algunos elementos filosóficos procedentes del platonismo y el pitagorismo; un sistema que comprende teodicea, cosmología, antropología, soteriología y escatología. Este libro ofrece al lector la posibilidad de adentrarse en el pensamiento religioso y filosófico de la gnosis a través de sus textos, sacando a luz sus claves ocultas, muy importantes para el conocimiento del cristianismo primitivo.
Tanto en la tradición griega como en el Antiguo Testamento, «pecado» significaba desviarse de la dirección correcta. La gula, en este contexto, sería una desviación de la manera correcta de comer y, consecuentemente, para poder hablar con propiedad de la gula, antes se ha de conocer en qué consiste ese modo correcto de alimentarse. Este libro se apoya en la tradición literaria –desde los líricos griegos arcaicos hasta los poetas malditos, pasando por la Biblia y las novelas de caballería– para entender el modo en que se ha interpretado ese buen comer bueno en Occidente y cómo, en muchas ocasiones, no se ha formulado como una mera prohibición, sino como la búsqueda de un equilibrio.
Hágase la luz es prueba de que las mejores historias nunca mueren. En esta atrevida reescritura del Génesis, Dios es una mujer, no es perfecta y, como suele ocurrir, a veces duda de sí misma. También se siente sola. ¿Qué significa ser humano?, ¿cuál es nuestro propósito?, ¿cómo debemos tratarnos los unos a los otros? Las grandes preguntas de la Torá y del Antiguo Testamento aún son las nuestras
«En el principio existía el verbo». Esta frase, con la que comienza el Evangelio según San Juan, es clave en las enseñanzas de la Iglesia cristiana y ha sido determinante para el arte, la literatura y el lenguaje occidentales.
Sin embargo, en los años posteriores a la muerte de Cristo no hubo ni una sola palabra, ni consenso alguno sobre quién era Jesús o por qué había sido importante. Hubo muchos Jesuses diferentes, entre ellos uno agresivo que despreciaba a sus padres y paralizaba a quienes se le oponían, otro que vendió a su gemelo como esclavo y alguno más que hizo crucificar a alguien en su lugar.
¿Por qué sabemos tan poco acerca de estas primeras versiones de Jesús? Porque, a partir del siglo IV d.C., la forma ortodoxa de cristianismo que se había vuelto preeminente se dedicó a eliminar sistemáticamente cualquier otra variación, denunciando sus evangelios como apócrifos y a sus seguidores como herejes. Estos desafortunados cristianos perdieron sus derechos, sus propiedades, sus iglesias y, no pocas veces, incluso sus vidas. En Herejía, Catherine Nixey recupera esas extraordinarias historias de contingencia, azar y pluralidad.