Cuando la presencia del Espíritu Santo te alcanza, no te empuja...Te abraza. No te invade... Te habita. No te quiebra... Te restaura. Es una llama que arde, pero no se consume, una voz que guía, pero no grita, una compañía que consuela sin condiciones. Y cuando esa presencia entra, todo se ve desde una óptica distinta.
La confianza es el oxígeno de todas las relaciones humanas. Pero también es lo que te hace tropezar después de haberte quemado. Puede que un amigo te decepcione constantemente. Un líder o una organización que respetas resulta ser diferente de lo que aparenta. Tu cónyuge te engaña. Un familiar te traiciona. Estás agotado por las decisiones de los demás y empiezas a cuestionarte tu propio discernimiento. Y te preguntas: "Si Dios permite que esto ocurra, ¿se puede confiar en Él?”.
«El gozo que van a pregonar estas páginas no es el que se experimenta porque las cosas vayan bien, sino el que no cesa de brotar ‘a pesar de que’ las cosas vayan cuesta arriba (no quiero decir mal). Este es, me parece, el sentido de la bienaventuranza cristiana: no se promete en ella la felicidad a los pobres porque vayan a dejar de serlo, ni a los que tienen hambre porque ya está llegando alguien con el bocadillo. El gozo que allí se promete es aquel en el que las razones para la alegría son más fuertes que las razones para la tristeza, no el gozo que proporcionan la morfina o la siesta.
A esa alegría –os lo juro– no estoy dispuesto a renunciar. Este libro prolonga mi testimonio de fe en la vida con minúsculas y en la gran Vida con mayúscula».
Este libro es una gran historia de una mujer que fue mercada por la violencia, abuso de todo tipo, violación, rechazos e inseguridades; fue cercada por oscuridades desde su infancia, y en muchos casos sus propias decisiones la provocaron. Ella se vio atrapada en muchas circunstancias espirituales, emocionales y naturales, muchas de ellas sin esperanza de salida. Pero dentro de su corazón siempre hubo una pequeña voz que la animaba a seguir hacia adelante, no importando lo doloroso, incierto y oscuro de las situaciones en las que se encontrara. La vulnerabilidad de esta mujer te confrontarás y te ayudará en áreas donde Dios también la ayudó a ella. Hoy ella no es más una víctima, es una mujer victoriosa en su fe, proclamando que sí podemos ser libres, disfrutar de la vida y comenzar de nuevo a cualquier edad. Ella es un testimonio de que, a pesar de su pasado, de una vida difícil, de dura trayectoria, podemos comenzar de nuevo.
¿Sabías que las crónicas del Renacimiento atribuían la fundación de España a Tubal, el nieto de Noé?, ¿que el mismo Osiris, divino rey de Egipto, habría librado aquí una guerra colosal contra el gigante Gerión?, ¿o que Hércules no combatió a un monstruo ibérico tricéfalo, sino a tres poderosos monarcas hermanos llamados Geriones Lominios? ¿Has imaginado Tarteso como escenario de gloriosas batallas entre dioses y titanes? ¿Fueron los sicanos de Sicilia un pueblo íbero expulsado del río Segre?
Nos fascina el legendario infinito de Grecia y Roma, mundialmente célebre, pero la compleja y singularísima mitología en la que hunde sus raíces Hispania ha sido infelizmente desterrada al olvido. ¿Qué fue de los pioneros cronistas que, fundiendo realidad y ficción, quisieron revelarnos el origen de la genuina identidad española? ¿Hasta qué punto los últimos hallazgos arqueológicos nos obligan a rescatar textos que se creían superados? Un cautivador universo de inmortales deidades, vetustas lenguas, misteriosas civilizaciones y portentosas criaturas cobra vida ante nosotros, con la Península como escenario, al mirar más allá del simplista paradigma vigente.
En Reír, crecer, vivir, Navajo entrelaza magistralmente lo placentero y lo profundo, infundiendo cada reflexión diaria con humor y perspicacia espiritual. La risa diaria proporcionada por los eventos de la vida real sirve como recordatorio de que la alegría es una parte esencial de nuestro viaje espiritual. Mientras te ríes, también creces, tanto en tu comprensión de las Escrituras como en tu relación personal con Cristo.