Si como afirma Jorge Valdano el fútbol es un laboratorio de la vida, la figura del entrenador resulta ideal como punto de partida para comprender las verdaderas claves de la dirección de equipos y de la gestión de personas. Partiendo de esta premisa, Patricia Ramírez explica en Así lideras, así compites las herramientas que permitirán al lector mejorar sus capacidades cuando se ponga al frente de un grupo de personas, sean estas un departamento de una empresa, un equipo deportivo, los estudiantes de una clase o su propia familia.
A partir de su propia experiencia con equipos de fútbol de primer nivel y con deportistas de élite, Patricia ha sido capaz de condensar las características que hacen de una persona un buen entrenador: desde la habilidad para marcar objetivos claros, hasta la capacidad para soportar la presión, pasando por la predisposición para delegar bien. En definitiva, la importancia de contar con un equipo motivado para alcanzar el éxito y las claves para conseguirlo. Porque en última instancia, más que los resultados, lo que cuenta para el éxito a largo plazo es el rendimiento.
David Fuentes narra su propia autobiografía desde el manicomio. Desde ahí reflexiona sobre su empeño en mantenerse fiel a sus valores, a su ideal utópico de libertad absoluta, a pesar de que para ello tenga que sacrificar a su familia, el amor o la amistad, en una sociedad que transita entre el conservadurismo y una nueva corriente pragmática y consumista. El destino de David es voluntariamente trágico y, así, inicia un camino que no tiene retorno.
Una novela ambiciosa que formula una pregunta sobre el valor de las ataduras, del compromiso afectivo, y la posibilidad de soñar un futuro fuera de los límites del racionalismo.
Para Patricia Ramírez, tener tiempo implica realizar cambios drásticos en tu vida.
Porque seguir viviendo a este ritmo que llevas, a contracorriente de la salud mental, no es sostenible. Así que aquí tienes el Método de Patri Psicóloga para llegar a todo: empieza por llegar a menos. Porque tu menos es tu todo.
En este libro no encontrarás consejos para ser más rápido, para hacer más cosas ni para que organices tu agenda como el Tetris. Todo lo contrario. Las palabras «rápido», «deprisa» y «ya» las carga el diablo.
Cómo tener tiempo para todo pretende que aprendas a honrar tu tiempo y lo disfrutes y lo aproveches en beneficio de tu salud física y mental. Aquí encontrarás herramientas que te ayudarán a apartarte de esa prisa que has convertido en cotidiana pero que tanto daño te hace. Y es que tener tiempo para todo pasa por cambiar de estilo de vida.
Y llegamos a un lugar que, aún a día de hoy, no sabría muy bien cómo definir. Quizá es ese sitio al que te trasladas cuando suena el timbre del recreo, o allí donde vamos al cerrar los ojos justo antes de soplar las velas, o el viento en el que flotamos al recibir uno de esos abrazos que nos sostienen el cuerpo, las dudas y los miedos...
¿Quién sabe? O quizá no era más que la parte trasera del armario en el que se había convertido mi vida: ahí donde se almacenan prendas que jamás volverás a ponerte pero que te da pena tirar.»
«Este libro es un ensayo en forma de crónica o una crónica en forma de ensayo. Este libro no es una ficción. Este libro es la anatomía de un instante: el instante en que Adolfo Suárez permaneció sentado en la tarde del 23 de febrero de 1981 mientras las balas de los golpistas zumbaban a su alrededor en el hemiciclo del Congreso de los Diputados y todos los demás parlamentarios -todos menos dos: el general Gutiérrez Mellado y Santiago Carrillo- buscaban refugio bajo sus escaños. Este libro es la crónica de ese gesto y la crónica de un golpe de estado y la crónica de unos años decisivos en la historia de España.
Nuestro cerebro está programado para llevar una vida como cazadores y recolectores. Sin embargo, hoy en día vivimos en un mundo radicalmente diferente. Esto conduce a errores de lógica sistemáticos que pueden resultar devastadores para nuestro dinero, nuestra carrera profesional o nuestra suerte.
Los textos de Rolf Dobelli no solo son enriquecedores por su contenido, sino porque nos proporcionan el auténtico placer de la lectura.