Vivimos en un momento muy interesante. En el aspecto material, este es el mejor momento que hemos vivido como sociedad, somos más libres que nunca, más sanos y más ricos que cualquier otra época en la historia de la humanidad. Sin embargo, de alguna manera, todo parece estar irreparablemente destruido: el calentamiento global, los gobiernos se equivocan constantemente, las economías colapsan y todo mundo se siente perpetuamente ofendido en Twitter. En este momento de la historia, en el que tenemos acceso a la tecnología, a la educación y a las comunicaciones, a la que nuestros antepasados ni siquiera podían soñar, muchos de nosotros nos sentimos desesperanzados.
Son malos tiempos para los clarividentes. Scion se ha aliado con los refaítas, una raza de otro mundo extraordinariamente poderosa y que tiene la intención de convertir a los humanos en sus esclavos.
En una proeza de valentía sin precedentes, Paige Mahoney ha logrado liderar una fuga masiva del brutal campamento, Sheol I, donde ella y otros clarividentes fueron encarcelados sistemáticamente.
Paige está desesperada por alcanzar la seguridad del inframundo londinense, pero es poco probable que la despiadada líder de los refaítas, Nashira Sargas, la deje escapar tan fácilmente.
Borges y Bioy Casares compartieron cincuenta años de amistad literaria, buena parte de los cuales los pasaron encerrados, escribiendo juntos. Eran el mismo otro: un tercer escritor, inasimilable a uno tanto como al otro, profundamente excéntrico. De ahí que Bustos Domecq y Suárez Lynch -los alias con que formalizan la existencia del Tercer Escritor- sean algo más que seudónimos. Son escritores de derecho, tan autores como los autores que los inventaron. En ese otro llamado Bustos Domecq o Suárez Lynch descubrieron la posibilidad prematura, y por eso doblemente fascinante, de esa experiencia de balbuceo, inestabilidad y desequilibrio que Adorno llamó "estilo tardío", y que los artistas, según él, sólo alcanzaban una vez que eran dueños absolutos de sus medios artísticos. El estilo tardío es el malestar hecho estilo, una suerte de implosión que sacude la obra y la vuelve contra sí misma, al precio incluso de liquidarla. Esa obra maestra enferma, irreconocible para sí misma, Adorno decía que sólo podía aparecer al final de algo. Con la obra del Tercer Escritor, Borges y Bioy demostraron que también podía aparecer en el medio, en una zona de pasaje, que la pasión política podía ser su motor activo, el chiste al cuadrado su lógica de vértigo y la risa su signo, su huella digital y su música.
Del prólogo de Alan Pauls
Lo siento bajo la piel... Después de Katmere, no debería sorprenderme nada. Pero aquí estoy, atrapada con el peor de los seres sobrenaturales: Hudson Vega. Puede que sea el hermano de Jaxon y puede que sea increíblemente atractivo, pero es una auténtica pesadilla.
Me está robando el corazón... Es una verdad universalmente conocida, al menos según Grace, que todo es culpa mía. Pero sospecho que no es tan humana como cree y que es ella la que nos ha encerrado aquí. Ahora tenemos que trabajar juntos, no solo para sobrevivir, sino también para salvar a todos aquellos a los que consideramos nuestra familia. Porque hay algo que nos conecta, algo más fuerte que el miedo... y mucho más peligroso.
A través de la verídica y conmovedora historia de Ahotep, Christian Jacq nos muestra un Egipto fabuloso al borde de la desaparición, que renacerá de sus cenizas impulsado por el valor y la pasión de una valiente y astuta joven. Sin la reina Ahotep, el Valle de los Reyes nunca habría existido, Egipto no hubiera conocido el período de esplendor que fue el Imperio Nuevo ni a los más gloriosos de sus faraones, entre ellos Ramsés el Grande.
La vida no es perfecta, pero tu actitud sí puede serlo. Superarte, cambiar o plantearte metas es algo que deber elegir tú. E, independientemente del momento en el que te encuentres y de las circunstancias por las que atravieses, siempre tienes la libertad de elegir cómo enfrentarte a cada situación.
Porque la actitud no lo es todo, pero sí es el motor para alcanzar tus deseos. Y en el mundo hay actitud para todos, y en grandes cantidades. Sal a luchar por la ración que te toca.