La legendaria Biblioteca de Alejandría, con sus 700 000 rollos de papiro, fue el orgullo de la dinastía de los Ptolomeos, guardianes del inmenso patrimonio literario, filosófico, científico y religioso griego y egipcio. Su ambición era reunir el saber de todos los pueblos del mundo conocido, un anhelo que, desde entonces, no ha abandonado a la humanidad. Para ello pidieron a los distintos soberanos que enviaran las obras de sus autores más destacados, ordenaron a los copistas que reprodujeran los papiros llegados en la infinidad de barcos que recalaban en Alejandría y tradujeron al griego las obras extranjeras. Lamentablemente, la fama de la mítica biblioteca no se debe solo a su hermoso propósito, sino a su trágica destrucción y a las múltiples leyendas que en torno a ella circulan. ¿Fue en realidad Julio César, en el año 47 a. C., quien la redujo a cenizas? ¿O tal vez el califa Omar, en el año 640, al conquistar la ciudad?
ESTE LIBRO NO ES UN ENSAYO, NI UNA CRÓNICA: ES UNA BÚSQUEDA. UNA LLAMADA.
Algunas palabras no existen solo para decirlas: las más hondas se invocan. España pertenece a esa estirpe solemne. Pronunciar ese nombre es despertar siglos de coraje, de ruinas y resurrección, de gestas olvidadas, de llamas que aún arden.
En estas páginas no buscamos la España que discute en los telediarios, sino la que resistió en Numancia y resplandeció en los claustros; la que cruzó mares llevando consigo audacia, esperanza y eternidad. En busca de España es un canto a lo que fuimos, lo que somos y lo que aún podemos ser. Es memoria y destino, una herencia que nos compromete. España aún vive. Late en estas páginas como un espejo para aquel lector que se atreva a mirarse, a descubrirse y a recordarla.