Este segundo volumen de En busca del tiempo perdido, considerada una de las obras cumbre de todos los tiempos, obtuvo el premio Goncourt en 1919.
Tras una primera parte en la que el Narrador intima con los Swann y estrecha su relación con Gilberte, lo que le lleva a experimentar los cataclismos anímicos y mentales que produce el amor, aborda el deslumbrante relato de su estancia en la localidad costera de Balbec. Sin olvidar el divertido elenco de secundarios que pueblan el Grand-Hôtel, allí conoce, entre otros, al arrebatador Saint-Loup, al excéntrico barón de Charlus, al pintor Elstir, y a Albertine y el resto de las «muchachas en flor».
Marcel Proust envuelve al lector en un torbellino de sensaciones y pensamientos en el que va alternando sabiamente la comicidad y el desgarro, ambos propios de la condición humana.
En una gélida noche, tan funesta que el viento se vuelve mensajero de terribles presagios, Hamlet, Horacio y tres soldados se reúnen con el propósito de desentrañar el misterio en torno al espectro que ha aparecido en las últimas noches cerca del castillo. Solo hablará con Hamlet, pues esa criatura castigada a vagar por las tierras de Elsinor fue su padre, el último rey de Dinamarca. Su hermano Claudio le traicionó arrebatándole la vida, el trono y su reina. Un horrible crimen que reclama justicia.
Tienen el corazón en su sitio pero la cabeza llena de malas ideas.
El club de las malas ideas puede, por fin, participar en el concurso anual que se celebra en el centro comercial. ¿El premio? ¡Un viaje de aventuras con TODO incluido y un trofeo bañado en plata!
Tendrán que enfrentarse a pruebas de lo más variadas, pero el club está preparado: Olivia es un hacha en los deportes, Alexis es el más cerebrito, Hugo y su ingenio no tienen rival y Max... ¿en qué es bueno él?
Si aprovechan sus puntos fuertes, ganar el concurso será pan comido. O eso creen, hasta que se apunta un grupo con el que no habían contado: El club de petanca de los jubilados felices.
¿Serán capaces de adelantarse a sus triquiñuelas y hacerse con la victoria?
En Principios del anarcocapitalismo y la demarquía, Antony P. Mueller presenta una visión audaz e impecablemente argumentada de un orden social construido sobre la libertad individual, la propiedad privada y el principio de no agresión. Frente al avance implacable de las tecnologías estatales de control y vigilancia, el anarcocapitalismo -propuesta de máxima dignidad humana y autonomía- emerge no solo como alternativa política, sino como un deber moral básico.
En un mundo donde abunda el estrés, la ansiedad, la depresión y el vacío existencial hablar de felicidad es blasfemia. Y afirmar que es fácil, una provocación en toda regla. La sociedad se ha convertido un gran manicomio. La única razón por la que no estamos todos encerrados es porque somos demasiados. Uno de los síntomas de esta enajenación colectiva es que cada vez más personas padecen algún tipo de neurosis y de enfermedad mental. Nos hemos vuelto maestros en hacernos desdichados. Al estar tan poseídos por la mente, vivimos de tal forma que hacemos casi imposible la felicidad.
Este provocador libro combina la sabiduría de filosofías orientales ancestrales con los últimos descubrimientos en el ámbito de la neurociencia. Y comparte contigo la mentalidad que tienen todas las personas que son genuinamente felices. Su lectura te servirá para descubrir cómo cuidar tu cuerpo, tu mente, tu espíritu y tu sistema nervioso para sentirte en paz contigo mismo. También te enseñará a cultivar el amor y la compasión para lidiar con personas descentradas sin perturbarte. Y te inspirará para hacerte amigo de la vida, aprovechando todo lo que te pasa para crecer y evolucionar.
Antes estaba a su merced, ahora es ella quien lleva las riendas.
Camelia, aspirante a abogada, siente pasión por los crímenes sin resolver y acaba de enterarse de que Rory Cavendish, que le hizo la vida imposible en el instituto, ha muerto misteriosamente. El presunto asesino es Lou McAllister, el mejor amigo de Rory, el chico que la humilló hace cinco años y a quien Camelia no ha logrado olvidar. Y ahora él necesita su ayuda.
Lou siempre ha sido la oveja negra de su familia, pero nunca esperó acabar en la cárcel por asesinato. De un día para otro, todas las personas en quienes ha confiado le dan la espalda. La única que puede salvarlo es Camelia O'Brien: la primera víctima de Rory y la muchacha en la que no ha dejado de pensar desde que se conocieron en el instituto.