Tras heredar una modesta fortuna, Aurora Teagarden decide probar suerte como agente inmobiliaria en la agencia de su madre.
Su primer cliente es Martin Bartell, un apuesto recién llegado a Lawrenceton. Pero cuando descubren el cadáver de un agente rival en el dormitorio principal de la casa que le está enseñando, Aurora comprende que su nueva profesión es más peligrosa (y emocionante, ¡porque Martin es muy atractivo!) de lo que había imaginado.
Aurora empieza a investigar con Martin, pero no tarda en aparecer una segunda víctima. ¡Habrá que desenmascarar al asesino, porque así es imposible vender una casa!
Novela familiar de un lector recalcitrante, Alguien que canta en la habitación de al lado convoca a maestros y pares, dioses y demonios, devociones y desconciertos. Alan Pauls descubre que muchas de las cosas que valió la pena escribir las escribió sobre otros, en estado de curiosidad, de fervor o de pasmo, para afinar con músicas ajenas. Es el Pauls de El factor Borges y Trance el que vuelve aquí con las herramientas pasionales de la crítica para ponerlas a prueba en la práctica del ensayo, único género capaz de revitalizarlas.
Dicen que los polos opuestos se atraen.
Qué gran verdad…
No hay ningún motivo lógico para que me sienta atraída por Colin Fitzgerald. No me gustan los chicos llenos de tatuajes que juegan al hockey, son unos frikis de los videojuegos y que además me consideran la típica chica popular superficial. Para colmo, Colin es el mejor amigo de mi hermano Dean. Y su compañero de piso Hunter está coladito por mí. Por si fuera poco, acabo de mudarme con ellos. Sí, lo habéis leído bien: ¡acabo de mudarme con ellos! No…, por mucho que me guste Colin Fitzgerald, es territorio prohibido. Aunque supongo que da igual, porque es evidente que no le intereso.
Amarna está a punto de cumplir veintitrés años, le acaban de diagnosticar obesidad mórbida y diabetes, y tiene tomar una elegir entre un procedimiento invasivo como un balón o una manga gástrica o someterse a una leta algo más de ochenta libras. “En Los etres Cuerpos , Amarna encarna esa inquietud de manera casi dolorosa. Digo “encarna y no es casual: su gordura no aparece como un dato clínico ni como un defecto moral que deba corregirse. Noes cuestión de fuerza de voluntad. Tampoco de disciplina. Es una biografía que se fue depositando en el cuerpo, capa sobre capa.Cuando una niña aprende demasiado pronto que su voz incómoda, que su deseo estorba que conviene, hacerse pequeña para no molestar, algo empieza a desplazarse. El cuerpo toma la palabra. No lo hace con frases elegantes, sino con kilos, con pliegues, con esa materia que luego el bisturí intentará ordenar.
Solo sé una cosa con certeza: no puedo enamorarme de Jake Connelly.
Reconozco que nunca se me ha dado bien acatar las normas, pero tengo muy claro que no puedo traicionar la confianza de mi padre. Es el entrenador del equipo de hockey sobre hielo de la Universidad Briar, y eso me impide confraternizar con el arrogante y atractivo Jake Connelly, la estrella del equipo de Harvard, nuestro máximo rival. Pero el destino es caprichoso y Jake es el único que puede ayudarme a conseguir unas prácticas como periodista deportiva. ¿Cuál es el plan? Pedirle que se haga pasar por mi novio para que me den el puesto. ¿El inconveniente? Jake quiere salir conmigo de verdad, y ese es el precio que deberé pagar por su ayuda…
Cada vez me cuesta más resistirme a los encantos de Jake, pero me niego a enamorarme de mi gran rival: es un riesgo que no estoy dispuesta a correr.
Un libro sobre la pérdida que desborda vida. Retrato emotivo, ingenioso y conmovedor sobre la amistad y la muerte, que desafiará tus ideas.
Tras el robo de sus joyas en Nueva York, Sloane Crosley se enfrenta a otra pérdida mucho más devastadora: el suicidio de su mejor amigo, Russell.
A través de una narración mordaz y profundamente personal, la autora explora el duelo, la memoria y la identidad, estableciendo un paralelismo entre la pérdida material y la emocional. Una búsqueda frenética por reparar lo irreparable, explorando qué define la familia y la pertenencia, mientras la ciudad enfrenta el impacto abrumador de la pandemia.
Con una mezcla de ironía, humor negro, empatía y reflexión filosófica, la autora disecciona la manera en que enfrentamos la ausencia, mostrando que el duelo no sigue un camino lineal y que, a veces, lo que intentamos recuperar no es lo que realmente hemos perdido.