El nuevo libro de Rosa Montero, Premio Nacional de las Letras Españolas
La realidad convertida en la mejor literatura
«Por la creación de un universo personal, cuya temática refleja sus compromisos vitales y existenciales, que ha sido calificado como la ética de la esperanza».
Jurado del Premio Nacional de las Letras Españolas
«Una cree entrever por un momento, como bajo el latigazo de un relámpago, el trasfondo de lo real».
La matanza de los abogados de Atocha, el intento de golpe de Estado, las vísperas del éxodo en Riaño, la gira del papa por España, la de Miguel Ríos con su exitosísimo Rock and Ríos, el juicio por la desaparición del Nani, los estragos de la droga, los del terrorismo... En la década de los ochenta, España vivió una época apasionante: la Transición. Como muestra este libro, los años del mayor intento colectivo de democratización y modernización del país fueron turbulentos, caleidoscópicos, llenos de violencia y de esperanza al mismo tiempo.
Ruth está en caída libre. Acaba de descubrir que la vida, un día cualquiera, puede golpearte tan fuerte que todos los problemas anteriores te resulten insignificantes.
Será entonces cuando Ruth se refugie en un juego muy especial, cuyas normas solo puede marcar ella misma. Es un juego antiguo y peligroso, que casi todos hemos probado o deseado probar alguna vez. El juego de dejar de ser ella y convertirse en otra por las noches.
Electra lleva una peluca roja y sabe atraer todas las miradas. Sus noches se miden por orgasmos y la invitan a las fiestas más salvajes. Electra no tiene miedo de nada, mientras que Ruth vive muy asustada; por eso le cuesta tanto volver a ser ella al quitarse la peluca. Cuanto más profundo es el dolor, mayor es el engaño. ¿O es al revés?
Mi nombre es Valeria y acabo de romper con mi novio delante de toda su familia cuando se suponía que anunciaríamos nuestro compromiso, y, para colmo, es el día de los enamorados. ¿Se puede caer más bajo? Al parecer, sí, porque mis amigas me sacaron de fiesta para olvidarme del dolor y acabé en la cama de un Cupido francés con cuerpo de dios griego. ¿Qué quién es Cupido? Ojalá lo supiese porque me urge hablar con él sobre el pequeño regalo que me ha dejado y que llegará en menos de nueve meses a mi caótica vida. Por suerte, tengo unas amigas tan maravillosas como locas que me apoyan y no han dudado en ayudarme a localizarlo. ¡Francia, allá vamos!
Su protagonista, Christopher Boone, es uno de los más originales que han surgido en el panorama de la narrativa internacional en los últimos años, y está destinado a convertirse en un héroe literario universal de la talla de Oliver Twist y Holden Caulfield. A sus quince años, Christopher conoce las capitales de todos los países del mundo, puede explicar la teoría de la relatividad y recitar los números primos hasta el 7.507, pero le cuesta relacionarse con otros seres humanos. Le gustan las listas, los esquemas y la verdad, pero odia el amarillo, el marrón y el contacto físico. Si bien nunca ha ido solo más allá de la tienda de la esquina, la noche que el perro de una vecina aparece atravesado por un horcón, Christopher decide iniciar la búsqueda del culpable.
Lecciones magistrales en las que Nabokov, un genio de la literatura, indaga en la obra de los grandes escritores del pasado.
Vladimir Nabokov, exiliado de su país y con pocas esperanzas de regresar algún día, estaba capacitado como nadie para introducir a sus alumnos en la obra de los grandes maestros rusos, de Gógol y Turgeniev a Tolstói, Gorki, Dostoyevski o Chejov. Esas lecciones apasionadas y polemicas, reconstruidas por Fredson Bowers a partir de los apuntes del escritor, son una ocasión única para asistir a sus clases y releer a fondo la literatura rusa del siglo XIX.
A lo largo de casi dos decadas, antes de alcanzar la celebridad con Lolita, Vladimir Nabokov impartió cursos de literatura en las universidades estadounidenses de Wellesley y Cornell, y sus clases han llegado a constituir una leyenda. No es frecuente que los estudiantes tengan por maestro a uno de los mejores autores del momento, pero tampoco lo es que un novelista añada a su talento una vocación didáctica tan nítida y eficaz, y tan libre de convencionalismos academicos.
Richard Bone es un bala perdida bien parecido que malvive como gigoló en Santa Barbara. Sin residencia fija, suele dormir en el sofá de su amigo Alex Cutter, un veterano de Vietnam tullido, trastornado y explosivo a quien Mo, su esposa, se resiste a abandonar. Sin otro horizonte que el de beberse el próximo cheque de la pensión de invalidez, el naufragio de Bone, Cutter y Mo parece irreversible, hasta que una madrugada, volviendo a casa de la pareja, Bone sorprende deshaciéndose de un cadáver a un individuo que se parece vagamente al magnate J. J. Wolfe. La mera posibilidad de que Wolfe haya cometido el crimen espolea la mente paranoica de Cutter, que no tarda en idear un plan para extorsionar al multimillonario. Pese a su incredulidad, Bone va cediendo a la presión de su amigo tullido y se deja arrastrar en una carrera enloquecida hacia el oro de Wolfe, convencido sin embargo de que el asunto no es más que una quimera fabricada por la imaginación del atormentado Cutter. Pero, ¿y si fuera verdad? Publicada por primera vez en 1976 e inédita hasta ahora en castellano, "Cutter y Bone" es considerada, junto con "Dog Soldiers" de Robert Stone, una de las mejores novelas sobre los fantasmas de la sociedad norteamericana post Vietnam.