Edmond Dantès es un joven marinero, honrado y cándido, que lleva una
existencia tranquila. Quiere casarse con la hermosa Mercedes, pero su vida se
verá arruinada cuando su mejor amigo, Ferdinand, deseoso de conquistar a su
prometida, le traiciona vilmente. Condenado a cumplir una condena que no
merece en la siniestra prisión de castillo de If, Edmond vivirá una larga
pesadilla de trece años. Obsesionado por su inesperado destino, dejará de lado
sus convicciones en torno al bien y el mal, y se dedicará a tramar la venganza
perfecta.
De una densidad moral tan intensa como reveladora, El conde de Montecristo
sigue siendo una novela amena y apasionante en sus múltiples dimensiones.
Esta edición, la traducción de José Ramón Monreal logra que Edmond Dantès
siga vivo y acerca este coloso literario al lector del siglo XXI.
El volumen 5 de la BCRAE presenta la obra más conocida de Don Juan Manuel, El conde Lucanor (1335), colección de cincuenta ejemplos, tres colecciones de proverbios progresivamente más complejos y un tratado de doctrina cristiana.
La unidad de esta obra se debe, por un lado, a su propósito didáctico, de educación de los nobles de su tiempo, y por otro a la constante presencia de dos interlocutores, el conde Lucanor y su ayo Patronio, quien aconseja, a través de los distintos procedimientos didácticos a su disposición, el saber teórico y práctico que necesitaba reunir un aristócrata de su tiempo, y con él cualquier lector u oyente del libro.
El corazón de las tinieblas recoge parte de sus experiencias a bordo de un barco de vapor en el río Congo. Las enigmáticas últimas palabras de Kurtz, «¡El horror! ¡El horror!», nos hablan de dos de las grandes preocupaciones del autor: los excesos de la colonización europea en África y la amoralidad intrínseca del ser humano.
UNA DENUNCIA IMPLACABLE DEL COLONIALISMO EUROPEO
El capitán Charles Marlow recibe el encargo de adentrarse en el Congo en busca de Kurtz, un agente comercial de una compañía dedicada a la explotación del marfil de quien no se tiene noticia desde hace mucho tiempo. A medida que Marlow remonta el río Congo hacia la estación donde se cree que se halla Kurtz, el capitán es testigo de numerosos episodios que muestran la crueldad y la brutalidad de los colonos europeos hacia los nativos, que son tratados como meros medios para enriquecerse. No obstante, ninguna de esas experiencias será comparable a la que le aguarda al encontrar finalmente a Kurtz.
«Acaso el más intenso de los relatos que la imaginación humana ha labrado».
"Dorian Gray es un joven aristócrata agraciado cuya deslumbrante belleza solo se le revelará plenamente al contemplarla en el retrato que de él pintará su amigo Basil Hallward. Perdida la ingenuidad y dispuesto a entregar su alma a cambio de conservar para siempre su hermosura, Dorian se iniciará en los placeres de la vida mundana de la mano de su admirado mentor, el cáustico Lord Henry Wotton. Muy pronto, sin embargo, el joven seguirá sus propios impulsos para aventurarse más allá de cualquier límite convencional. Novela gótica y de terror, narración filosófica y psicológica, tratado esteticista y decadente, El cuadro de Dorian Gray permanece como uno de los clásicos modernos por excelencia."
Joseph Conrad, maestro de la creación de atmósferas, despliega aquí en realidad dos cuentos: uno envuelto en la noche, en el que una pareja dialoga en pleno fervor de un reencuento; el segundo, dentro del primero, está envuelto en la niebla de la guerra, y en él se exponen los dilemas morales del capitán de un barco de guerra británico. En un modo típicamente conradiano se entremezclan el ambiente marino, la penetración psicológica, la reflexión acerca del bien y el mal, la búsqueda de la verdad y la visión pesimista sobre la naturaleza humana. Publicado por primera vez en inglés en 1917 en la revista 'Strand', la traducción al castellano de este relato se incluyó primero en el volumen 'Cuentos de la Gran Guerra' (Alpha Decay, 2008), y un año después se publicó por separado en la colección Alpha Mini. Esta nueva edición viene acompañada por un espléndido y atinado prólogo de Gonzalo Torné.