Hay libros capaces de cambiar el mundo. El arte de la prudencia es uno de ellos. En él, aún cuatro siglos después, encontramos enseñanzas sobre asuntos cruciales de nuestra vida cotidiana, desde cómo elegir amigos que no sean unos completos idiotas hasta cómo sobrevivir en la selva humana del trabajo sin ser devorados por jefes incompetentes.
Política, trato social, discreción, diplomacia, cómo fingir, cómo callar, cómo saber retirarse a tiempo… La prudencia es una mezcla bien escogida de discreción, cálculo y picardía, y cultivar su arte nos mejora la vida desde lo más intrascendente hasta lo más elemental.
En estos trescientos aforismos, Baltasar Gracián condensa toda su sabiduría: sus páginas enseñan a vivir con lucidez en un mundo donde los ingenuos son devorados.
A lo largo de la historia, algunos libros han cambiado el mundo. Han transformado la manera en que nos vemos a nosotros mismos y a los demás. Han inspirado el debate, la discordia, la guerra y la revolución. Han iluminado, indignado, provocado y consolado. Han enriquecido vidas, y también las han destruido. Taurus publica las obras de los grandes pensadores, pioneros, radicales y visionarios cuyas ideas sacudieron la civilización y nos impulsaron a ser quienes somos.
También conocido como el Oráculo manual, esta pequeña obra maestra se compone de trescientos aforismos que condensan la sabiduría práctica de Baltasar Gracián, uno de los mayores escritores europeos del barroco. Los consejos de este sabio sobre la discreción, la necedad de quejarse, el autocontrol, el buen gusto y el arte del disimulo resultan asombrosamente modernos.
Con su característico y afilado sentido del humor, además de su inclinación por desafiar lo establecido, Twain se adentra, con una audacia inesperada para su tiempo, en el travestismo, la homosexualidad y la fluidez de género.
Estos relatos, considerados durante décadas demasiado escandalosos para ver la luz, fueron censurados o relegados al olvido por considerarse inapropiados en el mundo editorial. Rescatados por la Universidad de California a finales del siglo xx, se publican por primera vez en español en esta edición que reúne cuatro cuentos que subvierten identidades, desmontan expectativas y revelan, con inusual libertad narrativa, una faceta inesperada del genio de Twain que nos permite releerlo desde una nueva perspectiva, más irreverente, más lúcida y quizá más actual que nunca.
El regreso a la naturaleza y su preservación no es una obsesión ni una necesidad actual, sino que corre en paralelo a la historia de la humanidad y cobra especial fuerza durante el ilustrado Siglo de las Luces y su sucesor, el industrializado siglo XIX, que verá crecer de modo exponencial la población y la tecnología, con la consecuente explotación exhaustiva de materias primas que agota la tierra. Hoy seguimos sufriendo los males que todo esto acarrea, y no parece que haya voluntad de aplicar la medicina que nos sane.
Esta antología, cuyos relatos fueron publicados entre 1830 y 1903, no se ocupa de la naturaleza arcádica de los grecolatinos, ni del jardín del edén de los escritores medievales y renacentistas, ni del paisajismo Barroco, sino de la naturaleza que nos atraviesa como «las corrientes del Ser Universal». Se ocupa, pues, del movimiento que promovieron los transcendentalistas, y del contagio de sus ideas en contemporáneos y sucesores; un contagio que dará lugar a un nuevo género e incluso a una novedosa manera de contar, propio de la literatura estadounidense, que llega hasta nuestros días.
El burlador de Sevilla significa la irrupción en la literatura de uno de sus grandes mitos, el de don Juan, el aristócrata amoral y cínico que seduce mujeres por el mero hecho de conquistarlas. De todas las versiones, la de Tirso es la más despiadada: ostenta que el mayor "gusto que en mí puede haber / es burlar a una mujer / y dejarla sin honor", con lo que a la ofensa une la crueldad, el desprecio de las leyes divinas y humanas e incluso el mofarse de la otra vida.
El caballero de Olmedo, la obra maestra de Lope de Vega, en la cuidada edición de Francisco Rico. Un referente del teatro del Siglo de Oro.
Este volumen presenta la que posiblemente sea la obra maestra de Lope de Vega como dramaturgo, y sin duda, la que más ha pulsado nuestra sensibilidad contemporánea: El caballero de Olmedo. Inspirada en una cancioncilla popular, la tragicomedia presenta un enredo sentimental que adquiere desde el principio tintes fatídicos y a la postre sobrenaturales, subrayados por imágenes simbólicas generadoras de una profunda melancolía y pesar.
La obra se ofrece en la mítica edición de Francisco Rico, puesta al día por el filólogo y académico en sus últimos años. Esta edición quiere, así, constituirse en el homenaje de la Biblioteca clásica de la RAE al que fuera su fundador y director cuando se cumple un año de su desaparición.