Edmond Dantès es un joven marino que es víctima de un complot y es encarcelado en el castillo de If, de donde no deberá salir jamás. Gracias al abate Faria, averigua la existencia de un maravilloso tesoro escondido en la isla de Montecristo. Fingiendo su muerte, logra escapar de la fortaleza y se enrola con unos piratas en busca de la fabulosa fortuna. Su siguiente objetivo será llevar a cabo la más despiadada venganza.
El volumen 5 de la BCRAE presenta la obra más conocida de Don Juan Manuel, El conde Lucanor (1335), colección de cincuenta ejemplos, tres colecciones de proverbios progresivamente más complejos y un tratado de doctrina cristiana.
La unidad de esta obra se debe, por un lado, a su propósito didáctico, de educación de los nobles de su tiempo, y por otro a la constante presencia de dos interlocutores, el conde Lucanor y su ayo Patronio, quien aconseja, a través de los distintos procedimientos didácticos a su disposición, el saber teórico y práctico que necesitaba reunir un aristócrata de su tiempo, y con él cualquier lector u oyente del libro.
UNA DENUNCIA IMPLACABLE DEL COLONIALISMO EUROPEO
El capitán Charles Marlow recibe el encargo de adentrarse en el Congo en busca de Kurtz, un agente comercial de una compañía dedicada a la explotación del marfil de quien no se tiene noticia desde hace mucho tiempo. A medida que Marlow remonta el río Congo hacia la estación donde se cree que se halla Kurtz, el capitán es testigo de numerosos episodios que muestran la crueldad y la brutalidad de los colonos europeos hacia los nativos, que son tratados como meros medios para enriquecerse. No obstante, ninguna de esas experiencias será comparable a la que le aguarda al encontrar finalmente a Kurtz.
«Acaso el más intenso de los relatos que la imaginación humana ha labrado».
Joseph Conrad, maestro de la creación de atmósferas, despliega aquí en realidad dos cuentos: uno envuelto en la noche, en el que una pareja dialoga en pleno fervor de un reencuento; el segundo, dentro del primero, está envuelto en la niebla de la guerra, y en él se exponen los dilemas morales del capitán de un barco de guerra británico. En un modo típicamente conradiano se entremezclan el ambiente marino, la penetración psicológica, la reflexión acerca del bien y el mal, la búsqueda de la verdad y la visión pesimista sobre la naturaleza humana. Publicado por primera vez en inglés en 1917 en la revista 'Strand', la traducción al castellano de este relato se incluyó primero en el volumen 'Cuentos de la Gran Guerra' (Alpha Decay, 2008), y un año después se publicó por separado en la colección Alpha Mini. Esta nueva edición viene acompañada por un espléndido y atinado prólogo de Gonzalo Torné.
Keawe es un joven hawaiano que siente la necesidad de conocer otras tierras, por lo que se dirige a San Francisco. Allí descubre una casa hermosa cuyo dueño parece algo triste y asustado. Al entablar conversación con él y preguntarle el motivo de su tristeza, el anciano le enseña una botella de vidrio, con un contenido blanco, lechoso. Asombrado, el viejo le cuenta que en esa botella habita un demonio rodeado por el fuego del infierno que puede conceder cualquier deseo, excepto uno: alargar la vida a una persona. Para eso, el dueño de la botella debe cumplir una serie de requisitos: debe vender la botella a otra persona antes de morir y vender la botella a menor costo del que la compró o irá al infierno donde habita el mal.
Célebre por ser la autora de La historia de Genji, considerada la primera novela de la historia universal y cumbre de las letras japonesas, la dama Murasaki (ca. 973-ca. 1013) nació en el seno de una rama menor del poderoso clan Fujiwara y llegó a ser dama de honor en el séquito de la emperatriz Shôshi. Texto de valor literario y documental, más que autobiográfico, El diario de la dama Murasaki extrae su encanto de la fusión entre lo objetivo y lo subjetivo propio de la prosa femenina del esplendoroso periodo Heian, así como de su capacidad de evocación de un mundo -el de la corte imperial de entonces- que, por su propia lejanía en el tiempo y en el espacio, en la sensibilidad, en los comportamientos y en las actitudes, resulta tan sugerente y maravilloso como un reino de fantasía.