Desde que se suicidara en 1972, Alejandra Pizarnik ha ido adquiriendo poco a poco naturaleza de mito y perfil de leyenda. Autora deculto, venerada por varias generaciones de lectores, Pizarnik se cuenta ya entre las escritoras latinoamericanas mas importantes del siglo XX. Su poesia -integramente publicada por Lumen- ha cosechado numerosos adeptos incondicionales, ha creado escuela y la ha hecho mundialmente famosa. Ahora llegan por fin sus diarios, esperadisimos y totalmente ineditos, la obra de toda su vida, el laboratorio de su obra poética y ensayistica, el testimonio estremecedor de su atormentada vida, la cronica de ese descenso al infierno de las palabras y de la existencia que fue su biografía. Ana Becciu, maxima especialista en la obra de la poeta argentina, ha llevado a cabo una selección de los diarios originales -un manuscrito monumental- a fin de publicar lo mas esencial del pensamiento literario de la autora, de sus reflexiones acerca del amor yla muerte, de los resultados de su autoanalisis. En definitiva, estos Diarios constituyen una fascinante autobiografía, sin duda uno de los textos memorialisticos mas importantes del pasado siglo.
Esta es la historia de cuatro amigos que subieron al cielo y bajaron a los infiernos. Cuatro niños que empezaron jugando al fútbol bajo el sol en el paseo de la Constitución de Baeza y que acabaron jugando a hacer música con su propio grupo en el quiosco de ese mismo paseo bajo la luna pocos años después. Un relato acerca de cómo los sueños se hacen realidad, pero también de su fragilidad.
Supersubmarina ha sido y es una de las grandes bandas de pop-rock nacional de las últimas décadas. Su éxito fue abrumador; su talento, inconmensurable; su caída en desgracia tras un gravísimo accidente, inesperada y triste. El periodista Fernando Navarro les da voz a los cuatro y, después de escucharlos a ellos y a sus familias y amigos narrar sus recuerdos durante meses, ha escrito este libro para llenar sus silencios. Un testimonio de amistad, creación, éxito, dolor y superación. Una historia fieramente humana cuyo final es un enigma.
Los cuentos de John Cheever son el testimonio literario esencial de la clase media estadounidense de los años cincuenta y sesenta. Conocido como «el Chéjov de los suburbios», retrató con maestría la vida en las zonas residenciales a las afueras de las grandes ciudades. En ese escenario de aparente éxito y felicidad, supo descubrir la belleza y el drama cotidiano de familias marcadas por la frustración, el deseo y el tedio, componiendo un retrato profundo del alma humana que trasciende el tiempo y las fronteras.
Winston Smith trabaja para el Ministerio de la Verdad en Londres, la ciudad principal de Pista Aérea Uno.
El Hermano Mayor observa a todo el mundo desde cada uno de los carteles, la Policía del Pensamiento descubre todos y cada uno de los actos de traición.
Cuando Winston encuentra el amor con Julia, descubre que la vida no tiene que ser monótona y asfixiante, y abre los ojos a nuevas posibilidades. A pesar de los helicópteros de la policía que sobrevuelan la ciudad por doquier, Winston y Julia comienzan a cuestionar al Partido y se ven atraídos hacia la conspiración. Sin embargo, el Hermano Mayor no tolera la disensión… ni siquiera la de un simple pensamiento. Para aquellos que tienen ideas propias, inventaron la Habitación 101.
¿Alguna vez te has preguntado cómo fue la vida de Aquiles antes de convertirse en el implacable combatiente que pintó Homero en la Ilíada? La historia de su pasado es mucho más que guerra y gloria. Estacio, poeta romano del s. I, nos narra por primera vez en esta obra la agreste infancia del niño, marcada por la dura educación del centauro Quirón; el afecto de su madre, Tetis, responsable de ocultarlo con ropajes de mujer en la isla de Esciros; el apasionado romance del joven con la princesa Deidamía y, por fin, las astutas artimañas que el sagaz Ulises emplea para descubrirlo y lograr que embarque rumbo a su destino troyano. Toda una serie de capítulos fascinantes y jalonados de aventuras que te permitirán descubrir las raíces y el pasado del más famoso de los héroes de la Antigüedad.
Un rumor circula por Tokio... Oculta en uno de sus callejones hay una pequeña cafetería que merece la pena visitar no solo por su excelente café, sino también porque, si eliges bien la silla donde sentarte, puedes regresar al pasado. Pero como incluso lo increíble está sujeto a limitaciones, no podrás abandonar la cafetería mientras dure el viaje, volverás cuando se enfríe el café y, hagas lo que hagas, el presente no cambiará. A través de las emocionantes historias de cuatro clientes que deciden embarcarse en esta aventura por motivos diferentes, Antes de que se enfríe el café nos ofrece un relato atemporal sobre el amor, las oportunidades perdidas y la esperanza en un futuro que siempre está por llegar.
Poco se imagina el joven protagonista de esta novela que la chica de la que se ha enamorado está a punto de desaparecer de su vida. Se han conocido durante un concurso entre estudiantes de diferentes institutos, y no pueden verse muy a menudo. En sus encuentros, sentados bajo la glicinia de un parque o paseando a orillas de un río, la joven empieza a hablarle de una extraña ciudad amurallada, situada, al parecer, en otro mundo; poco a poco, ella acaba confesándole su inquietante sensación de que su verdadero yo se halla en esa misteriosa ciudad. De pronto, entrado el otoño, el protagonista recibe una carta de ella que quizá suponga una despedida, y eso lo sume en una profunda tristeza. Tendrán que pasar años antes de que pueda atisbar alguna posibilidad de reencontrarla. Y sin embargo, esa ciudad, tal y como ella la describió, existe. Porque todo es posible en este asombroso universo donde la realidad, la identidad, los sueños y las sombras fluctúan y escapan a los rígidos límites de la lógica.
William Blake poeta, pintor y grabador, nació el 28 de noviembre de 1757 en el barrio londinense de Soho. Expuso sus primeras acuarelas y grabados en 1771, y un año después entró como aprendiz en el taller de grabado de James Basire, donde pasó siete años. Del final de esta estancia data su etapa de simpatías revolucionarias. En 1782 contrajo matrimonio con Catherine Boucher y un año más tarde publicó su primer libro de poemas, Esbozos poéticos, al que siguieron Canciones de Inocencia (1789) y Canciones de Experiencia (1794), en las que expresa su creencia apasionada en la libertad de la imaginación. Esta fe visionaria se plasma de manera exuberante en El matrimonio del Cielo y el Infierno (ca. 1790) y en sus poemas proféticos, entre los que destacan El libro de Thel (1789), Visiones de las hijas de Albión (1793), las «profecías continentales»: América (1793) y Europa (1794), Milton (1804) y Jerusalén (1804- 1818). Blake dio a conocer estos poemas en pequeñas ediciones ilustradas con grabados de hermosa y sorprendente factura. Ignorado por sus contemporáneos, trabajó como grabador profesional hasta su muerte, el 12 de agosto de 1827.
Mafalda es, junto a sus amigos Felipe, Susanita, Manolito, Miguelito y Libertad, un símbolo de nuestra sociedad. Una niña inconformista, solidaria y sensible que nació en 1964, como decía Quino, como «una niña que intenta resolver el dilema de quiénes son los buenos y quiénes los malos en este mundo».
Desde el principio dio muestras de un gran espíritu crítico, y ya en sus primeras viñetas le construía un diván a su muñeca para psicoanalizarla. Hoy Mafalda sigue invitándonos a pensar, a huir del prejuicio, a amar y a soñar con un mundo mejor, y seguimos acudiendo a ella para conseguir entendernos a nosotros mismos y al loco mundo en que vivimos.
¿Qué sucede cuando Tertuliano Máximo Afonso descubre a los treinta y ocho años que en su ciudad vive un individuo que es su copia exacta y con el que no le une ningún vínculo de sangre? Ése es el interrogante que Saramago, explorando de nuevo las profundidades del alma, plantea en El hombre duplicado.
¿Cómo saber quiénes somos? ¿En qué consiste la identidad? ¿Qué nos define como personas individuales y únicas? ¿Podemos asumir que nuestra voz, nuestros rasgos, hasta la mínima marca distintiva, se repitan en otra persona? ¿Podríamos intercambiarnos con nuestro doble sin que nuestros allegados lo percibiesen?