Como sucede siempre, cuando mi padre me contaba esas historias yo no le hacía mucho caso y ahora me arrepiento de ello. Mi padre murió pronto y sus recuerdos quedaron en ese limbo de la memoria en el que se desvanecen las vidas de los que nos precedieron y a los que no escuchamos cuando estaban vivos. Luego nos arrepentimos de ello y, como yo ahora, tratamos de reconstruir sus pequeñas historias con los retazos de lo que se quedó en el aire y aún alcanzamos a recordar.
En honor de su padre y de sus compañeros, pero también por recorrer un territorio, el que atraviesa la espina dorsal de la península ibérica, que sintetiza como muy pocos su esencia, el autor ha repetido su viaje y lo ha hecho en los mismos meses del año en los que lo hicieron ellos para intentar sentir lo que ellos sintieron siquiera sea referido al clima. Por el camino se encontró con personajes que mantienen vivo el recuerdo de aquel invierno terrible, el peor del siglo XX, y de una primavera y un verano calurosos junto al mar, y con algunas de las historias que su padre le contó y que los paisajes conservan aun flotando como una pátina sobre ellos, «pues la historia permanece en los lugares en los que sucedió como las palabras sobre la memoria».
Una familia se traslada a un chalé a medio construir antes de que estalle la pandemia, y en esa casa sin muebles la indiferencia se va adueñando de las relaciones. Un trabajador de mantenimiento de autopistas llena su piso de animales que recoge en la carretera y convierte su hogar en un peculiar zoo. Recién separado, el vigilante de una promoción de viviendas sufre alucinaciones acústicas. Una mujer descubre que su lavadora no lava con agua, sino con sangre; y otra, tras declarar en quiebra la carnicería heredada de sus padres, debe desprenderse poco a poco del humilde legado familiar y, con él, de los seres que ama.
Estos nueve relatos están protagonizados por hombres y mujeres abandonados a los acontecimientos. El suyo es un mundo de empleos precarios, pueblos en mitad de la nada, urbanizaciones vacías y ciudades que no son más que bloques de cemento cuyos contornos Elvira Navarro distorsiona con sutileza hasta dotar a lo real de una consistencia extraña, al borde mismo de la pesadilla. De un modo casi imperceptible, lo inquietante se infiltra en estas existencias a través del aislamiento y los vínculos que se reconocen rotos cuando ya no queda mucho por hacer.
Un día cualquiera a altas horas de la madrugada dos desconocidos se encuentran en el bar de un hotel. Solo tienen una cosa en común, un insomnio corrosivo y persistente. No tardarán en descubrir que el único remedio para sus malas noches es dormir juntos. Tras ese primer encuentro en el que por fin logran descansar inician una relación clandestina de inesperada intimidad que cambiará sus vidas.
A partir de una infidelidad en la que nada es lo que parece, Las buenas noches nos invita a mirarnos desde un lugar insólito. Porque solo observando nuestro sueño, o la falta del mismo, podemos preguntarnos si lo que nos mantiene despiertos es la causa o la consecuencia de un indudable malestar social.
Isaac Rosa nos brinda una original novela que refleja con nocturnidad y alevosía las heridas de un tiempo en el que el dormir se ha convertido en un objeto de deseo. Una lectura fascinante, que atrapa como un mal sueño, escrita con la extraña lucidez de una noche en vela.
Espejo roto, la novela más extensa y ambiciosa de Mercè Rodoreda, relata la historia de una casa señorial barcelonesa y sus habitantes desde principios del siglo XX hasta los años inmediatamente posteriores a la guerra civil, y es además, una grandiosa puesta en escena de la desolación y caducidad del ser humano. Insoportablemente cruel en unos pasajes, dolorosamente conmovedora en otros, transfigurada por los fastos del lujo y por las claridades mohosas de la decadencia y la depredación, esta crónica familiar se impone como uno de los títulos mayores de la narrativa hispánica contemporánea y un clásico dentro de las letras catalanas desde su publicación en 1974.
Dos hermanas ya ancianas juegan a representar su película favorita de juventud: una cinta inquietante. Dos adolescentes, compañeras de clase, se descubren crudamente con otra mirada el día de fin de curso. Una mujer evoca, muchos años después, la fiesta en que sus amigos universitarios se atrevieron a invocar al Otro, una tarde que cambió para siempre sus vidas. ¿Puede producirse entre humanos una interacción semejante a la que se da entre algunas plantas…? En una ciudad italiana, a la que ha viajado para acompañar a su pareja, un hombre accede a la zona en obras de la catedral donde recibirá un mandato con consecuencias imprevistas. Una mujer cruza acalorada la calzada atestada de coches y, tras un conato de desvanecimiento, repara en una curiosa tienda nueva en el barrio. Con un magistral uso de la psicología e introduciendo sutiles perturbaciones en la experiencia cotidiana, las historias de Lo que no se ve rozan a menudo lo inexplicable, lo terrorífico, pero también lo no dicho, lo que intuimos y no sabemos expresar, o lo que inesperadamente nos cambia y no olvidaremos ya nunca.
¿Dónde están los límites del lenguaje? Este texto es una vivencia —no una reflexión— sobre esos límites. Para avanzar más allá, en busca de la «entrelínea», la voz femenina que nos habla deberá pedir auxilio a la música, y en especial a la pintura, para acercarse al it, ese punto central de lo vivo que Lispector persiguió en todas sus obras.
Vaga epístola a un destinatario mudo, Agua viva supera en todo momento las fronteras de esa amplia familia de las cartas de desamor a la que en parte pertenece. Más allá de la pasión, el texto apunta —con todas las armas: palabra, color y nota— al centro de la vida, y desafía a la muerte con su defensa de la alegría.
Todos los cuentos de Carmen Martín Gaite, desde su primera juventud hasta los últimos años de su vida.
Todos los cuentos de una de las escritoras más importantes de la literatura española del siglo XX.
Este libro reúne todos los cuentos de una de las escritoras más importantes de la literatura española del siglo XX, un género que cultivó desde el inicio hasta el final de su vida, y que le sirvió para explorar la extrañeza y el inconformismo ante lo cotidiano.
«El cuento fue un género decisivo en la formación de la escritora salmantina, y lo cultivó, con mayor o menor intermitencia, a lo largo de toda su singladura. El hilo de continuidad de su narrativa breve fue la extrañeza ante lo cotidiano. El cuento respondió a su amor por todo lo inaprensible, por atender a un trozo de vida irrelevante y por explorarlo demoradamente [?] Fue sin duda un formato propicio por su brevedad para recoger, a través de la técnica del apunte impresionista, el tono menor de la existencia, ese material minúsculo, fragmentario y en continua mudanza al que cuadran mal las nociones de principio y final».
José Teruel
Siete relatos sobre el sometimiento social, familiar o económico de la vida cotidiana, escritos por Carmen Martín Gaite, una de las figuras más importantes de las letras hispánicas del siglo XX.
«Las verdaderas ataduras son las que uno escoge, las que se busca y se pone uno solo, pudiendo no tenerlas».
Además de la narración principal, que da título a la obra, el libro homónimo de Carmen Martín Gaite incluye otros seis relatos que exploran los conflictos de identidad, así como las complejidades de las relaciones humanas; especialmente desde la perspectiva de las mujeres en la España de mediados del siglo XX. Estos cuentos ofrecen una visiónprofunda y psicológica de los vínculos emocionales y sociales, vistos a través de la capacidad narrativa de la autora para “bucear en el interior de sus personajes femeninos” para explorar temas como la libertad, la identidad y la incomunicación.
Sadie Smith, una seductora y astuta espía estadounidense, ha sido enviada por sus misteriosos y poderosos empleadores a un remoto rincón de Francia.
Su misión: infiltrarse en una comuna de activistas eco-radicales, influenciados por las creencias de un enigmático anciano, Bruno Lacombe, que ha rechazado la civilización, vive en una cueva neandertal y defiende que el camino hacia la iluminación es un regreso al primitivismo.
Sadie, con su mirada cínica, observa esta región de antiguas granjas y pueblos adormecidos y se burla del idealismo de Bruno. Pero, justo cuando está convencida de que es la seductora y titiritera de todos a los que vigila, Bruno Lacombe comienza a seducirla a ella con sus ingeniosas contra-historias, sus lamentos llenos de arte y su propia historia trágica.
Bajo esta deslumbrante y tensa trama de espionaje e intriga, se esconde la historia de una mujer atrapada en el fuego cruzado entre el pasado y el futuro, y una profunda reflexión sobre la historia de la humanidad.
Un fascinante paseo por La Habana con un guía de lujo, el propio Leonardo Padura.
Los buenos novelistas siempre cuentan en sus historias con un personaje que acaba siendo tan importante como el protagonista: la ciudad donde trascurren los hechos. Por eso no hay mejor guía para conocer La Habana que Leonardo Padura, el autor que mejor le ha tomado el pulso, a lo largo de diferentes épocas, en cada una de sus novelas. Este libro ofrece un paseo por los barrios de La Habana en forma de historia autobiográfica del propio novelista, que va desde Mantilla hasta los diferentes barrios de la ciudad. Y en cada uno de ellos, su historia se complementa con los fragmentos de las novelas donde aparecen. A la vez, en una segunda parte, se reúnen varios reportajes sobre los aspectos más sorprendentes y desconocido de su historia. No es difícil ver en muchos de ellos el embrión de los casos de Mario Conde, o el pasado evocado en tantas novelas de Padura, que nos hace vivir la ciudad, y viajar en el tiempo.