Frank Moya Pons es el más leído de los historiadores dominicanos. Autor de más de veinte libros y más de cincuenta estudios publicados en prestigiosas revistas académicas internacionales, Pons es también un activo conferencista y profesor universitario que ha enseñado durante varios años en la universidad de Columbia en Nueva York, y en otras universidades de los Estados Unidos.
En este libro resalta por primera vez la participación de una serie de personajes que fueron parte sustancial del movimiento conspirativo, pero que han permanecido en el anonimato debido al mantenimiento del mito de que sólo sobrevivieron dos de los integrantes del grupo.
La obra está dividida en dos partes: la primera abarca su gestión para buscar y gestionar fondos para levantar la primera universidad privada de la República Dominicana, la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), fundada en Santiago, en 1962.
También comprende su vocación como sacerdote, la agresión de la que fue víctima en los Juegos Interurbanos de 1970, y cómo enfrentó la crisis entre la universidad y grupos estudiantiles, que demandaban que el centro de estudio se instituyera al co-gobierno.
Mientras que en segunda parte, Collado habla de cómo fueron sus 35 años de intercesor activo en los problemas del país, donde gobiernos, empresarios, políticos y grupos sociales carecían de acuerdos.
Viendo el desmejoramiento físico y mental de Josefa, y preocupado porque la hija pudiera quedar huérfana, Antolín, venciendo las tercas negativas de la mujer, la arrastró hasta el consultorio del médico del pueblo, quien, después de un brevísimo examen, sentenció que si Josefa no descansaba y se alimentaba como era debido enfermería fatalmente, pero ella botó la medicina que el marido le compró y no tomó en cuenta las otras prescripciones médicas, a las que llamó estúpidas, que no era cierto, decía, que aquel médico era un mentiroso y un busca pesos, que ella se sentía saludable y que no era verdad que ella, Josefa Muñoz, permitiría que se pudrieran como basura dentro de la casa. Y todavía cuando la diagnosticaron tísica, siguió al mismo ritmo, como si aquello no fuese con ella.
La manera de ver con mirada perspicaz desde el interior de los recuerdos de Fernando Fernández Duval, lo que permanece encerrado en su interior, en las formas de subjetividad más singular, lo revelan como narrador experto en ensoñaciones, efectos y mensajes del subconsciente, presentes en su libro de cuentos Casa de familia. Las hazañas contenidas en este texto -como la de toda literatura universal-, son las de construir mundos a partir de recrear episodios de la realidad más cercana, en este caso, partiendo del contexto de los dominicanos del sur, en especialm la de su pueblo de origen; pues en estas comunidades, los pobladores asumen estilos de vidas muy particulares. ...En resumen, leer este nuevo libro de cuentos de Fernando Fernández Duval, será, sin dudas, un viaje a su mundo onírico, a sus universos ficticios y estructurados, relacionados con el diario vivir de su experiencia vital.
La trascendencia de esa investigación, reflejada en el rigor y amplitud de la temática, en su carácter critico y en la objetividad de los conceptos creados en una estructura lógica, nos permite adelantarnos en el sentido que, sin duda alguna, presentamos la obra maestra del autor en materia de su tema apasionante, el carnaval. Se trata de una obra monumental, que de seguro se constituirá en una consulta obligada para el análisis de la confirmación de la nación dominicana y otros muchos temas vinculados a los factores sociales de nuestro devenir histórico cultural.
Deja a las personas y futuras generaciones detalles, hasta ahora desconocidos, sobre la realidad de la producción de un gran evento y, al mismo tiempo, se convierte en el primer texto narrativo del autor.