Clay Johnson tiene un cuerpo de infarto y una sonrisa que te detiene el corazón. Hasta que su novia rompió con él, era el jugador más majo del equipo de fútbol universitario del que soy coordinadora de Relaciones Públicas.
Cuando Clay me pilla derrumbándome frente al tío que me gusta, se encarga de tramar un plan absurdo: fingir que estamos juntos para ponerlo celoso a él y a su propia ex.
Sin embargo, conforme pasamos más tiempo juntos, más me cuesta distinguir lo falso de lo real y ya no puedo negar el modo en que mi cuerpo reacciona cada vez que me toca.
Pusimos unas reglas claras. Establecimos límites. Pero dicen que las reglas se hicieron para romperse. Y, al parecer, los corazones también.
I’m just a girl. And it turns out, I’m Hercules.
I’m struggling to survive in a Titan infested world where Spartans, immortals from twelve royal families who have god-like powers and obscene wealth, rule over all. A shy-stammering foster child with nothing, I keep my head down, cover my scars, and focus on excelling in school. At least, I try to. Then it happens.
My blood test reveals I’m part of the powerful elite. I’m one of them. A Spartan.
Forced to attend the Spartan War Academy, I undergo the most harrowing test of all time to see if I have what it takes to be an immortal. There’s just a few problems. Achilles and Patro are my scary mentors. Kharon, the ferryman of death, and Augustus, the son of war, are my terrifying professors. Also, I’m pretty sure either someone’s stalking me everywhere I go, or my sanity’s slipping––I have a bad feeling both are true.
Cash sigue viviendo en la casa que heredó de su madre, la misma que su padre abandonó tiempo atrás, y se dedica a pintar y trabajar en la obra. No es que haya conocido nada más, nunca ha salido de los campos de Johnston, Wisconsin, y nunca le ha interesado demasiado hacerlo. ¿Para qué, cuando sus amigos, su trabajo y toda su vida está allí? Johnston es su hogar y lo adora en toda su escala de grises.
Pero entonces Rose, una extraña de hermosos ojos esmeralda, aparece en el bar de siempre como un soplo de aire fresco en una noche de verano. Y todo cambia. El mundo parece detenerse por un instante y al volver a girar lo hace en torno a ella. Es un flechazo. Al menos para Cash…
Dos libros escritos en distintos momentos de la vida de Albert Camus, reunidos más tarde por su autor en un volumen a la vez íntimo y universal.
Publicadas con quince años de diferencia y al cabo reunidas en un solo volumen por Albert Camus, las colecciones de ensayos Bodas (1939) y El verano (1954) revelan las claves ocultas de la obra del autor. Bodas, centrado en su Argelia natal, ofrece una visión vitalista de la juventud y celebra la fuerza del paisaje. En El verano, un Camus ya maduro extiende su reflexión al ámbito del mundo moderno y la guerra, los mitos y la historia, el pensamiento clásico y la permanencia de la razón. El conjunto es un volumen a un tiempo íntimo y universal, una pequeña obra maestra que conecta con los libros más conocidos del Premio Nobel.
Nora Stephens se ha pasado la vida entre libros; es una dura agente literaria que pelea por las obras y los contratos de cada uno de sus clientes. Solo hay una cosa que esté por encima de su trabajo: su hermana pequeña Libby, a la que lleva cuidando desde que su madre falleció. Por eso decide acceder a su petición e ir con ella a Sunshine Falls, el lugar en el que se ambienta su libro favorito. Allí, Libby pretende realizar un viaje de transformación en el que recrear las escenas de sus novelas favoritas hasta lograr que Nora sea la protagonista de su propia novela.
Con lo que ninguna de las dos cuenta es con toparse con Charlie Lastra, un editor con el que Nora ya había tenido un encontronazo en Nueva York y que amenaza con convertirse en una presencia constante en sus vacaciones. A veces, ni siquiera una agente literaria y un editor son capaces de escribir su propia historia.
Nora Stephens se ha pasado la vida entre libros; es una dura agente literaria que pelea por las obras y los contratos de cada uno de sus clientes. Solo hay una cosa que esté por encima de su trabajo: su hermana pequeña Libby, a la que lleva cuidando desde que su madre falleció. Por eso decide acceder a su petición e ir con ella a Sunshine Falls, el lugar en el que se ambienta su libro favorito. Allí, Libby pretende realizar un viaje de transformación en el que recrear las escenas de sus novelas favoritas hasta lograr que Nora sea la protagonista de su propia novela.
Con lo que ninguna de las dos cuenta es con toparse con Charlie Lastra, un editor con el que Nora ya había tenido un encontronazo en Nueva York y que amenaza con convertirse en una presencia constante en sus vacaciones. A veces, ni siquiera una agente literaria y un editor son capaces de escribir su propia historia.