Al principio de la Segunda Guerra Mundial, tras la invasión nazi de Holanda, Janny y Lien Brilleslijper, dos hermanas judías, se unieron a la Resistencia. Escaparon de la ciudad hacia una casa perdida en medio del bosque que con el tiempo se convirtió en un lugar estratégico para la Resistencia y en un refugio para otros muchos perseguidos. No obstante, al año fueron detenidas y conducidas al campo de Westerbork, donde conocieron a Ana Frank y a su hermana Margot. Las cuatro juntas fueron trasladadas a Auschwitz, donde Janny y Lien cuidaron de las hermanas Frank durante los últimos días de su vida. Casi setenta años después, cuando la escritora Roxane van Iperen se trasladó a vivir al campo, descubrió por casualidad el extraordinario pasado de la casa que acababa de comprar y el destino de las hermanas Brilleslijper. Decidió entonces dedicar seis años de su vida a desenterrar el pasado y dar testimonio del valor de estas dos extraordinarias mujeres unidas por la tragedia.
«Ninguna de las hermanas Grimes estaba destinada a ser feliz, y al echar una mirada retrospectiva siempre da la impresión de que los problemas comenzaron con el divorcio de sus padres.» Así empieza esta magistral novela del autor de Vía Revolucionaria: la historia de dos hermanas que construyen sus vidas por caminos opuestos. Para Sarah, el matrimonio y la vida familiar son un refugio seguro, aunque no garanticen la felicidad. Emily, en cambio, busca en un hombre tras otro las respuestas que no puede darse a sí misma, y procura en vano huir de la soledad.
1945: la guerra ha terminado y algunos alemanes deben huir del país. Tras un viaje agotador, un hombre llega a un antiguo monasterio franciscano que se alza frente a los Dolomitas. Allí hallará refugio y también sellará un pacto.
Más de una década después, el doctor Quirke es «un animal herido» que se ha mudado a casa de su hija Phoebe tras la trágica muerte de su mujer. Cuando en un garaje de Dublín aparece el cadáver de la joven estudiante judía Rosa Jacobs, todo parece apuntar a un suicidio, pero Quirke y el inspector Strafford (que se enfrentan a su primer caso juntos) sospechan que se trata de un crimen, al igual que la hermana de la víctima, una periodista que se une a la búsqueda de la verdad y zarandea el corazón del patólogo. Mientras las relaciones entre los dos investigadores se vuelven cada vez más tensas, el misterio se agudiza cuando descubren los vínculos de Rosa con el hijo de una acaudalada familia alemana que se mudó al condado de Wicklow tras la Segunda Guerra Mundial y tiene negocios en Israel. ¿Podrán unir las piezas del rompecabezas oculto?
Una noche de febrero de 1900, recién estrenado el siglo XX, en el pazo de Espíritu Santo llegan al mundo dos niñas, Clara y Catalina, cuyos destinos ya estaban escritos. Sin embargo, una venganza inesperada sacudirá para siempre sus vidas y las de todos los Valdés. Doña Inés, matriarca de la saga y fiel esposa de don Gustavo, deberá sobrevivir al desamor, al dolor del abandono y a las luchas de poder hasta convertir a su verdadera hija en heredera de todo un imperio, en una época en la que a las mujeres no se les permitía ser dueñas de sus vidas.
Hay secretos de familia que merecen ser contados. Esta es la historia de uno de ellos.
Una noche de febrero de 1900, recién estrenado el siglo XX, en el pazo de Espíritu Santo llegan al mundo dos niñas, Clara y Catalina, cuyos destinos ya estaban escritos.
Sin embargo, una venganza inesperada sacudirá para siempre sus vidas y las de todos los Valdés.
Doña Inés, matriarca de la saga y fiel esposa de don Gustavo, deberá sobrevivir al desamor, al dolor del abandono y a las luchas de poder hasta convertir a su verdadera hija en heredera de todo un imperio, en una época en la que a las mujeres no se les permitía ser dueñas de sus vidas.
Las hijas de la criada es una historia mágica y realista al mismo tiempo, en una Galicia extraordinaria, sobre hombres y mujeres que se rebelan contra su propio destino en busca de la verdad.
A través de la tierra, el mar y el tiempo, las rocas de Skara guiarán su regreso a casa.
Hubo un tiempo en que cuatro grandes rocas se alzaban majestuosas en un remoto rincón de la costa escocesa. Cuenta una leyenda milenaria que fueron levantadas por un padre afligido para guiar a sus hijas de vuelta a casa, y que pronunció una maldición para todo aquel que osara derribarlas y también sobre sus descendientes, que se dispersarían por el mundo y jamás encontrarían el camino de regreso.
Cuando Charles Blackmore decide tumbar las cuatro imponentes rocas que se levantan en el jardín de su mansión de Skara, en la costa escocesa, desafía la leyenda que condena a una maldición a todo aquel que ose derrumbar las piedras. Poco tiempo después su esposa fallece, su fortuna hace aguas y él desaparece, dejando desamparadas a sus cuatro hijas. Iris, la mayor, está convencida de que la única persona que podría ayudarlas es el hermano menor de su madre, cuyas últimas noticias lo sitúan en Sri Lanka, y en 1931 se embarca como dama de compañía en un viaje que la llevará hasta allí.
En la actualidad. Roz, una joven australiana recién llegada a Londres, descubre un cuadro en el escaparate de un anticuario frente al que siente una conexión ineludible y no tardará en aprender que el pasado tiene un poder del que no se puede escapar fácilmente.