Una emocionante y divertidísima novela juvenil para sacar lágrimas de la risa, y se lee de un tirón.
Nico y su familia dejan atrás la gran ciudad para irse a vivir a un lejano pueblo de montaña con no más de cinco calles y en la misma casa del abuelo enfermo de la memoria. Nico no está feliz: dejó a su novia atrás y en el pueblo, llamado Hormiga con Corbata, no venden Coca Cola, los compañeros se llaman por apodos raros y menos hay señal para su iPhone. Pero poco a poco descubrirá que sus días ahí pueden ser más interesantes y entretenidos, como son su amistad con una chica que ama los libros de ciencia ficción y el estrambótico proyecto de su abuelo y otros dos ancianos de construir y poner en marcha un estrafalario aparato lanza-señales al espacio. “El hechizo de la escritora sostiene como un soplo el libro”.
Juan José espera con ansias el día de Navidad. Se impacienta por abrir los regalos que están bajo el árbol. Cuando llega el momento, recibe una sorpresa: le han dejado ¡un videojuego!, el mismo que había visto en una tienda. Entonces se pondrá a jugar y a competir contra sí mismo. ¿Quién saldrá ganador, Juan José o el videojuego?
Mariana sale de su casa dando un portazo. Está enojada porque sus padres no le han permitido quedarse en casa. De camino a la escuela, junto a su amiga Patricia, observa las escenas que la rodean y desea ser mayor para ya no tener que ir a la escuela. Cuando va pasando frente a una vitrina con un letrero que promociona cierta playa, algo muy extraño empieza a suceder y Mariana se verá arrastrada a una increíble aventura.