La historia de amor y desamor de esta isleña nos cautiva desde el inicio. Cada uno de los sucesos pasados tienen una conexión con el futuro. El amor de la familia, la lealtad a la pareja y algunas debilidades de los seres humanos son sin dudas los protagonistas de este hermoso y triste relato.
Carlitos está deseoso de llegar a pasar el verano con sus abuelos cocolos. En el batey de San Pedro de Macorís podrá jugar pelota con sus amigos, salir a coger cangrejos con Papá Viejo y, lo que más le gusta, entrar a la cocina de Mamá Ñola, con sus ollas burbujeantes, sus ingredientes misteriosos y sus irresistibles sabores. Panecicos de yuca, chivo guisado, mondongo, arroz con lentejas, domplines, todo se prepara en su maravillosa cocina. Aunque el abuelo dice que cocinar es cosa de mujeres, Carlitos sueña con que algún día será un gran cocinero... ¿o será pelotero?
Danielito sale a buscar una iguana, para exhibirla o venderla, y así ganar algún dinerito para él y su familia. En el camino tendrá un encuentro con Zaratustra, un viejo muy extraño, y sus planes cambiarán por completo. Se trata de una fantástica y creativa historia sobre las iguanas y su conservación.