Isaiah Berlin ofrece aquí una lúcida y apasionada defensa de la libertad individual y una crítica demoledora de las doctrinas del determinismo histórico, aquellas que sostienen que la historia y los procesos sociales están predeterminados por leyes inevitables o vastas fuerzas impersonales —las características biológicas, el entorno físico o social, la clase, la nación, el Zeitgeist…—, fuerzas que según algunos se encarnan a veces en hombres como César, Napoleón, Lenin o Hitler. En estas doctrinas, el autor ve un desesperado afán de eludir nuestra pesada carga moral, «una de las grandes coartadas esgrimidas por quienes no pueden o no desean afrontar la realidad de la responsabilidad individual, la existencia de un ámbito limitado, pero real, de libertad humana».
¿NOCHES EN VELA, RABIETAS DRAMÁTICAS Y DEMASIADOS CONSEJOS BIENINTENCIONADOS? ¿De verdad quieres entender a tu hijo? ¡Un cambio de perspectiva puede hacer maravillas! La «intérprete infantil», Claudia Schwarzlmüller, te invita a mirar el mundo a través de los ojos de tu hijo. Desde su nacimiento hasta que comienza el colegio, la autora ofrece una valiosa clave para interpretar el comportamiento de tu hijo y apoyarle sin estresarte. Obtendrás una visión completa de todas las áreas del desarrollo, como el pensamiento, el juego, las relaciones, el movimiento y el lenguaje, para cada edad evolutiva. Mediante estrategias sencillas y fáciles de aplicar en la vida cotidiana, la intérprete infantil te mostrará cómo manejar con calma hasta las situaciones más difíciles para que puedas construir una relación afectuosa y relajada con tu hijo.
Ferran Sáez Mateu traza un recorrido desde la solitaria torre de Montaigne en el siglo XVI hasta la actualidad, marcada por tecnologías que nos fascinan aunque siempre exigen algo a cambio. La intimidad es un lugar de la conciencia, un territorio de libertad; lejos está de ser una forma de recogimiento, o incluso de aislamiento. Por ese motivo, privacidad e intimidad son cosas muy distintas. «Privatus» no alude a lo que somos, sino a lo que tenemos y a cómo lo demarcamos; «intimus», en cambio, refiere a «lo que está más adentro», lo más profundo, es decir, el último límite. El territorio de la intimidad, la penumbra del espíritu, propicia el surgimiento de la Modernidad. Aparece primero en la «pintura del yo» que Montaigne delineó con sus «Ensayos», a la vez que fundaba este género literario, y se consolida filosóficamente casi un siglo más tarde, con el hallazgo del «cogito» cartesiano. Esos dos espacios extremos de intimidad son los que nos hicieron verdaderamente modernos. Ferran Sáez Mateu traza un recorrido desde la solitaria torre de Montaigne en el siglo XVI hasta la actualidad, marcada por tecnologías que nos fascinan aunque siempre exigen algo a cambio. En el camino asistimos a la renuncia dócil a nuestra privacidad, y a su corolario más preocupante: el potencial olvido y la pérdida de la intimidad.