El judaísmo fue el primero en confesar la existencia de un único Dios que era, al mismo tiempo, dios de Israel y dios del universo. Esta idea de un dios único fue asumida después por el cristianismo y el islam. Sin embargo, si miramos más de cerca la Biblia judía y la Biblia cristiana, así como el Corán, encontramos textos que admiten la existencia de otros dioses.
¿Cómo ese dios de Israel, entre una pluralidad de divinidades, llegó a ser Dios? Tal es el enigma que esta inmersión en las fuentes del monoteísmo busca esclarecer, recorriendo a lo largo de un milenio las etapas de su «invención». ¿De dónde viene este dios? ¿Cuáles eran sus atributos y su nombre? ¿Cómo era venerado? ¿Por qué las otras divinidades desaparecieron?
A la luz de la crítica histórica, filológica y exegética, y de los más recientes descubrimientos de la arqueología y la epigrafía, Römer ofrece las respuestas de una investigación apasionante, siguiendo las huellas de una divinidad de la tormenta y de la guerra erigido, tras su «victoria» sobre sus rivales, en dios único, universal y trascendente.
¿El cerebro adolescente? Ante esta pregunta es habitual oír frases divertidas o sarcásticas: «¿Y los adolescentes tienen cerebro? ». Por alguna extraña razón está aceptado socialmente burlarse de las personas en esta etapa de la vida, cuando se producen cambios en la estructura y la función cerebral que nos permiten entender los comportamientos que solemos relacionar con la adolescencia, como las conductas arriesgadas, el deseo de vivir nuevas experiencias, la influencia del grupo o la dependencia de las amistades.
Desde la evolución de la cooperación hace cinco millones de años hasta las recientes crisis de polarización moral, La invención del bien y del mal nos ofrece una nueva historia de la moralidad humana en la que el doctor en Filosofía, Hanno Sauer, nos propone unir la filosofía a los datos empíricos para explicar cómo los procesos de cambio biológico, cultural y social, así como la evolución histórica han contribuido a moldear la gramática moral que nos define como seres humanos.
A pesar de la desconcertante variedad de expresiones culturales que han existido a lo largo de la historia de la humanidad, Sauer sostiene que contamos con un conjunto de valores morales como la libertad, la seguridad, el placer, la justicia y la benevolencia que, a pesar de encontrarse en constante evolución, son congruentes y se han reflejado universalmente en todas las sociedades.
El autor nos guía a través de las transformaciones morales más trascendentes, ofrece una perspectiva genealógica que apunta a las contradicciones y a los potenciales conflictos de nuestras identidades morales y, desde una perspectiva optimista, nos expresa la dualidad de nuestra naturaleza.