La idea de la universidad es la obra cumbre sobre educación de Newman, una defensa elocuente de la educación superior, del aprendizaje del saber por el saber mismo, un libro crucial en el que se ahonda acerca de la naturaleza de la transmisión de las ideas y se indaga en la sabiduría de la cultura académica, el propósito de la enseñanza y la importancia de la teología y su relación con otras disciplinas y los estudios clásicos. Esta edición completa, reunida por primera vez en un solo volumen, con nueva traducción, es sin duda un libro de provecho para todos aquellos lectores que disfrutan aventurarse en la búsqueda de la verdad. Una universidad como la que Newman propone en este libro clásico entronca bien con ciertas palabras del cardenal Ratzinger, pronunciadas precisamente en un aula de la Sorbona en 1999: aunque, la «síntesis entre razón, fe y vida que ha hecho del cristianismo una religión universal» no sea ya convincente hoy día, «el cristianismo, tanto hoy como en el pasado, sigue siendo la opción por la primacía de la razón y la racionalidad».
Una idea recorre la historia de Rusia y atraviesa los siglos para llegar hasta nosotros, desde Dostoievski hasta Putin: la idea de la excepcionalidad rusa, de un imperio que no es ni Occidente ni Oriente y que, por tanto, puede conectar ambos mundos en nombre de su peculiar fuerza moral y espiritual. A través de un ágil recorrido histórico, Bengt Jangfeldt muestra cómo, formulada hace unos dos siglos, en tiempos de Nicolás I, la idea de que Rusia constituye por sí misma una civilización autónoma ha ido reapareciendo «con tal fuerza que, con el apodo de patriotismo, ha llegado a remplazar al comunismo como ideología de Estado». Jangfeldt ofrece aquí un análisis indispensable para comprender verdaderamente lo que está en juego en la «tierra fronteriza» llamada Ucrania.
Una relectura de la Ilíada en la que los dioses son los verdaderos protagonistas.
En esta suerte de novela coral, Nucci revindica la fuerza y la vigencia del mito para interpretar la actualidad.
Cuando pensamos en la Ilíada, imaginamos a los dioses como espectadores desde lo alto del Olimpo, comentando el feroz combate de héroes y guerreros en la llanura de Troya mientras disfrutan del aperitivo, tomando partido por unos u otros y moviendo los hilos de los protagonistas como si estos fueran marionetas o piezas sobre un tablero. Para Giovanni Nucci no es exactamente así, y en este libro propone una interesante relectura del célebre poema épico situando a los dioses como los verdaderos protagonistas, pues más allá de su intervención en las batallas de los héroes, representan a las fuerzas interiores que mueven desde lo más profundo nuestra humanidad. Con erudición y un gran sentido del humor, el autor ahonda en las complejas y paradójicas relaciones de los moradores del Olimpo, arrojando una nueva luz sobre las historias y curiosidades del entramado divino.