La derecha ha conseguido que el término wokese asocie peyorativamente al comportamiento y las políticas de la izquierda global hasta el punto de desdibujar sus límites y volverlos casi sinónimos, algo que, según advierte Susan Neiman, no solo es incorrecto sino también muy peligroso.
Este ensayo rastrea magistralmente las raíces intelectuales de lo woke y muestra no solo que sus ideas están basadas en falsas asunciones sobre pensadores como Foucault o Schmitt, sino que además entran en conflicto con los posicionamientos capitales en los que se ha basado la izquierda en los últimos siglos: un compromiso con el universalismo, la firme distinción entre justicia y poder y la confianza en el progreso. Si no toma ahora la firme decisión de volver su mirada hacia estos valores, la izquierda seguirá socavando su esencia y sus objetivos, y derivando inexorablemente hacia la derecha. A largo plazo, corre el riesgo de convertirse en aquello contra lo que ha luchado siempre.
Greg Steinmetz, periodista especializado en historia económica, ha escrito la primera gran biografía de Jakob Fugger, el hombre que financió el nacimiento del mundo moderno, nieto de campesino y primer millonario documentado de la historia.
Fugger vivió en los tiempos en que Colón cruzaba el Atlántico y Miguel Ángel pintaba la Capilla Sixtina. A su muerte, su fortuna equivalía al dos por ciento del PIB europeo, una cifra que ni siquiera Rockefeller alcanzaría siglos después. Convenció al papa para que levantase la prohibición sobre el préstamo con interés, financió el ascenso de los Habsburgo al poder, desencadenó la Reforma protestante y costeó la primera vuelta al mundo de Magallanes. Y cuando Carlos V tardó en devolverle un préstamo, Fugger le mandó una carta de reclamación.
En su retrato, Steinmetz no oculta las contradicciones del personaje, capaz de fundar uno de los primeros proyectos de vivienda social de la historia y de condenar a la miseria a la familia de un colaborador por una deuda impagada. En su historia reconocemos la nuestra, la del primer capitalista que persiguió la riqueza sin miedo a la condenación y cuyas reglas del juego seguimos aplicando hoy.
Una biografía como ninguna otra de una escritora querida en todo el mundo por sus novelas sobre la vida, el amor y la sociedad en la Inglaterra de la Regencia. * Este libro delicioso, que bebe de los diarios, cartas y obras de la autora, dibuja un retrato detallado de su vida y su tiempo y celebra su ingeniosa y perspicaz producción literaria. * Aderezado con delicadas ilustraciones y reveladoras citas, este exquisito compendio examina los orígenes de las historias narradas por Jane Austen y la importancia de su inmortal legado. Por encima de todo, revela a la mujer que fue y nos la presenta más viva que nunca. La biografía esencial de Jane Austen es nítida: hija de un vicario y la séptima de ocho hermanos, creció en la campiña de Hampshire en el último cuarto del siglo XVIII y cumplió su cometido como miembro de provecho de una gran familia. Nunca se casó, lo que, a medida que se hiciera mayor, le habría acarreado la pérdida de estatus económico y relevancia social. No le dio tiempo: falleció con apenas 41 años, con varias novelas ya publicadas, pero que no llegó a firmar con su nombre. Tan sencilla fue su vida —aunque quizá no tanto como subraya su primer biógrafo y sobrino—, que sus logros parecen inverosímiles.