Los símbolos ejercen un fuerte control en el siglo XXI y lo han hecho durante miles de años. Desde emblemas nacionales a logotipos corporativos y emojis, nuestra vida cotidiana está repleta de iconos que hunden sus raíces en un pasado remoto. El experto historiador del arte Matthew Wilson traza las trayectorias, a menudo sorprendentes, que han seguido los símbolos a lo largo de la historia, desde sus propósitos originales hasta sus significados modernos, identificando los temas e ideas comunes que relacionan culturas aparentemente dispares. Así, nos encontramos con el halcón como símbolo de autoridad desde los antiguos faraones egipcios hasta la aristocracia medieval; el perro como compañero incondicional desde la época clásica hasta el Renacimiento; y la mítica ave fénix como símbolo de poder femenino que conecta a una reina inglesa con una diosa china. Desde las pinturas rupestres paleolíticas hasta obras artísticas contemporáneas, Wilson nos guía hábilmente por este mundo de símbolos, mostrando su perdurable capacidad para expresar poder, esperanza, miedo y fe, y para crear y comunicar identidades, uniendo —o dividiendo— a los pueblos que los crearon.
Llamamos «malismo» al antiintuitivo mecanismo propagandístico que consiste en la ostentación pública de acciones o deseos tradicionalmente reprobables con la finalidad de conseguir un beneficio social, electoral o comercial. Quizás sea en política donde el desarrollo de este fenómeno asentado en la última década en Occidente resulta más llamativo. Una representante pública entiende la destrucción de las infraviviendas de las personas sin hogar como un acto autopromocional. Otra aumenta su aceptación popular tras calificar de «mantenidos subvencionados» a los desfavorecidos afectados por una pandemia.
Modos de existir. Más allá de la inteligencia humana es un fascinante ensayo sobre las inteligencias no humanas que examina las múltiples maneras en que nuestro planeta acoge la vida. James Bridle nos cuenta una historia radicalmente nueva de la biología y la tecnología a partir del Oráculo de Delfos, los pulpos, las secuoyas o los últimos avances científicos. Y reincorpora al debate conocimientos y saberes aparcados por la revolución computacional, pero que siempre han estado ahí, como la comunicación entre especies, en el marco legal que regula el derecho a la vida y las condiciones de existencia.
En Farmaconomía, el periodista Nick Dearden cuenta su investigación que le hizo darse cuenta del modo en que producimos nuestros medicamentos y descubre que las grandes farmacéuticas nos están fallando, con consecuencias catastróficas. A esas grandes empresas les interesan más los beneficios que la salud. Eso quedó claro cuando los gobiernos se apresuraron a producir vacunas durante la pandemia de COVID-19. Detrás de los tan cacareados avances científicos, realizados sobre todo con fondos públicos, las grandes empresas encontraron nuevas formas de sacar miles de millones más a los gobiernos de Occidente mientras abandonaban al Sur Global.
La gran divergencia arroja luz sobre uno de los grandes interrogantes de la historia: ¿por qué empezó el crecimiento industrial sostenido en el noroeste de Europa? El historiador Kenneth Pomeranz demuestra que ya en 1750 la esperanza de vida, el consumo y los mercados de productos y otros factores eran comparables en Europa y Asia Oriental. Además, ciertas regiones clave de China y Japón no estaban en peor situación ecológica que las de Europa Occidental, y cada región se enfrentaba a la correspondiente escasez de cultivos agrícolas.
El crimen supone una violación del mandato más elemental de la existencia humana: preservar la vida. Cuando se produce nos queda, al menos, el ánimo de comprender el porqué de esa ruptura. En este libro nos vamos a encontrar con 30 casos en los que faltan una o varias piezas que, en su momento – u hoy mismo, porque el crimen no caduca – impidieron completar el puzle policial y judicial del asesinato.
En este libro repasamos varios casos que han despertado el asombro del público, incluyendo tanto robos históricos como atracos del nuevo siglo: los robos digitales, pero siempre conservando la fascinación que generaron en su momento. Relatamos las motivaciones de los autores, sus planes y el desenlace de sus actos: fracasados o exitosos… según quién los mire.
Partimos en orden cronológico desde la antigua Roma y sus venenos y avanzamos por la oscura Edad Media, época de brujas y señores feudales que tiñeron de rojo una época gris plomo. Con la llegada de los medios de comunicación se arrojo luz sobre las fechorías de criminales movidos por la avaricia y la lujuria. En estas páginas no intentamos comprender lo que les llevó a pecar, porque no hay escusas. Pero sí planearemos sobre lo más destacado de sus biografías para, al menos, intuir qué caminos embarrados llevan hasta la perdición.
Desde que los primeros grupos de homínidos empezaron a fabricar toscas herramientas de piedra hasta el desarrollo de la inteligencia artificial, el ser humano ha vivido en una constante evolución tecnológica. Y la tecnología siempre ha ido de la mano del poder, no solo porque la construcción de armas más letales y sofisticadas otorga supremacía sobre las sociedades menos avanzadas, sino porque quien dedica un espacio al progreso científico puede superar cualquier obstáculo.
¿Quién no ha tomado alguna vez un psicofármaco? Y, sin embargo, ¿quién no alberga algún prejuicio sobre ellos, sobre quienes los toman o sobre los médicos que los prescriben? La enfermedad mental no es consecuencia de malas decisiones ni de una personalidad débil. La voluntad, los cambios de hábitos y el mensaje de determinación de «tú puedes» que se utilizan para mejorar el bienestar emocional no son suficientes para tratar un trastorno mental. En estos casos, los tratamientos disponibles son la psicoterapia y la medicación, los cuales se complementan muy bien, como afirma el doctor David López en esta guía divulgativa sobre los tratamientos farmacológicos en salud mental.