Se suele considerar a William James como el padre de la psicología en Estados Unidos aunque también pasa por ser el último de los grandes metafísicos. Esta es una de tantas contradicciones, algunas muy famosas, a las que tenemos que enfrentarnos al intentar comprender un espíritu tan plural como el suyo [...]. La inmortalidad humana analiza la relación existente entre la mente y el cerebro abordando dos de las teorías explicativas: la teoría de la producción y la teoría de la transmisión, apostando por esta última. Así considera la mente humana como una porción de una mente preexistente mayor que se filtra en este mundo a través de nuestros cerebros, y que, una vez finalizada nuestra vida, puede regresar a su fuente. Ángel Cagigas
William James (Nueva York, 1842-Nuevo Hampshire, 1910) fue un influyente psicólogo y filósofo estadounidense, considerado uno de los padres de la psicología moderna. Estudió medicina y enseñó en la Universidad de Harvard. Fue pionero en la psicología funcionalista, enfocada en cómo la mente se adapta al entorno. Su obra más destacada, Principios de psicología (1890), marcó un hito en la disciplina. James también fue una figura clave del pragmatismo filosófico, destacando la utilidad práctica del pensamiento.
Como dice Jacques Le Rider en el prólogo de este libro, Vincent Piednoir nos ayuda a entender «el caso Cioran», desde su niñez hasta 1949, cuando adopta la lengua francesa. Este ensayo nos sitúa en el momento histórico de Cioran y lo sigue a lo largo de su evolución: desde su infancia, impregnada de cultura alemana y en la que la libertad y la despreocupación dan paso al hastío, pasando por su fascinación por las tesis ultranacionalistas que acompañarán el nacimiento del Estado rumano; su admiración por Hitler y el nazismo; su huida de Rumanía durante la guerra y la confirmación de sus dudas intelectuales y sobre su identidad y, finalmente, cómo abandona su país y su lengua como rechazo de su propia historia.
Estamos acostumbrados a ser testigos de violencias extremas, torturas, violaciones y humillaciones en todas las formas del arte. A menudo la crueldad allí desplegada se nos presenta como espectáculo o como propaganda de las ideas hegemónicas. Sin embargo, hay una crueldad que no satisface el morbo del espectador ni corteja sus valores, sino que lo confronta con sus hipocresías y sus miserias. Es ética en el sentido de que pretende una transformación del lector, aunque tenga que agredirle para ello y atentar contra sus certidumbres, adentrándose en ámbitos que rondan el tabú, como la violencia despiadada y el sexo desaforado. La ética de la crueldad, que recibió varios premios y ha sido traducida a diversos idiomas, defiende una literatura contraria a la cultura del espectáculo y a la asepsia posmoderna, una literatura que aborrece lo inocuo y lo complaciente. E ilustra su propuesta teórica con una original exploración de novelas de Bataille, Canetti, Martín-Santos, McCarthy, Kristof, Onetti y Jelinek, autores crueles cada uno a su manera. Después de leerlos, no se puede seguir viviendo como antes de hacerlo. Y lo mismo le sucederá a quien lea este ensayo, que ha sido revisado y ampliado por su autor para esta edición.
Alguna vez te has preguntado por la vida de cada persona con la que te cruzas en la calle, dándote cuenta de que cada uno es protagonista de su propia historia, cada uno viviendo una vida tan intensa y compleja como la tuya? Ese sentimiento tiene un nombre: «sonder». O tal vez has visto una tormenta acercarse y has sentido un anhelo primario de desastre, esperando que sacudiera tu vida. Eso se llama «laquesismo». O estabas mirando fotos antiguas y sentiste una punzada de nostalgia por un tiempo que nunca has vivido. Eso es «anemoia»
Si nunca habías oído hablar de estos términos, es porque no existían hasta que John Koenig se propuso llenar los vacíos en nuestro lenguaje de las emociones. El Diccionario de las tristezas sin nombre crea hermosas palabras nuevas que necesitamos pero que aún no tenemos.
«Winterson dinamita categorías, vocabularios y convenciones tristes. Una escritora maravillosa».Marta Sanz, Babelia
Una mujer lucha por seguir viva cada noche y, para alejar la muerte unas horas más, se inventa un cuento. Todos conocemos la historia de Sherezade, pero nadie ha leído Las mil y una noches como lo haría Jeanette Winterson, que se sumerge en este libro legendario para plantear preguntas y respuestas aún hoy vigentes: ¿cómo influyen nuestros relatos en las creencias sobre el mundo?, ¿cuál es el impacto de la imaginación sobre la realidad?, ¿dónde está el límite entre la honestidad y la mentira?, ¿es el amor, acaso, lo más importante?
Disfrazada de Aladino, la autora que se formó en visitas clandestinas a la biblioteca durante su infancia nos insta a releer lo que creemos conocer y nos presenta dos posibles caminos: la lámpara de lo material, el control y la codicia, o la lámpara de la creación, la empatía y la palabra poética. Ante un mundo injusto e incomprensible, su respuesta es la misma que la de Sherezade: cambiar el relato convirtiéndose en él. Un Aladino y dos lámparas es un entramado de ficción, magia, fantasía, reflexión y memoria, un alegato del poder de nuestras historias y un paso radical hacia un futuro donde imaginar el mundo de nuevo.
«Como los gusanos que, según dicen, fecundan, ciegos, la tierra que atraviesan, las historias pasan de boca a oído y dicen, desde hace mucho tiempo, aquello que ninguna otra cosa puede decir». Con estas palabras describe Jean-Claude Carrière el poder que las historias han ejercido sobre la humanidad desde la noche de los tiempos. En el principio, nuestros ancestros se contaban mitos llenos de realidad, porque su autor era el cosmos. Después llegaron los narradores de cuentos y se inventaron historias: fueron los primeros mentirosos. Pero ¿hay verdad en la mentira si esta ilumina el mundo?
Guionista, dramaturgo y brillante colaborador de Luis Buñuel, Jean-Claude Carrière dedicó veinticinco años de su vida a recopilar relatos anónimos de todas las épocas y tradiciones: zen y sufíes, chinos y judíos, indios y africanos, americanos y europeos, que después transcribió y trenzó en una infinita narración de narraciones. El resultado es este compendio que se convierte en manual de filosofía para explicar el mundo por medio de nuestras historias. Un libro azaroso y placentero, entretenido y reflexivo, donde la oscuridad y la ficción son tanto o más valiosos que la verdad objetiva.
Jardinosofía nos muestra los jardines como la manera de explicar y comprender el mundo, y su evolución desde que el ser humano decidió «domesticar» a la naturaleza.
Desde los jardines colgantes de Babilonia hasta los huertos ecológicos de las «guerrillas urbanas», el jardín ha sido un reflejo de la sociedad.
Quien tiene la suerte de contar con un trozo de verde alrededor de su casa se enfrenta a una decisión complicada: ¿Vallarlo? ¿Decorarlo con una línea de setos perfectamente recortados? ¿Sentarse allí a mirar el horizonte pensando en la inmensidad del cosmos?
Y parecidas preguntas se hacían ya los filósofos presocráticos, los decadentes franceses versallescos y el primer misántropo que se fue a vivir a unas ruinas en medio de un bosque.
Las plantas nos pueden enseñar mucho acerca del «arduo arte de vivir bien».
La admiración por la naturaleza parece acentuarse a medida que aumenta la población mundial y crecen las ciudades. Cuanto más nos alejamos de la tierra, más fuerte es el anhelo de retornar a ella. Verdolatría se articula en torno a cuatro preguntas esenciales de la filosofía: qué puedo saber, cómo debo actuar, qué me cabe esperar y qué significa ser humano. Se nutre del pensamiento ecológico, las lecciones del arte del jardín y la ciencia botánica para cambiar nuestra forma de entender la vida en el planeta y nuestro lugar en ella.
Este libro profundiza en un inquietante fenómeno: los influencers que corrompen la espiritualidad y el bienestar de la new age con políticas paranoicas, difundiendo bulos sobre las vacunas, historias sobre el tráfico de niños y descabelladas teorías conspirativas.Durante la pandemia de COVID-19, surgió una tendencia alarmante en redes sociales: instructores de yoga e influencers de medicina alternativa publicaban historias sobre una conspiración secreta mundial empeñada en controlar a la población con una vacuna genocida. Cuentas que antes ofrecían recetas de batidos verdes y poemas se convirtieron en fuentes inagotables de enlaces a Fox News, memes de 4chan y profecías sobre la transformación global.Desde 2020, los autores de este libro han utilizado su pódcast Conspirituality para exponer la intersección entre los profesionales de la medicina alternativa y los troles conspirativos de extrema derecha, revelando las locuras, los fraudes, las estafas y las sectas que dominan las esferas de la new age y el bienestar, que traicionan la confianza de tantas personas que buscan un alivio genuino en esta época de incertidumbre.
El relato de la generación que lo cambiará todo.
El mundo se asoma al abismo. Cuando el motor que había impulsado dos siglos de progreso y democracia se detuvo, hace veinticinco años, las grandes promesas del siglo XX comenzaron a desmoronarse. Por esas grietas se han ido abriendo paso el extremismo y un malestar difuso, pero atronador.
En medio de ese colapso se quedaron atrapados los Hijos del optimismo, los miembros de una generación que se hizo mayor con la misión de construir una "sociedad del conocimiento" y terminó convertida en chivo expiatorio cuando aquel proyecto se vio truncado. Hoy son los sospechosos habituales cada vez que se busca señalar a quienes nos han llevado al callejón sin salida en el que ahora estamos.
Y es cierto, los haters tienen razón: los Hijos del optimismo acabaron con la economía industrial. Pero no por vagos o irresponsables, sino precisamente porque cumplieron con su mandato: se alzaron como «la generación más preparada de la historia» y emprendieron una transformación inédita. En realidad, inauguraron un mundo nuevo en el que las coordenadas del anterior ya no funcionan.
Tienes en tus manos un libro que es una brújula de esta realidad emergente: para comprender de dónde venimos, adónde vamos y las grandes oportunidades que se abren ante nosotros.