Un autorretrato roto, un cuaderno del sufrimiento psíquico que describe sin ambages los síntomas e intensidades de un trastorno de ansiedad prolongado, y su oscura floración.
¿Qué queda de una persona cuando escribe «mi cabeza es mi enemiga»?
Un autorretrato roto, un cuaderno del sufrimiento psíquico o el recuento de la vida de un ex: ex adicto al trabajo, ex pareja y ex miembro del Club de los Mentalmente Sanos. Los brotes negros, que podría titularse asimismo Los buenos lagrimales, describe sin ambages los síntomas e intensidades de un trastorno de ansiedad prolongado, y su oscura floración: las fases de desesperanza, los episodios de ira, las ideaciones suicidas.
Algo más o algo menos que un individuo, lo que en sus líneas se dibuja es un sujeto experimental –«veamos si esta otra píldora hace efecto»– cuyos biorritmos, alterados hasta el colapso, somatizan la velocidad exaltada de la producción, la profesión y el capital.
«Si escuchas con atención un relato, nunca volverás a ser el mismo, puesto que ese relato se introducirá en tu corazón y, como si fuera un gusano, acabará royendo todos los obstáculos que se oponen a lo divino. Por eso, aunque leas los relatos de este libro sólo para pasar el rato, no hay ninguna garantía de que alguno de ellos no acabe deshaciendo tus defensas y explote cuando menos lo esperes. ¡Estás avisado!»
Con tanto humor como lirismo, con tanta ligereza como profundidad, en Los contemplativos se abordan las grandes cuestiones del autoconocimiento y del crecimiento personal: el cuerpo, el vacío, la sombra, la contemplación, la identidad, el perdón y la vida cotidiana. Un tratado narrativo de espiritualidad con un extraordinario potencial de transformación. Un artefacto literario que, con la inconfundible marca personal de Pablo d’Ors, inaugura lo que bien podría llamarse una literatura de la luz.
La obra imprescindible para conocer el mundo de los presocráticos.
A través de sus textos, recogidos y cuidadosamente analizados en este volumen, se da a conocer las ideas de los fundadores del pensamiento occidental.
Desde su primera edición, Los filósofos presocráticos se considera una de las grandes referencias sobre la materia. Inicialmente escrito por Geoffrey S. Kirk y John Raven, el libro traza de forma admirable la revolución intelectual iniciada por Tales en el siglo VI a. C. hasta su culminación en la metafísica de Parménides y las complejas teorías físicas de Anaxágoras y los atomistas en el siglo V a. C. La segunda edición se vio mejorada con la revisión y reescritura, a cargo de Malcolm Schofield, de los capítulos dedicados a los eleáticos y pitagóricos, a Empédocles y a los atomistas, a la luz de las nuevas investigaciones sobre estos pensadores.
La base de esta obra sigue siendo el corpus de alrededor de seiscientos textos en griego y su ajustada traducción castellana, que ofrece el fundamento para un estudio crítico de los principales pensadores individuales de esa época primigenia.
Esta colección de escritos tiene la pretensión de ser un libro de fuentes de una longitud moderada; no es una colección completa de fragmentos y testimonios de las figuras aquí incluidas. El objetivo ha sido el de ofrecer una buena selección de los primeros filósofos griegos, juntamente con algunas de las referencias antiguas a ellos y con una mínima intromisión editorial. Los que se sientan interesados en una intervención editorial más académica deben consultar las lecturas sugeridas al final de cada sección.
«“La ira de los imbéciles llena el mundo”. Esa frase de Georges Bernanos en su célebre ensayo sobre la Europa de los totalitarismos Los grandes cementerios bajo la luna vuelve a estar vigente, si bien nunca dejó de estarlo del todo. El escritor francés lo escribió a raíz de lo que presenció en la Guerra Civil española en Mallorca, donde le sorprendió su estallido y durante la que presenciaría horrorizado la barbarie de las tropas vencedoras, “imagen —escribirá— de lo que será el mundo mañana”. A Bernanos, conservador y católico practicante, la represión y la ira de los franquistas (en teoría sus correligionarios ideológicos) le impresionó de tal modo que decayó en su apoyo inicial al levantamiento militar y, vislumbrando lo que se avecinaba en el continente, escribió un alegato contra el fascismo y la guerra que es ya un clásico de la literatura europea y universal».—Julio Llamazares
¿Cómo podemos hablar hoy sobre los inicios de la filosofía? ¿Cómo evitar la tradicional oposición entre mito y logos y, en su lugar, explorar los múltiples estilos de pensamiento que surgieron entre ambos extremos? En este esclarecedor ensayo, Maria Michela Sassi reconstruye, mediante una exploración lúcida y detallista, el mundo intelectual de los presocráticos para ofrecer una comprensión matizada de las raíces de lo que más tarde se conocería como «el milagro griego».
De Mileto a Elea, de Éfeso a Agrigento, Sassi comienza por las preguntas canónicas —el cuándo y el cómo del origen del pensamiento, sus reflexiones en torno al orden cósmico, su naturaleza concreta y sus formas distintivas— para trazar la historia del saber arcaico y analizar, además, el ambiente de competencia intelectual, la descentralización geográfica y la adopción de una prosa más directa —similar a la utilizada para redactar las leyes de la polis—; una prosa que permitió a los filósofos y científicos jonios ejercitarse sin circunloquios en la razón crítica, y así revolucionar definitivamente el conocimiento griego y, en última instancia, fundar la filosofía occidental.