A partir de la categoría de la génesis, Derrida ofrece una original lectura de la filosofía fenomenológica y pone las bases del pensamiento deconstructivo que desarrollará hasta su muerte.
Escrita entre 1953-1954, aunque publicada en 1990, El problema de la génesis en la filosofía de Husserl intenta analizar las dificultades y reordenamientos que provocó en el fundador de la fenomenología la reflexión sobre el tiempo, el devenir y la historia, tanto en la constitución del sujeto trascendental como en la producción intencional del sentido de sus objetos, especialmente los científicos.
En esta obra de juventud, Derrida presenta el verdadero programa de su filosofía y de su escritura. Al acercarse hoy a sus páginas, el lector puede también recuperar algunos de los rasgos esenciales del fecundo e influyente panorama filosófico francés de mediados del siglo XX, donde figuras como Levinas, Sartre, Merleau-Ponty o Tran Duc Thao desarrollaron su pensamiento fenomenológico más característico.
Desde los tiempos más antiguos, las civilizaciones han reflexionado sobre el devenir de la humanidad, pero pocas voces lo han hecho con la profundidad y la claridad de René Guénon. En El reino de la cantidad y los signos de los tiempos, el autor presenta un análisis implacable del colapso espiritual de la era moderna y de Occidente, trazando un paralelismo entre el dominio creciente de lo cuantitativo y la decadencia de los valores cualitativos que alguna vez gobernaron la vida humana.
En este ensayo asombrosamente profético, Guénon expone cómo el avance desmedido de la tecnología y la ciencia profana han reducido el mundo a un reino material, donde la cantidad prevalece sobre la calidad, y el sentido del sagrado se desvanece. Apoyado en fuentes tradicionales, desde la metafísica hindú hasta la teología cristiana, el autor desvela las señales de una crisis final en el ciclo de la humanidad, el cual avanza inexorable-mente hacia su culminación.
Para aquellos que buscan comprender el trasfondo espiritual del caos contemporáneo, esta obra es una lectura esencial, revelando una visión impregnada de sabiduría ancestral. La vigencia de sus ideas, escritas ori-ginalmente en 1945, resuena aún más en nuestros días, convirtiéndola en un texto indispensable para tiempos apocalípticos.
¿Qué significa ser libre? ¿Podemos siquiera demostrar que lo somos? Y si lo fuéramos, ¿por qué deberíamos subordinar nuestra libertad a una norma ética? Si el universo no manifiesta interés alguno en nosotros, ¿por qué debemos actuar moralmente?
Practiquemos o no el bien, la naturaleza seguirá su curso y continuará ciega ante los esfuerzos éticos de la humanidad. Por mucho que nos afanemos en escuchar su voz, su lenguaje resultará siempre ininteligible para nuestras aspiraciones, pues se basa en leyes matemáticas impersonales, fijadas en los inicios del universo y ajenas a cualquier preocupación por nuestra suerte y por el valor de nuestras acciones.
En este libro, Blanco intenta responder a estas inquietudes. La libertad emerge como la capacidad de crearnos a nosotros mismos, de construir, de legar algo al mañana y de ampliar los horizontes y las posibilidades de nuestra reflexión.
Predrag Cicovacki nos invita a reflexionar sobre lo que da sentido a la vida. Su libro nos enseña que la teoría y la práctica, las ideas sobre la vida y los modos de vivir deberían ser inseparables. Del mismo modo en que hablar de la moralidad no debería separarse de practicar la virtud, hablar sobre el sentido de la vida no debería separarse de intentar vivirla con tanto sentido como sea posible. Examinar las vidas de las personas que más admiramos revela que vivir una vida con significado nunca puede ser una simple búsqueda de logros y éxitos individuales. El yo no es ni la realidad última, ni debería ser nuestra máxima preocupación. Nuestra búsqueda de un significado debe orientarse a algo mayor que nuestras vidas individuales, y lo que debemos discernir es qué son y qué no son verdaderos objetos de tal devoción. No podemos lograrlo solos.
Un brillante análisis sobre cómo las pensadoras del siglo xx replantearon la libertad y la justicia, y cómo revolucionaron las bases del pensamiento político de la modernidad.
En este agudo recorrido histórico y filosófico, Mariana Dimópulos pone de relieve una tradición intelectual que no solo nos expone la destreza de las mujeres para el pensamiento político, sino también su impacto en la filosofía moderna.
En El siglo de Hannah Arendt, Dimópulos nos guía por la vida y obra de siete pensadoras fundamentales del siglo xx —Rosa Luxemburgo, Simone Weil, Simone de Beauvoir, Hannah Arendt, Iris Murdoch, Ágnes Heller y Judith Butler— que, tanto por sus experiencias personales como por su compromiso político e intelectual, hicieron oír su voz para cuestionar las formas de poder y los conceptos universales tradicionales.
Imprevisible y sin embargo regular, siempre nueva a la vez que inteligible, la moda no deja de interesar a psicólogos, sociólogos y estetas. En este libro, sin embargo, Roland Barthes la cuestiona desde un punto de vista distinto: considerándola a través de las descripciones de la prensa, descubre en ella un sistema de significaciones y la somete por primera vez a un verdadero análisis semántico. ¿Cómo los hombres y las mujeres pueden crear sentido a través de sus vestimentas?