Apenas conocida entre nosotros, pero muy célebre y controvertida en la Francia de la segunda mitad del siglo XIX, donde su desprejuiciada condena de la religión causó un tremendo impacto, Louise Ackermann ha dejado un rastro ambiguo en el que conviven la admiración y el escándalo. Rebelde, transgresora, descreída e incómoda, la pensadora y poeta parisina fue motejada de «Satán femenino» por su desusada profesión de impiedad, pero incluso sus detractores, como el muy católico Barbey d’Aurevilly, reconocieron su audacia y sobre todo su valía literaria. La obra de Ackermann llevó a cotas máximas de osadía la tradición del libre pensamiento, amparada en múltiples lecturas —Lucrecio y su maestro Epicuro, Spinoza, Shelley o Proudhon estuvieron entre sus autores de cabecera— y el propósito de ensalzar un «humanismo comprometido» frente a las fabulaciones de los credos consoladores. Acogida a una soledad radical, grata a su «indomable individualidad», Ackermann fue mucho más allá de lo que se esperaba de la literatura escrita por mujeres para defender la ciencia y el progreso desde una moral austera pero combativa, opuesta a los misterios del dogma. Al cuidado de Francisco Socas, que acompaña el texto de una extensa y ponderada introducción crítica, esta primera edición española de su obra reúne la breve autobiografía Mi vida, los Poemas filosóficos, los Pensamientos de una mujer solitaria y otros extraídos de su Diario. Todos ellos dan cuenta de la singularidad y la fuerza de una escritora excepcional, aplicada a la impugnación de lo que su traductor ha llamado las «industrias del miedo».
Un texto lúcido y provocador sobre nuestro papel en un mundo en el que casi todo nos puede ser entregado a domicilio, y que traza con agudeza la arqueología de una nueva mentalidad de repliegue y renuncia.
El declive y el catastrofismo permean las sociedades occidentales. Desde principios de siglo una serie de acontecimientos, tales como el calentamiento global, el terrorismo islamista, la pandemia del Covid-19 y la guerra en Ucrania parecen confirmar esta idea.
En este esclarecedor ensayo, Bruckner indaga en la mentalidad que prevalece hoy en día y que tiende de manera progresiva al retraimiento y la renuncia al mundo. Reflexiona sobre experiencias propias y plantea una de las grandes e irrefutables paradojas de la modernidad: el gusto por la reclusión ha provocado un confinamiento voluntario que sustituye aquel al que nos vimos obligados a causa de la pandemia, y cuyas graves implicaciones podemos advertir en el estado de ánimo de la sociedad de nuestro tiempo.
Este libro aborda la figura de la filósofa francesa Simone Weil en su dimensión política, desmantelando el mito que ha dominado la proyección de su pensamiento durante décadas, y que describe a Weil como una pensadora trascendente y apolítica. Una rigurosa investigación histórica reconstruye la breve pero intensa participación de Weil en la Guerra Civil española y ofrece una nueva perspectiva que reivindica el compromiso revolucionario de la filósofa.
Vivir la fuerza reconstruye con precisión la evolución política de Weil y documenta su recorrido desde el sindicalismo revolucionario francés hacia posiciones libertarias, lo que permite explicar de manera coherente su participación en la Guerra Civil. Esta experiencia fue decisiva para el desarrollo de su concepto de «la fuerza», que articularía posteriormente en uno de los textos más importantes de su trayectoria filosófica: La Ilíada o el poema de la fuerza.
Ludwig Wittgenstein ha conquistado la imaginación popular como el Sócrates moderno, el fascinante maestro del razonamiento enigmático quien, con su fría lógica, convenció a Bertrand Russell de que había un hipopótamo en la habitación. Es un icono del modernismo, pero ¿qué es lo que dijo realmente? En Wittgenstein, una guía ilustrada, nos encontramos con un hombre extraño, un lógico riguroso que daba más importancia a la poesía que a la filosofía, que heredó una fortuna y la donó, que buscó la muerte en las fronteras de la Primera Guerra Mundial, un gran profesor que aconsejaba a sus estudiantes a abandonar la filosofía, un hombre solitario que, sin embargo, inspiró amistades que duraron toda la vida. También nos ofrece una guía clara y accesible para introducirnos en la obra principal de Wittgenstein, el Tractatus Logico-Philosophicus, un glaciar de lógica, y su más tardía y accesible Investigaciones lógicas. Esta es una introducción accesible para cualquiera desconcertado ante la complejidad o intrigado por la reputación de este gran filósofo del siglo XX.
El acto de mirar es siempre interpretativo: supone el establecimiento de una relación íntima que afecta tanto al observador como al objeto de su mirada. Pese al supuesto distanciamiento que suele exigirse al teórico del arte, Miguel Ángel Hernández lleva años aproximándose así a las imágenes para establecer con ellas un diálogo profundo en el continuum de arte y vida. El resultado son los textos aquí reunidos, a medio camino entre el ensayo, la autobiografía y la narrativa, en los que siguiendo la estela de Benjamin, Sontag y Barthes se exploran cuestiones como el valor de la memoria y su vínculo con el conocimiento, el duelo, la ética de la mirada, las relaciones entre tecnología y deseo, o la percepción subjetiva del tiempo. A través de una prosa atravesada de vivencias, iluminaciones y experimentación literaria, el ejercicio de contemplar imágenes se nos revela como una experiencia vital y transformadora.