Entre las décadas de los años veinte y cincuenta de la pasada centuria, las películas, que comenzaron siendo curiosidades de gabinete en ferias, lograron convertirse en el mayor espectáculo del mundo. Los protagonistas de aquellos shows de celuloide que encandilaban al público desde la gran pantalla, pronto fueron erigidos como reyes dominantes del imaginario colectivo del siglo XX.
Pero aquel panteón cada vez más poblado de rutilantes deidades, albergaba asimismo siniestros y decadentes bastidores, plagados de sombras sin fin: espectros, maldiciones, muertes extrañas, crímenes sin resolver, adicciones, magia sexual, satanismo… Hechos misteriosos, sucesos estremecedores y, en ocasiones, atroces ocurrían entre el lujo y la fatalidad, entre el oropel y la decadencia.
Crueles destinos inexorables, tanto de numerosas estrellas, como de aspirantes a serlo.
Early astronomers, drawn to Mars's fiery glow in the night sky, named the planet after their god of war. In the centuries since, Mars has captivated humankind as a source of endless speculation and a beacon of hope for its potential habitability. Through six decades of NASA’s pioneering research missions, the mysteries of the red planet have been gradually uncovered, revealing a world not so unlike our own that likely once supported life.
Max Ernst (1891-1976) transformó todo lo que tocó con una originalidad artística sin igual. Se convirtió en una de las figuras más importantes del dadaísmo y del surrealismo que ensanchó las fronteras del arte y rompió con la visión limitada de la cultura de su tiempo. Impulsado por la reacción a los horrores de la Primera Guerra Mundial, se convirtió en un pionero del movimiento dadaísta. La cancelación de la famosa exposición dadá en Colonia por “obscenidad” llevó a Ernst a pasar el resto de su vida en París, donde entró en contacto con los surrealistas.Por encima de todo, Ernst destaca por la variedad de estilos y técnicas que empleó. Su obra abarca desde la pintura, el dibujo y la escultura, pasando por textos y escenografías, hasta novelas de collage y el desarrollo de su propia técnica de frottage. Durante la Segunda Guerra Mundial, Ernst, como muchos de sus colegas, se convirtió en un “extranjero indeseable” y se vio obligado a emigrar, aunque regresó a Francia después de la guerra. Siguió desarrollando una carrera que abarcó décadas, y en 1954 recibió el Gran Premio de Pintura en la Bienal de Venecia.Este libro es un viaje por la magia, la intensidad y la fantasía. Es una puerta de entrada a la mente y el mundo complejo de Max Ernst.
Fue Sorozábal el músico más popular en el Madrid de mitad del siglo XX.
Su música tenía gancho, era chispeante, castiza, muy madrileña.
Era además original y moderna en su momento, sin que supusiera una ruptura con esa entrañable y larguísima tradición española de la zarzuela: o sea, tenía eso que hoy se busca en las generaciones nuevas de compositores sin hallarlo nunca.
El arte lírico de Sorozábal no cayó jamás en las ramplonas orquestaciones de otros músicos de zarzuela de su momento, período de franca decadencia artística del género.
Y, por si fuera poco, tenía un agudo sentido teatral en la equilibrada mezcla de elementos cómicos y de carácter, con una fuerte vena lírica, en él tocada de humana cordialidad y nostálgica ternura.
Junto a lo madrileño hay otro polo en la obra de Sorozábal, este más auténtico en su raíz: lo vasco, presente muchas veces en composiciones no teatrales para voz solista o para coro.
El autor superventas Michael Freeman aporta sus años de experiencia al estudio del estilo más perdurable y lleva la teoría y la práctica de este género clásico a la época moderna. En esta exhaustiva guía sobre la imagen en blanco y negro, Freeman estimula la creatividad personal y explica la práctica fotográfica de un modo comprensible y, por encima de todo, útil y práctico. La fotografía en blanco y negro al día, para informar e inspirar tanto a los puristas como a los nuevos practicantes de este género. La fotografía en blanco y negro no es solo la expresión más pura del proceso de creación de imágenes, sino también un camino esencial hacia una mejor comprensión de los principios fotográficos. Este libro explica cómo visualizar el mundo en blanco y negro mientras se captan imágenes y a desarrollar un instinto para poner en práctica la dinámica de la fotografía en blanco y negro.
Monet’s Venice paintings are high points in his lifelong engagement with the interplay of water and light. Monet and Venice—anchored by two masterworks from the collections of Brooklyn and San Francisco, The Doge’s Palace and The Grand Canal, Venice—will be the first exhibition and English-language publication dedicated to this significant suite of paintings since their Parisian debut at the Bernheim-Jeune gallery in 1912.
Monet keenly felt the burden of influence in a city that had so often been depicted and had long been an icon of waning, fragile beauty. Venice was—and is—a place where culture and nature are profoundly and uniquely entangled. Monet’s images of Venice’s buildings and canals dissolved in colorful mist and hazy light may be seen as meditations on human aesthetic interaction with a natural environment built upon for centuries.