¡NO! ¡No quiero tener esta melena de cabello RIZADO! Desde cepillos a libros, y hasta globos INFLADOS... ¿Cómo puedo acabar con estos tozudos bucles? Un cuento muy divertido para aprender a querer y valorar lo que tenemos. Y sobre el cabello, sobre montones y montones de cabello.
Este libro contiene dos historias. En la primera, "¡Yo no estoy perdido!", el curso de Manuel va de paseo a la biblioteca municipal, pero el pequeño se queda atrás. Decide irse por su cuenta, hasta que una señora lo encuentra y cree que está perdido. Manuel intenta explicarle que no lo está pero no le salen las palabras. En el segundo cuento, "Una sorpresa para mamá". Lisa prepara un bizcocho para darle una sorpresa de cumpleaños a mamá. En la cocina, mezcla los ingredientes y pone la masa en el horno. Solo que no ha aprendido a graduar la temperatura y pronto la casa está encuelta en humo.
En este libro encontrarás 113 retos y aventuras INDISPENSABLES que deberías vivir antes de llegar al instituto. ¿O es que ya has dormido bajo las estrellas, aprendido a cantar en japonésm sido DJ en una fiesta o montado en una limusina? ¿NO? ¿A QUÉ ESPERAS? ¡EL TIEMPO SE ACABA!
Primer libro de la serie "Volver a ti" Por fin una novela en Titania de Alice Kellen, todo un referente del New Adult español. Una historia adictiva y muy romántica, al más puro estilo de Alice Kellen. Mike, Rachel, Luke y Jason han sido amigos inseparables desde pequeños. Pero sus caminos se alejaron cuando Rachel cometió el error de enamorarse del chico equivocado, Mike, que terminó traicionando a la única persona que siempre estuvo dispuesta a arriesgarlo todo por él. Cinco años después, el destino vuelve a unirlos; pero ahora Rachel ha cambiado, es tan arisca como su gato Mantequilla y ya no se permite confiar en nadie. Por eso, a pesar de estar a punto de ser desahuciada, lo último que desea es dejarse convencer para mudarse con ellos. ¿Cómo podría mantener su corazón intacto y a salvo viviendo bajo el mismo techo que Mike? Sabe que esconde secretos y que su mirada gris es capaz de despertar todos los recuerdos que ella lleva tanto tiempo intentando olvidar.
"No tengas miedo", le susurré. "Somos como una sola persona". De pronto me ebrumó la realidad de mis palabras. Ese momento era tan perfecto, tan auténtico. No dejaba lugar a dudas. Me rodeó con los brazos, me estrechó contra él y hasta la última de mis terminaciones nerviosas cobró vida propia. "Para siempre", concluyó.