Cuando el príncipe del reino más poderoso alcanza la mayoría de edad, las familias nobles se desviven por conseguir que sus hijas se casen con él y poder así ascender al trono. Los destinos de tres jóvenes se entrelazan desatando rebeliones y pasiones inesperadas.
Alyhia solo tiene un objetivo: no ser elegida. Puede propagar el fuego, y ser descubierta sería una sentencia de muerte segura. Pero Efia, en cambio, se muere por hacerse notar. Casarse con el príncipe es su única oportunidad de escapar de sus padres. Y Sybil tiene una situación muy distinta: heredera de un reino frágil, necesita esta alianza si quiere seguir siendo libre.
De la amistad al amor no hay solo un paso. Hay muros y barreras que debemos estar dispuestos a derribar o a dejar caer.
Emily tiene un pasado que le gustaría olvidar y miedos de los que no le ha hablado a nadie. A lo largo de los años, ha ido creando una barrera para protegerse de aquello que le hizo daño, pero sus fantasmas no dejan de perseguirla, reabriendo heridas y creando nuevas grietas.
Sin embargo, Jake es divertido, carismático y siempre está ahí para Emily, y ella no puede evitar que su corazón se desborde cada vez que se acercan más de lo debido.
¿Conseguirá Jake derribar sus muros por completo? ¿Podrá Emily superar su pasado o se encerrará aún más para no volver a ser herida?
Hay rupturas que nos rompen.
O, al menos, así fue con ellos: un amor truncado y una ruptura que no les permite pasar página.
Pero ¿y si tuviesen una segunda oportunidad? No de volver a enamorarse, sino de romper de nuevo, pero esta vez bien, sin pisotear sus corazones en el proceso.
No parece imposible; al fin y al cabo, para conseguirlo solo deben convivir durante 90 días y recordar la regla más importante de todas:
No te enamores.
Henry Turner se da cuenta de que va a tener que currárselo cuando acaba en una clase complicada con el profesor que menos le gusta. Encima, ahora es el nuevo capitán del equipo de hockey, así que no puede permitirse fallar. Pero todo cambia cuando se cuela en un club de lectura accidentalmente y conoce a Halle Jacobs.
Ella es una auténtica superestrella cuando se trata de hincar los codos. Aunque entre sus propias clases, el trabajo, el club de lectura y la novela que está intentando escribir no tiene tiempo para ser tutora de nadie, se ofrece a ayudar a Henry. Además, ¿no dicen que las nuevas experiencias ayudan a salir de los bloqueos creativos? Y él promete que va a darle muchas...
Lo único que tienen que hacer es ceñirse al reglamento que han establecido.
Ah, y no enamorarse, claro.
Henry Turner se da cuenta de que va a tener que currárselo cuando acaba en una clase complicada con el profesor que menos le gusta. Encima, ahora es el nuevo capitán del equipo de hockey, así que no puede permitirse fallar. Pero todo cambia cuando se cuela en un club de lectura accidentalmente y conoce a Halle Jacobs.
Ella es una auténtica superestrella cuando se trata de hincar los codos. Aunque entre sus propias clases, el trabajo, el club de lectura y la novela que está intentando