El 3 de marzo de 2016, el padre Antonio Spadaro se reunió en Nueva York con Martin Scorsese para hablar de Silencio, la película que Scorsese dedicó a las persecuciones que sufrieron los jesuitas en Japón, y de la íntima relación del director con la fe. Esa primera conversación, rica en estímulos e inspiradora para ambos, dio inicio a un diálogo que continúa hasta hoy y que, a través de varios encuentros, aborda temas fundamentales para Scorsese, como su infancia en Nueva York o sus reflexiones sobre la fe y la gracia, que, de una u otra manera, han estado siempre presentes en sus películas.
Spadaro y Scorsese recorren en estas páginas la carrera del premiado director, sus miedos e inspiraciones, brindando al lector un retrato nuevo e inédito de uno de los principales exponentes contemporáneos del séptimo arte, así como el encuentro que mantuvo con el papa Francisco, que dio pie a la escritura de un primer guion para llevar a la pantalla la vida de Jesús.
El comienzo de la filosofía lo constituye la indagación de los primeros pensadores griegos acerca de la razón primordial de todo, a la que denominan «Dios» o lo «Divino». La metafísica clásica considera a Dios como lo Primero y lo más Excelso, desarrollando la concepción de lo Uno Primordial, tal como aparece en el pensamiento de la Antigüedad tardía.
El pensamiento cristiano, por su parte, está presidido, desde un principio y durante toda la Edad Media, por la idea de «Dios»; así, fundamenta esta idea filosóficamente y la sigue desarrollando. También los más insignes pensadores de la Edad Moderna profesan a su manera la creencia en la existencia de Dios, y hacen de ella el fundamento y el contenido principal de su filosofía.
En la actualidad existen no pocas personas en Occidente que viven y piensan como si Dios no existiera. Y sin embargo, en la mayor parte del mundo la fe religiosa conserva e incluso acrecienta su influencia. También hoy la filosofía puede sin duda esclarecer un gran número de cuestiones sobre la existencia y la presencia de Dios.
DIOS PADRE, HIJO Y ESPIRITU SANTO Este libro le ayudará a ver y entender a Dios desde cada una de las perspectivas de la Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo.¿Cuánto sabemos acerca de la Trinidad? La Biblia es una fuente inagotable que permite adentrarnos en temas como este, que tanto nos inspiran a vivir como verdaderos cristianos. Sin embargo, no siempre estamos preparados. Si ese es su caso, emprenda un viaje a través de la Biblia mediante Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo. De manera sencilla y práctica, Cho nos lleva a profundizar en lo que significa para nosotros Dios el Padre, quien con su misericordia infinita preparó el camino de la redención a través de Jesucristo; Dios el Hijo, que entregó su vida en rescate por todos y que, al marchar a los cielos, no nos dejó solos, sino que nos dejó la presencia poderosa del Espíritu Santo.
“Dios no tiene nada que decirle al hombre frívolo”. —A. W. Tozer
En Dios se interesa en el hombre, Tozer insta al creyente a estar alerta en su búsqueda de la voz de Dios. Nos recuerda que la quietud y la meditación en el Espíritu de Dios pueden ser más provechosas —espiritualmente— que la apariencia de la religión tan predominante en la sociedad moderna. La quietud es una cualidad que se está perdiendo en el mundo de hoy. Estar quieto y saber que él es Dios es una antigua verdad que se cita mucho pero que rara vez se vive.
Confía en el milagro de la poderosa presencia de Dios en tu vida. El mensaje conmovedor de Lucado ayuda a los lectores a levantar la vista hacia un Dios que nos ama de manera extravagante y conoce las necesidades más profundas de nuestro corazón. Ningún revés es demasiado grande para resolver, y ninguna oración pasa desapercibida. Dios sigue obrando.
Creer, como concepto, es un misterio sin el cual no podríamos vivir. En un mundo lleno de certezas aparentes y dogmas rígidos, este libro nos invita a emprender el camino hacia la duda, la introspección y la búsqueda de una espiritualidad real.
Josué Moreno mezcla como nadie religión, filosofía, teología y práctica espiritual. Gracias a sus reflexiones y narrativas personales, en Dios y el misterio de creer el lector se planteará cuestiones acerca de la fe (tanto si es ateo, escéptico o religioso), la persecución de la verdad sin sesgos ni conclusiones precipitadas, o el acercamiento al concepto de Misterio a través de los grandes pensadores de la historia.
Se trata de un libro reflexivo, pero asequible y práctico. Esta obra desafía a abrirnos a la incerteza y a la observación desprejuiciada, y a descubrir una espiritualidad plena y, sobre todo, real.