¿Hacia dónde nos lleva la estela de lo que callamos?
Nochebuena de 1959, Altos de Adelaida, Australia. Al final de un día caluroso, en los alrededores de la mansión de la familia Turner, un repartidor realiza un descubrimiento espeluznante. Comienza una investigación policial y el pequeño pueblo de Tambilla se ve sacudido por uno de los casos de asesinato más desconcertantes y dolorosos de la historia de Australia del Sur.
Sesenta años más tarde y despues de haber perdido su empleo en el periódico, Jess recibe una llamada inesperada por la que decide abandonar Londres y regresar a Sídney. Su abuela Nora, con quien se crio, ha sufrido una caída y está ingresada.
Hades, dios del Inframundo, es conocido por reinar con dureza, tener lujosos clubs nocturnos y hacer tratos imposibles.
Acostumbrado a tener el control, no está listo para descubrir que las Moiras ya tejieron su destino: Perséfone, la diosa de la primavera, será su futura esposa y reina.
A pesar de su atracción por el dios, Perséfone está decidida a revelar al mundo los crueles y despiadados métodos de Hades. El dios se encuentra ante lo imposible: demostrar a su futura esposa que está equivocada. Pero hay fuerzas decididas a separarlos, y Hades se dará cuenta de que haría cualquier cosa por su amor prohibido, incluso desafiar al destino.
Perséfone es la diosa de la primavera, aunque solo de nombre: desde que puede recordar, las flores se marchitan bajo su toque. Al mudarse a Nueva Atenas, espera llevar una vida discreta disfrazada de periodista. Todo eso cambia cuando se sienta en un club nocturno para jugar una partida de cartas con un hipnótico y misterioso desconocido.
Hades, dios de los muertos, ha construido un imperio del juego en el mundo mortal y se rumorea que sus apuestas favoritas son aquellas imposibles de ganar. Pero nada le intriga tanto como la diosa que le ofrece un trato irresistible.
Tras su encuentro con Hades, Perséfone se ve atrapada en un contrato de términos irrealizables: debe crear vida en el Inframundo o perderá su libertad para siempre. A medida que las semillas de su independencia se esfuerzan por florecer, sus sentimientos hacia Hades crecen sin poder evitarlo, a pesar de saber que están… prohibidos.
Maxim Trevelyan, conde de Trevethick, ha seguido a la mujer que ama hasta lo más profundo de Albania. Ha luchado por ella y ha vencido, y ahora tiene que casarse... a punta de escopeta.
Pero ¿puede Maxim convertirse de verdad en un buen marido o su mala reputación y los escandalosos secretos de su aristocrática familia destrozarán su recién lograda felicidad?
Alessia Demachi ha desafiado a secuestradores y traficantes y ha conquistado el corazón del hombre del que se enamoró, pero ¿podrá hacer funcionar este matrimonio? Enfrentada al escabroso pasado de Maxim, su intimidante familia y las miradas y susurros de la élite de Londres, ¿será alguna vez respetada como condesa y esposa de Maxim o será para siempre considerada como su antigua asistenta?
Silvia Congost, una de las mayores expertas de nuestro país en dependencia emocional, te muestra en su nuevo libro cómo reconocer y deshacerte de las relaciones que te hacen sufrir.
El amor no debería ser fuente de dolor, y quien te quiere no debería hacerte llorar. Sufrir no depende del amor, sino de la obsesión, del desgaste o del apego insano que se le tiene a una pareja. A partir de sus miles de horas de experiencia con multitud de pacientes incapaces de ver que se encontraban en una relación tóxica, Silvia nos enseña a identificar estas situaciones y a liberarnos de ellas. Desde la infancia nos inculcan ciertas ideas sobre el amor que nos llevan a tomar malas decisiones de adultos. Para que eso no ocurra, debemos deshacernos de los esquemas mentales que perpetúan las relaciones nocivas y establecer una nueva forma de interactuar con nosotros mismos para lograr así relaciones sanas y duraderas con nuestras parejas.
Este libro es un medicamento.
Antes de consumirlo, lee todo el prospecto.
Y en caso de duda, consulta contigo mismo.
Ningún farmaceutico puede darte lo que verdaderamente necesitas. La medicina moderna occidental parte de una premisa equivocada: se enfoca en combatir la enfermedad y no en promover la salud. Sin embargo, este medicamento no pretende aliviar tu dolor; está diseñado para erradicar la raíz de tu sufrimiento. No es apto para todo el mundo. Está indicado para personas que ya no necesitan sufrir más.
Para que este medicamento funcione, has de estar comprometido con curarte. Sólo tómalo si ser feliz es tu prioridad. Este medicamento contiene 21 fortalezas del alma humana con las que afrontar la adversidad con sabiduría. Y están basadas en los valores filosóficos del Estoicismo en general y en las enseñanzas de Seneca en particular. Al acabar el tratamiento la relación contigo mismo, con los demás y con la vida habrá mejorado notablemente.