El arte de amar es una obra con la que Erich Fromm ha ayudado a varias generaciones a reflexionar sobre el amor y a responder a algunas preguntas aparentemente sencillas: ¿qué significa amar? ¿Cómo desprendernos de nosotros mismos para experimentar este sentimiento? En él, Fromm considera el amor como un arte hacia los demás que requiere un conocimiento y un esfuerzo.
«¡No se dicen mentiras!». ¿Cuántas veces nos dijeron esto nuestros padres? ¿Cuántos de nosotros no hemos dicho alguna mentira a familiares y amigos, u ocultado algún secreto a nuestra pareja? En suma, la sinceridad absoluta es una ilusió. Mentimos continuamente, y sobre todo nos mentimos a nosotros mismos, convenciéndonos de que la realidad no es como es, sino como quisiéramos que fuese. En este libro, Giorgio Nardone propone una actitud realista y pragmática, según la cual una mentira no debe evaluarse de forma absoluta, sino siempre a la luz de las circunstancias, las intenciones, los objetivos y los resultados. Cada uno de nosotros debería aprender el «arte de la mentira» y explorar estratagemas para emplearla de una manera sana y responsable: en primer lugar, para no ser víctimas inconscientes de ella y, en segundo lugar, para mejorar nuestra vida y la de los demás. Entonces sí podremos admitir serenamente, y en el sentido más auténtico de la expresión, que hemos dicho una mentira bien intencionada.
Este libro tiene su origen en una serie de seminarios destinados a transmitir el conocimiento de la PNL-tal como la comprendían y usaban sus fundadores y los practicantes de la primera generación- a personas deseosas de desarrollar una práctica vital más comunicativa, creadora y productiva.
Pese a que muchos así lo consideremos, no es lo mismo emoción que sentimientos. Las emociones son vivencias con rostro (miedo, ira, alegría, tristeza, asco, y sorpresa) y las podemos distinguir físicamente. No se aprenden, forma parte de nuestra herencia biológica y son reconocibles por cualquier persona en cualquier parte del mundo. Un ciego de nacimiento nunca ha visto una expresión de miedo o alegría, pero la expresará de una forma común a todos nosotros. Cuando esas emociones básicas se mezclan, se tramitan en el cerebro, se convierten en sentimientos (amor, fe, orgullo, culpa?). Éstos son menos intensos que las emociones, pero mucho más duraderos.
Esta guía aborda las técnicas y los principios más importantes a la hora de organizar un grupo con el que practicar la psicoterapia. Escrita por dos de los más destacados psiquiatras de la actualidad, no sólo define la psicoterapia de grupo a través de un examen de su alcance, de su relevancia clínica, de su eficacia y de sus excepcionales propiedades, sino que también se centra en aquellos factores terapéuticos que contribuyen a su eficacia, haciendo hincapié en las distintas fuerzas que pueden influir en ellos. El resultado es un libro en cuya escritura sus dos autores se han comprometido enormemente. La doctora Vinogradov presenta en él algunas de las técnicas clínicas más apropiadas para el tratamiento de pacientes en un encuadre grupal. La sabiduría del doctor Yalom, por otra parte, junto con su dilatada experiencia y su inigualable comprensión de las cuestiones teóricas de la psicoterapia de grupo, quedan también manifiestas a lo largo de todo el volumen.
Este libro está dirigido a psicoterapeutas y gira en torno a cómo trabajar las emociones en el espacio psicoterapéutico, desarrollando paso a paso una metodología de intervención basada enteramente en la práctica clínica y aplicable a partir de cualquier modelo de trabajo terapéutico. Guía para la intervención emocional breve ofrece toda una serie de recursos para activar y desactivar las emociones en el transcurso de una sesión con el objetivo de «liberar un proceso terapéutico cuando los recursos habituales se han agotado». Así, se expone el procedimiento de actuación frente a las emociones básicas: la ansiedad, la rabia, el miedo, la pena y la vergüenza. Esta obra tiene un carácter práctico con el objetivo de facilitar la labor del terapeuta en la consulta. Combina de forma integrada diferentes enfoques psicoterapéuticos con el fin de conseguir un cóctel lo suficientemente intenso como para que se logre abrir la «ventana emocional» de los clientes y promover la abertura indispensable hacia el cambio y la resolución de los conflictos internos.