NADIE ANTES QUE MANUEL VILAS HA EXPLORADO LA VULNERABILIDAD DE UN ESCRITOR COMO LO HACE ÉL AQUÍ.
Su nueva novela, de clara inspiración autobiográfica, narra la historia vital de un escritor que se levanta todas las mañanas, desayuna y se va a trabajar a su oficina particular para crear el que espera que sea el mejor libro del mundo. En esta divertida, irreverente y locuaz historia, Vilas rompe el famoso techo de cristal para contar a todo el mundo quién y qué es un escritor desde un lugar distinto, en el que nunca ha sido expuesto, desde su fragilidad: el síndrome del impostor, la constante -y cómica- comparación con los demás, las decepciones, la incertidumbre, convivir con la alegría y el fracaso y así hasta sus últimos días.
Una mirada lúcida al hombre detrás del nuevo papado.
Aires de cónclave, humo blanco, un nuevo papa. ¿quién es Robert Prevost, el hombre que hoy es León XIV? ¿Cómo su trayectoria puede marcar su papado? ¿Qué rasgos personales lo llevaron a ser elegido pontífice en tiempos en los que la Iglesia católica se debatía entre continuar el legado de Francisco I o retroceder las reformas avanzadas por este? ¿Cómo se lazó como papa de manera abrumadoramente mayoritaria y qué puede significar?
La periodista Elise Ann Allen, corresponsal en Roma del prestigioso portal especializado en temas vaticanos Crux (y muy familiarizada con el caso Sodalicio en el Perú), esboza un detallado y agudo perfil del ser humano que ocupa hoy el sillón de Pedro: su infancia en Chicago, su temprana vocación, los valores que lo formaron como agustino, su larga y constante labor como misionero en América Latina y en especial en Perú, su marcado carácter de líder en diversas instancias de la Iglesia, su relación con su antecesor, Jorge Mario Bergoglio, y su último tramo como cardenal y encargado del Dicasterio para los obispos en el Vaticano, que lo terminó de consagrar como un auténtico “ciudadano del mundo”. Todas estas facetas tienen especial importancia para anticipar cómo podrá marcar el papado de León XIV a la Iglesia en un mundo polarizado y en constante cambio como el actual. ¿Qué continuidades, pero también qué diferencias, ya han empezado a manifestarse en su primeras semanas de pontificado?
En la apacible ciudad de Golden la llegada de Theo despierta curiosidad. Nadie sabe de dónde viene, pero su presencia transforma las vidas de quienes lo rodean.
Una mañana, Theo visita una cafetería local en la que hay colgados noventa y dos retratos de la gente de Golden, hechos por un artista local. Conmocionado, decide comprarlos todos y entregarlos a quienes corresponden. Con cada encuentro va tejiendo amistades, y este generoso gesto llena la comunidad de luz y resalta el poder de las relaciones.
Theo de Golden es una novela delicada y conmovedora sobre el poder de ayudar al prójimo y la belleza de los pequeños actos que cambian el mundo. Con una prosa reconfortante, esta historia universal invita a detenerse y mirar con calidez la vida cotidiana. Es un homenaje a la humanidad que se encuentra en los gestos sencillos y en la magia de dar sin esperar nada a cambio.
¿Alguna vez te has sentido decepcionado o frustrado por tu incapacidad de estudiar consistentemente la Biblia? Leer la Biblia entera en un año se puede sentir desalentador. Quizá sea difícil saber cómo —o por dónde— empezar. Tal vez solo necesitas a un amigo que siga a Jesús para que te ayude. Trillia Newbell es una maestra de la Biblia confiable y amante de las Escrituras. Ella se describe a sí misma como una “estudiante eterna”. ¡Y nada le gustaría más que te le unieras en la grandiosa y emocionante aventura de acrecentar tu conocimiento y tu amor por Jesucristo! En lugar de ir dando saltos por los textos bíblicos, puedes adentrarte en este libro, que te llevará a través de las Escrituras completas ¡en un año!
Todos hemos escuchado el dicho: "La única constante es el cambio". A veces, los cambios que enfrentamos, tanto esperados como inesperados, pueden hacer que nuestras vidas se sientan sin fundamento e inestables. Y cuando reaccionamos al cambio con miedo, una oportunidad de crecimiento puede convertirse en una ansiedad abrumadora que nos encierra en situaciones, relaciones y formas de pensar y ser que nos impiden vivir en la plenitud de quienes realmente somos en Cristo. La querida maestra de la Biblia y autora número uno en ventas del The New York Times, Joyce Meyer, quiere que sepamos que incluso cuando sentimos que el suelo bajo nuestros pies se está moviendo, podemos mantenernos firmes en la promesa de la Palabra de Dios de que Él nos verá a través de todo. Con su perspicacia característica y sabiduría atemporal, Joyce nos muestra cómo alinear nuestras reacciones emocionales a los cambios con la verdad de la promesa de Dios de que Él trabajará todos los cambios para bien en nuestras vidas, incluso los más dolorosos y difíciles.
Este libro bellamente diseñado es el regalo perfecto tanto para madres como para padres en la actualidad. En cada página encontramos oraciones y versículos que dirigen a los padres en sus oraciones por sus hijos. Cada oración está cuidadosamente acompañada de un versículo bíblico. Esto te permitirá meditar en la Palabra de Dios mientras oras por paz, guía, fortaleza y sabiduría sobre tus hijos y aquellos que los influyen cada día.
Como padres podemos sentirnos exitosos en muchas áreas profesionales o domésticas. Sin embargo, me parece que cualquier persona que sea madre o padre, y que sea honesta consigo misma, llegará a la misma conclusión que yo. Si bien podemos acumular logros y trofeos, diplomas y menciones honoríficas en diversas áreas, en el arte de la paternidad solemos enfrentar constantes fracasos y resbalones; siempre hay algo más que podemos hacer; de hecho, también en muchas ocasiones nos arrepentimos de cosas que decimos o no expresamos.
Todo padre necesita ayuda. Ayuda de su pareja, de sus padres, de su círculo de amigos. Pero en el arte de criar a un ser humano, se requiere ayuda sobrenatural. Necesitamos a Dios.
Acudir a Dios en oración es lo más sabio que todo padre puede hacer. Por eso, te invitamos a orar junto con nosotros durante ciento ochenta días, en un ejercicio de humildad y dependencia, de alabanza y adoración, de búsqueda y encuentro. Doblemos las rodillas, inclinemos la cabeza, alcemos las manos, dejemos que las lágrimas corran o la risa refresque:
Dios oye la oración de los padres que quieren hacer su voluntad.