ENTUSIASMO Y DELIRIO DIVINO
En esta bellísima reflexión al hilo del diálogo platónico Fedro, Pieper explora la tensión entre el sofista y el que busca la verdad mediante el amor. Lisias defiende un deseo racional y frío, sin la conmoción del verdadero eros. Frente a su visión, técnica y superficial, el Sócrates platónico presenta el “delirio divino” como un don que permite al alma recordar su origen trascendente. La conmoción erótica no es una enfermedad, sino una inspiración necesaria que eleva al ser humano hacia la belleza absoluta.
Disponibilidad:
4 en stock