La sabiduría práctica necesaria para sobrevivir en un mundo competitivo.
El arte de la prudencia resume en trescientas frases una buena parte de la sabiduría práctica que permite triunfar en un mundo cada vez más competitivo y hostil. Su brevedad y su modernísima organización en fragmentos independientes no sólo favorecen una lectura casi permanente, sino que la convierten en la lectura óptima para cualquier momento o lugar: para frecuentar los pasajes preferidos o para una respuesta rápida a una cuestión que no admite más retrasos. Una obra que abarca las instrucciones, normas y explicaciones de la conducta humana. Es una suerte de universo en papel que aspira a proporcionar una cuidadosa guía de los resultados de los actos propios y de los ajenos.
De forma abreviada, de manera muy sugerente, con la participación del lector, El arte de la prudencia enseña que no existe un solo camino para la prudencia o para el éxito. Sus textos, leídos de la manera que el lector prefiera (tal y como aparecen, en orden inverso, al azar, etc.), constituyen un consejero inagotable, siempre el mismo y siempre distinto ya que el lector es quien decide el camino que se debe llevar.
Victoria Barnett lo tiene todo. Una brillante carrera como enfermera. Un marido guapo y cariñoso. Un bonito hogar en las afueras y el sueño de llenarlo de niños.
La vida es perfecta... o eso parece.
Hasta el día en que se ve envuelta en un terrible accidente y todo se desmorona.
Ahora Victoria ya no puede caminar, alimentarse o vestirse por su cuenta. Ni siquiera puede hablar. Está atrapada en el piso más alto de su casa y necesita cuidados las veinticuatro horas del día.
Su marido contrata a Sylvia Robinson para ayudarle. Pero parece que Victoria no tiene tantas limitaciones como le han contado. Y está desesperada por contar una historia... si tan solo pudiera articular las palabras.
Entonces, Sylvia encuentra el diario de Victoria escondido en un cajón.
Y lo que contiene es aterrador.
¿Es posible colaborar en busca de un propósito común sin la conexión que caracteriza a los verdaderos equipos? ¿Se puede hablar sobre liderazgo sin entender cómo tomamos decisiones, cómo nos condicionan los prejuicios o qué papel juegan las emociones cuando nos relacionamos con los demás? En Sentir el liderazgo, Diego Peña propone un viaje fascinante que empieza en ti y en tu deseo de convertirte en un líder auténtico. Serás un líder que mediante la convicción y el buen ejemplo será capaz de influir positivamente sobre el grupo humano que lidera. Continúa con el vínculo que tendrás que forjar para que la química del equipo se convierta en la energía que te permita alcanzar, junto con tu equipo, los objetivos comunes. Sigue con las claves que te permitirán utilizar el talento que atesoras para que el grupo al que lideras desarrolle su potencial y termina con el legado que, cuando tu aventura como líder finalice, te gustará dejar. En el trabajo, en el aula, en la cancha de juego o en la familia lo importante es descubrir quiénes somos para mejorarnos con el fin de mejorar a los demás. Lo esencial es averiguar por qué nos comportamos como lo hacemos con el propósito de fortalecer el vínculo que nos une al equipo. Y lo fundamental es saber qué tenemos que hacer para volver a conectar con nuestra esencia como seres humanos y convertir el liderazgo y el trabajo en equipo en actividades que enriquezcan en lo personal y creen valor real en lo colectivo. En tus manos tienes las 30 lecciones que te guiarán por el camino del liderazgo auténtico, ¿te atreves a recorrerlas?
La sabiduría no se puede enseñar ni comprar. Cada cual debe, a imitación de la flora, fabricar su propio alimento espiritual. El proceso de elaboración de ese saber práctico bien podría llamarse «Filosíntesis». He ahí la manera de responder a la pregunta filosófica por excelencia: ¿cómo vivir de la mejor manera posible? Lo cierto es que tanto plantas como humanos crecemos buscando la luz. Del mismo modo que extraemos del reino vegetal los principios activos para tratar los males del cuerpo y del alma, también podemos obtener de él valiosas enseñanzas acerca de cómo pensar y actuar de forma sana y beneficiosa. No por casualidad el color de la espe
En 1577, obedeciendo el mandato de su confesor Jerónimo Gracián, Teresa de Jesús escribe su obra cumbre: Moradas. Inspirándose en su experiencia personal, ella va describiendo en este «tratado» las etapas y vicisitudes por las que atraviesa cualquier persona que es atraída por Dios a un encuentro real y transformador con Él. La frescura de su lenguaje, la fuerza de los símbolos que emplea para darse a entender y la constante referencia a sus propias vivencias convierten Moradas en una apasionante «Guía de viaje»: con ella nos adentramos en el misterio y la maravilla que supone entrar en relación con el Dios que habita en lo íntimo de nuestro ser.