Si te has separado (o estás en proceso) y quieres lo mejor para tus hijos, pero no sabes cómo construir algo sano junto a tu ex, esta guía será tu salvavidas. Basada en el reconocido programa de coaching The Co-Parent Way™, te acompaña paso a paso para formar un equipo unido como padres, incluso desde la distancia emocional con tu expareja. Marcie Shaoul te propone un aprendizaje en seis pasos prácticos para:
Adoptar una mentalidad a largo plazo, pensando más allá del presente doloroso.
Gestionar las emociones intensas que surgen tras la ruptura.
Poner límites claros y reconocer el punto de vista del otro, sin dejar de protegerte.
Comunicaros sin conflicto, con foco en lo que realmente importa: vuestros hijos.
Tomar buenas decisiones de crianza juntos, aunque ya no haya relación sentimental.
Pasar de la supervivencia a una nueva convivencia colaborativa, emocionalmente sana.
La soledad del corredor de fondo, de Alan Sillitoe, es uno de los más lúcidos y crudos retratos de la Inglaterra obrera de posguerra. Un libro sobre la guerra de clases, la honradez, la huida y el deseo de aislamiento o individualismo a ultranza que, casi seis décadas después de su publicación original, continúa respirando con la misma hondura seca y el mismo pulso silencioso que lo hicieron inolvidable.
Colin Smith vive en un barrio obrero de Nottingham con su madre viuda, el amante de esta y sus tres hermanos pequeños. Su vida no es ejemplar y tiene la sensación de que el mundo ya ha decidido por él. Cuando roba una panadería y acaba en un reformatorio, descubre algo inesperado: se le da bien correr. En la carrera solitaria de la madrugada encuentra un territorio propio, una claridad que no había conocido, y unos privilegios que no desea para sí, hasta que finalmente tendrá que elegir entre el éxito como héroe deportivo y la soledad del corredor de fondo. Alan Sillitoe reúne en este volumen mítico una descarnada colección de relatos centrados en el sombrío aislamiento de la clase obrera, en los pequeños delitos que se cometen para salir adelante y en la profunda ira que domina a los habitantes de las ciudades industriales, abocados a la desesperación, una realidad que sigue hoy tan vigente como lo fuera hace más de medio siglo.
Cuando el cielo se tiñe de violeta, Tiare corre hacia el mar para saludar a su amiga Mantita, una mantarraya mágica que la acompaña cada noche en su ritual de despedida del día. Juntas recorren el océano dando las buenas noches a cada criatura marina: al caballito de mar, a la tortuga, al pulpo, a la ballena… hasta que el mar entero se queda dormido.
Un cuento para soñar despierto y dormir en calma, arrullados por el sonido del mar.
A veces perderlo todo es la única forma de encontrarse.
Imaginad que cada familia hiciera un sorteo para repartir los papeles: el espabilado, el gafe, el vividor, la oveja negra… Pues a mí me ha tocado ser la pariente pobre. Sí, esa misma, la de los apellidos rimbombantes ―me llamo Lucrecia Estefanía Peralta de la Merced―, pero estoy sin un euro en el banco.
Por si os lo preguntáis, pertenezco a la rama inútil del linaje, esa que lleva generaciones tomando malas decisiones y superándose en el desastre.
Menos mal que, en cuestiones de amor, heredamos el gen que nos mantiene lejos del romanticismo. Si el estado civil aún figurara en el DNI, en el mío pondría: «El cupido de esta chica se droga».
Y aquí estoy, intentando recomponer mi vida: con un novio abogado al que solo aguanto por ahorro legal, metida en líos judiciales y, atención, trabajando por primera vez en algo decente…, en una clínica veterinaria.
¿Sabías que, en plena Segunda Guerra Mundial, una finca de Toledo fue el escenario de un alucinante secuestro de la Gestapo? ¿Has oído hablar del diplomático que, asqueado por el nazismo, halló refugio en la España de Franco y desafió órdenes directas de Ribbentrop, ministro de Exteriores de Hitler? ¿Qué oscuros secretos conocía Erich Heberlein para convertirse en objetivo prioritario? ¿Cómo pudieron sus compatriotas arrancarlo violentamente del en teoría neutral territorio español?
Con gran pulso narrativo y un rigor exquisito, la periodista Marta Tomé reconstruye en esta obra uno de los episodios más desconocidos de la última conflagración global y de las complejas relaciones entre el Tercer Reich y el franquismo. Su minuciosa investigación, de la mano de entrevistas personales y de archivos internacionales y documentos inéditos, empezando por el diario personal del propio Heberlein, nos sumerge en la estremecedora peripecia del consejero y su esposa, Margot Calleja, desde su apacible vida en el campo toledano hasta el horror de las cárceles de la policía secreta alemana y los campos de Sachsenhausen, Buchenwald y Dachau. El resultado es un apasionante relato que sirve de ilustración a un mundo de película.
Oscar Tusquets estaba escribiendo un libro «sobre el coñazo de envejecer y la aceptación de morir» cuando estalló la pandemia y, claro, no pudo resistir la tentación de incluir ahí algunas de sus reflexiones, siempre perspicaces y políticamente incorrectas, sobre la obsesión por prohibir de los gobiernos, sobre el atentado estético de las mascarillas, contra las teorías conspirativas de quienes sostienen que el virus se creó en un laboratorio o contra los apocalípticos y buenistas discursos ecologistas.
Tras llegar a la conclusión de que de la pandemia saldremos más tontos, volvemos al tema del libro, un «panfleto riguroso pero desenfadado de un superviviente» a punto de cumplir los ochenta. Un superviviente que se lanza a un ágil recorrido autobiográfico al ritmo de «me acuerdo de...»–como en el I remember de Joe Brainard y el Je me souviens de Perec– y por ahí asoma desde una Barcelona ya desaparecida hasta el primer encuentro con Dalí, con Amanda Lear de fondo, pasando por un temprano viaje a Italia lleno de peripecias o por evocaciones del mundillo de los arquitectos barceloneses.