Desde el primer texto que encontramos en el libro Volviendo a casa, de la autoría de Stanislaw Peña, uno se deja atrapar por la narrativa a través de los protagonistas. El autor-narrador le ofrece una identidad lingüística a algunos de sus personajes, otorgándoles así una territorialidad pueblerina. El conjunto de relatos aquí reunidos presenta una variedad temática que abarca lo social, lo amoroso, lo histórico, lo político, lo fantasmal y lo trágico. Cada narración revela la idiosincrasia de los distintos interlocutores. Cada relato desvela la particularidad de los diversos personajes que han sido encarnados, desde una perspectiva de la vida campestre y urbana.
Stanisław Peña nos muestra un dominio en la narrativa de la literatura, ya que sabe contar lo que se narra en cada uno de los nueve textos. Volviendo a casa, incorpora a Stanislaw Peña a la narratología de nuestras letras. A partir de ahora, cada lector tendrá que profundizar en la idiosincrática pradera o en la metrópoli de los múltiples personajes que pueblan las diversas historias de estos relatos, que van construyendo una fisonomía de nuestras costumbres e identidades dominicanas.
Clara Graysword ha sobrevivido en los bajos fondos de Ciudad Eclipse gracias a los robos, la suerte y la magia ilegal. Sin embargo, cuando uno de sus encargos sale mal, acaba condenada de por vida por haber entintado cartas del tarot, un poder poco común reservado a los profesionales de la elitista Academia Arcana.
Cuando parece que se le ha agotado la suerte, el enigmático director de la academia, el príncipe Kaelis, le ofrece la libertad a cambio de algo. Kaelis está convencido de que Clara es la persona indicada para ayudarlo a robar una carta del tarot al rey y usarla para recrear una carta todopoderosa, desaparecida desde hace muchísimo tiempo.
Para ocultar su identidad y mantenerla vigilada, Kaelis la lleva a la Academia Arcana, donde la presenta como alumna de primero y, también, como su prometida.
Existen libros que dialogan con su tiempo. Otros, más audaces, lo interpelan, lo desnudan, lo resisten. Este texto pertenece a esa rara estirpe. Quilvio Madera, con la lucidez de un filósofo crítico y la pasión ética de un militante del cooperativismo, ha escrito una obra que no solo denuncia las falacias del mundo tardomoderno, sino que nos convoca a pensar y actuar desde una epistemología de la solidaridad.
Cooperativismo y Globalización: Resistencia ética y praxis solidaria en el mundo tardomoderno, no es un simple tratado académico ni una propuesta técnica para especialistas. Es, ante todo, una interpelación profunda a la conciencia contemporánea, un manifiesto ético-político que nos desafía a repensar el lugar del ser humano en medio de un orden global dominado por la fragmentación, el desarraigo y la mercantilización de la vida.
LAS PERSONAS AMABLES NO TIENEN POR QUÉ SER SIEMPRE LAS MÁS TONTAS! ¿Se puede ser «demasiado amable»? El autor de best sellers Martin Wehrle responde a esta pregunta con un rotundo «Sí». A lo largo de este libro, Wehrle explica por qué a menudo la gente se aprovecha de las personas amables y se las subestima, y cómo triunfar mostrando determinación y fijando el rumbo hacia el éxito. De este modo, Wehrle muestra a las personas amables el camino hacia: • una mayor confianza en sí mismas • más autenticidad • más éxito Y es que quienes ponen límites y defienden sus propias necesidades no solo son tomados más en serio por los demás, sino que también aumentan su propia autoestima. Para todas las personas amables que quieren seguir siéndolo, pero no a cualquier precio: ¡Esta es la forma amable de lograr su objetivo!
Una mujer. Cinco hermanos. Demasiados secretos.
Macon es el mayor. Treinta y un años. Exmilitar. Creo que jamás le he visto sonreír.
Army tiene veintiocho. Es padre soltero y posee los ojos verdes más bonitos que he visto nunca. No sabe quién es sin su familia.
Iron tiene un pie en la cárcel. No lo dirías al conocerle. En realidad, es buena persona… pero es demasiado impulsivo.
Dallas es a quien odio. Veintiún años, cruel y egoísta. Toma lo que quiere y luego lo abandona.
Y Trace es mío. O lo fue durante unos segundos. Nadie consigue domarlo durante mucho tiempo. Tampoco es que yo quiera hacerlo.
La casa está oscura y en silencio; todos duermen. Todos menos uno.
Me ve llorar y se acerca por detrás. Me dejo envolver por sus brazos y siento cómo me aprieta contra su cuerpo. Su aliento roza mi cuello, sus dedos se enredan en mi pelo… y no se detiene ahí.
Pero no creo que fuera Trace…
En La ciudad como texto, Marcos A. Blonda ofrece una obra pionera que entrelaza con lucidez crítica literaria y pensamiento arquitectónico para interpretar las representaciones de Santo Domingo en la literatura dominicana de los siglos XX y XXI. Con una mirada profundamente interdisciplinaria y continuando los trabajos de críticos dominicanos como Miguel D. Mena, Soledad Álvarez y Marcio Veloz Maggiolo, el autor convoca a figuras como Foucault, Mumford, Simmel y Aldo Rossi para iluminar la dimensión espacial como eje narrativo y cultural. Este libro propone que la ciudad es tanto materia construida como imaginario colectivo, texto y contexto, escenario y protagonista. Blonda traza una genealogía urbana desde Tulio M. Cestero hasta Rita Indiana Hernández, pasando por Frank Báez y Aurora Arias, delineando así una poética del espacio dominicano. La ciudad como texto constituye un aporte imprescindible para los estudios urbanos y literarios en América Latina y el Caribe. Su escritura rigurosa presenta a Santo Domingo en su complejidad como artefacto estético, político y existencial. Un libro que invita a leer la ciudad como si fuera una novela, y la novela como si fuera un plano urbano.
–Arturo Victoriano
Universidad de la Columbia Británica,
Vancouver, Canadá