El Brillo la reclama. Los Solares la acechan. El amor la pondrá en riesgo.
En la costa mediterránea de los años noventa, una joven de dieciséis años, Alex Héspero, crece entre las Tías, diosas Lunares desterradas de sus reinos por los dioses Solares, antiguos señores del orden, la luz y la conquista. Ocultas bajo identidades humanas, las Lunares sobreviven gracias a un pacto de adoración y silencio, el codiciado Brillo, mientras su poder se erosiona con el tiempo. Alex ha aprendido que lo divino también se pudre y que los mitos nunca mueren. La llegada al pueblo de Zoe, heredera bastarda de un linaje marcado por la fuerza de las diosas, reactiva una guerra olvidada entre luz y sombra, deseo y dominio.
El padre Brown no es un detective al uso. Ni lleva pistola, ni fuma en pipa, ni necesita alardes para desentrañar los crímenes más enrevesados. Le basta con observar con calma, escuchar con atención… y conocer el alma humana como solo un sacerdote puede hacerlo. En estos diez relatos brillantes ―desde La cruz azul hasta El paraíso de los ladrones― G.K. Chesterton despliega todo su ingenio y profundidad filosófica para construir una de las series detectivescas más originales y perdurables del siglo XX. Frente al espectáculo del crimen, aquí no hay fuegos artificiales ni persecuciones vertiginosas. Lo que importa es el misterio moral que subyace tras cada delito, las grietas del espíritu, los errores de juicio, los laberintos del arrepentimiento. La intriga se convierte en excusa para explorar el bien y el mal desde una mirada lúcida y profundamente humana. Estamos ante una obra imprescindible del género policíaco, escrita con una ironía sutil y un sentido del humor que desarma y atrapa al lector desde la primera página.
¿Por qué hay tanta fascinación en los piratas antiguos de Caribe? La respuesta radica en que, a través de 300 años de cultura popular, se ha idealizado a esos personajes que actuaban violando la frontera de la legalidad, sin embargo, detrás de todo esto hay una razón más profunda. Nuestra ambigua relación con el crecimiento del estado burocrático moderno, en el comportamiento social está tan regulado que la libertad ilimitada y la vida caracterizada por su espíritu autónomo y romántico y el enfrentamiento constante a la autoridad, representaba un elemento que resulta atractivo para la audiencia global alimentada por sus historias fantásticas.
¿Conoces a Capitán Patata?
Es un niño completamente normal... excepto que es... ¡una PATATA!
Únete al superhéroe más salado y a sus amigos en CINCO miniaventuras tronchantes ideales para los lectores más hambrientos (¡y adultos!) que quieran reírse a carcajadas.
En El poder de los hábitos, el premio Pulitzer Charles Duhigg nos lleva al límite de los descubrimientos científicos que explican por qué existen los hábitos, cómo nos condicionan y cómo cambiarlos. Combinando información exhaustiva con descripciones fascinantes, Duhigg presenta una manera completamente nueva de entender la naturaleza humana y su potencial.
Su mensaje es estimulante: la clave para hacer ejercicio con regularidad, perder peso, ser más productivo y conseguir el éxito consiste en entender el modo en que funcionan los hábitos. Como demuestra Duhigg, si somos capaces de sacar partido a este nuevo método, conseguiremos transformar nuestra vida laboral, social y personal.
En Estos nuevos tópicos ―textos escritos entre 2014 y 2023― se tejen y destejen, a modo de hilos diversos, el ritmo de las estaciones en las calles de la ciudad o en la ribera del río contaminado, la miopía, las preguntas acerca de la revolución, la memoria de los padres, los seres que habitan junto a nosotros, la energía de su resistencia... Después de El sentimiento de la vista (2015) y Deseo de realidad (2023), los poemas crean el espacio en que pensamiento y escritura se forman a la vez, con los mismos componentes: la percepción de las cosas y los hechos, sus voces y conversaciones superpuestas, la síntesis entre el sentimiento y el sentido ―una forma de vida interior que no parece estar separada de las otras maneras de habitar el mundo―. La palabra directa y ajena a ciertos usos retóricos, el verso libre y la voz, tan propia, de Miguel Casado vienen quizá a recordar que el movimiento del habla no empieza ni termina en las páginas del libro.