Sumérgete en la lectura de este clásico de la literatura y disfruta al mismo tiempo de las exquisitas ilustraciones del pequeño teatro de papel.
Los protagonistas de la obra maestra de Jane Austen, en una edición elegante y original, salen de las páginas del libro y cobran vida en los dibujos de un pequeño teatro que alberga las principales escenas de la historia ambientada en la campiña inglesa de finales del siglo XVIII.
Cada etapa de su vida ha sido un proceso de formación, donde los desafíos se han transformado en oportunidades para crecer, madurar y confiar plenamente en Dios. Su voz como predicadora nace de la convicción de que la fe auténtica puede convertir la angustia en fortaleza, la incertidumbre en dirección y los tiempos de espera en propósito eterno.
En Desesperado, pero en Espera, la autora comparte con sensibilidad y profundidad su experiencia personal, principios bíblicos y enseñanzas prácticas, recordando que la espera no es pérdida, sino preparación, y que Dios siempre cumple Sus promesas en el tiempo perfecto para quienes confían en Él.
En esta historia... ¡el cronómetro corre más que tú!
¿Quién dijo que madrugar fuese sano? Yo, desde luego, no. Salgo a correr por Ratonia y… ¡PUM!: la ciudad entera está empapelada con la sonrisa de Míster Optikus, un ratón del que no me fío ni un bigote.
Para colmo, por echarle una pata a un amigo acabo atrapado en su escape room: un laberinto de espejos tramposos, trampillas traicioneras y palomas con complejo de guardaespaldas. ¿Lograré salir con el pelaje intacto? Pasa página y descúbrelo: aquí dentro la magia tiene su precio.
Misery Lark, la única hija del concejal vampírico más poderoso del suroeste, es, de nuevo, una marginada. Los días de anonimato entre los humanos se le han acabado: su padre recurre a ella para poder llevar a cabo una alianza de paz histórica entre los vampiros y sus enemigos mortales, los licántropos, por lo que no le queda más remedio que resignarse al intercambio. Otra vez…
Los licántropos son despiadados e impredecibles y su alfa, Lowe Moreland, no es la excepción. Lidera a su manada con total autoridad, pero siempre de forma justa y, a diferencia del Consejo Vampírico, con compasión. Por el modo en que no pierde de vista a Misery, está claro que no se fía de ella. Y bien que hace…
Porque Misery tiene sus motivos para haber accedido a ese matrimonio de conveniencia, motivos que nada tienen que ver con la política ni con ninguna alianza, sino con lo único que le ha importado en la vida. Y está dispuesta a hacer lo que haga falta para recuperar lo que es suyo, incluso si para ello debe vivir a solas en territorio licántropo… a solas con el lobo.
La prensa del corazón no deja de hablar de Kane Black, un acaudalado hombre de negocios y un seductor formidable. Pero, tras la fachada de playboy adorado, se oculta un hombre consumido por el dolor. Desde que hace años murió Lily, su esposa, Kane ha vivido como un espectro, obsesionado con el pasado e indiferente a las perpetuas luchas de poder de su ambiciosa familia, los Armand-Black.
Todo cambia cuando, en las calles de Manhattan, se encuentra con una mujer que podría ser Lily. La atracción es instantánea, y Kane, sin cuestionarlo, acepta el regreso de su amada esposa en la gura de esta enigmática y hermosa mujer. Comienza así un peligroso juego psicológico que desatará pasiones en la alta sociedad neoyorquina y pondrá en juego el futuro del imperio Armand-Black.
Georgia Stanton regresa a su pueblo natal después de sufrir un divorcio brutal. De vuelta en casa de su bisabuela (Scarlett Stanton, quien fue una famosa escritora de novela romántica), Georgia debe decidir quién será el elegido para concluir el manuscrito que esta dejó a medias. El editor tiene al candidato perfecto, Noah Harrison, sin duda el escritor del momento: exitoso, guapo, ambicioso y muy seductor, quien además idolatraba a Scarlett y desea con todas sus fuerzas encontrar un buen final para el libro.
Pero, cuando Georgia y Noah se conocen en persona, saltan chispas. A ella él le cae fatal, le parece de lo más arrogante, y no está dispuesta a dejar que se acerque ni de lejos al manuscrito. Él tendrá que ganarse su confianza para poder ser quien acabe el que cree que será el libro del siglo. La tensión entre ellos aumenta, pero, a medida que ambos comiencen a adentrarse en el texto y en las cartas que dejó Scarlett, descubrirán por qué el libro no está terminado: la gran escritora guardaba su mejor historia para el final, la historia de su gran amor.