Cuando la cazadora Feyre mata a un lobo en el bosque, una criatura bestial irrumpe en su casa para exigir una compensación. Así, es trasladada a una tierra mágica y engañosa de la que solo había oído hablar en las leyendas, donde Feyre descubre que su captor no es un animal sino Tamlin: una divinidad inmortal y letal que alguna vez reinó en su mundo.
Mientras Feyre vive en su castillo, lo que siente por Tamlin muta de una hostilidad helada a una pasión ardiente y feroz, a pesar de todas las mentiras y advertencias a las que queda expuesta en ese mundo fantástico,
bello y peligroso. Además, una vil sombra ancestral crece sobre la tierra de las hadas día a día, y Feyre debe encontrar la forma de detenerla... o condenar a Tamlin ?y a su mundo? para siempre.
An orphan. An outcast. A prince.
And a killer who will bring an empire to its knees.
Growing up in the Kegari slums, AIZ has seen her share of suffering. An old tragedy fuels her need for vengeance, but it is love of her people that propels her. Until one hotheaded mistake lands her in an inescapable prison, where the embers of her wrath ignite.
Banished from her people for an unforgivable crime, SIRSHA is a down-on-her-luck tracker who uses magic to trace her marks. Destitute, she agrees to hunt down a killer who has murdered children across the Martial Empire. All she has to do is carry out the job and get paid. But when a chance encounter leads to an unexpected attraction, Sirsha learns her mission might cost her far more than she’s willing to give up.
QUIL is the crown prince of the Empire and nephew of a venerated empress, but he’s loath to take the throne when his aunt steps down. As the son of a reviled emperor, he, better than anyone, understands that power corrupts. When a vicious new enemy threatens the survival of the Empire, Quil must ask himself if he can rise above his tragic lineage and be the heir his people need.
“Machete amola’o” es una obra que, desde la experiencia cuasi biográfica del autor, nos encanta con el paisaje histórico de La República Dominicana del siglo XX. La autoctonía reflejada en esta obra, desde un incipiente poblado, de nombre “Navarrete” hasta las aceras “postmodernas” de Los Estados Unidos, pone de manifiesto una vorágine de elementos dignos de ser consumidos desde la voraz lectura acompañada de los ojos de la imaginación recreativa y contemplativa.
Sin dudas, no debe haber un dominicano que, al enfrascarse en la tarea de leer estas páginas salpicadas de una tinta cónsona, desde la pluma de su autor, el Ing. Ramón Núñez Almonte que, con sobrado conocimiento de causa, nos enrostra la realidad de una patria convulsa, particular y heroica. No solo desde la sociedad dominicana macro, sino con impresionantes y vivaces peripecias personales desde su micro mundo.
Hace más de diez años que escribí esta larga indagación sobre el devenir de los principales grupos humanos que han constituido la nación dominicana en el ámbito de la isla de Ayitì o La Española.
Esta indagación a partir del concepto de la Trinidad Divina con que Juan Pablo Duarte encabezó el juramento de la sociedad fundada para promover la independencia del dominio haitiano.
Es sabido que los números constituyen un plano de la realidad, una prefiguración de lo existente, un mundo constituido entre la ideación original y la realidad física. En el caso que nos ocupa al aura de significados englobados por el número tres (armonía, equilibrio), se une el matiz teológico añadido por el concepto Trinidad, un concepto eminentemente religioso que se encuentra, contrario a lo que podría pensarse, en otras religiones más allá del cristianismo de donde la tomó el fundador de la república. Por tanto estas indagaciones, conjuntamente con el aspecto social y político, se han ido principalmente por la cuestión religiosa donde precisamente, con el transcurrir del tiempo y los avatares humanos, se ha constituido uno de los espacios de equilibrio y armonía entre las visiones de las tres culturas que nos constituyen, ese espacio es la religión popular dominicana, también llamada Culto a la 21 División.
Over two decades, William Curtis and Russell Windham have worked to show that classical architecture can embody the same attention to context and custom approach to design often ascribed to more modern movements, underscoring how versatile classical ideals and details can be. In styles reminiscent of the great Tudor manor houses of England to quaint symmetrical clapboard farmhouses, quintessentially Mission-style haciendas, and of course neo-Georgian mansions, the firm builds houses with a faithful adherence to historical detail, proportion, and materials that makes them stand out as truly world-class designers.
With interiors as much a part of their core practice as exteriors, this firm is able to carry through an integrity of vision—graciously curved banisters, warm and inviting mantels, detailed brickwork, and coffered ceilings—that makes every project feel truly whole, complete. Yet a strong sense still pervades every featured home that they are organized to support modern lifestyles, taking the best of the past and adapting it to create homes that are truly comfortable and functional for today’s families.
Esta obra de Bienvenida Mendoza es de lectura obligatoria si le interesa la relación literatura-política y los derechos de las mujeres. Es un análisis clasista y de género de la novela Don Quijote de la Mancha, en la que sus personajes femeninos son reflejo fiel de la realidad de las mujeres de la España de entonces. Muy válido para la realidad de millones de mujeres en el mundo capitalista hoy.
La autora destaca la vigencia del Quijote. Desnuda la doble moral de las clases gobernantes en relación a las mujeres; la cultura de vagancia y proverbial pasión de la nobleza, por vivir del trabajo ajeno, exactamente como las “modernas” monarquía europeas en el siglo XXI.