A las puertas de las vacaciones de verano, la inspectora de homicidios Manuela Mauri no pasa por su mejor momento. Ha vivido en poco tiempo varias experiencias que le han hecho comprender que hay sentimientos y vivencias que no se pueden verbalizar y cosas que es imposible nombrar. Lo percibe cuando sus hijos, Manuel y David, le hablan de la repentina muerte de su padre (su exmarido) y ella no encuentra el modo de consolarlos. Lo intuye cuando ve a los padres de Susana, una joven de dieciséis años que ejercía la prostitución y que murió de una sobredosis, exigiendo justicia para su hija en el juicio de la Operación Lesly y la inspectora está segura de que, sea cual sea la sentencia, nada reparará semejante pérdida. Lo deduce cuando afronta la mirada de Belén, que acaba de perder a su hermana Rebeca a causa de las puñaladas que le ha asestado quien fue su pareja. Lo asimila cuando su propio compañero, Alberto, le hace la proposición más importante de su relación y ella no sabe qué contestar.
Una novela negra combativa y literaria que, por un lado, explora los vínculos de la prostitución con la violencia de género y, por el otro, pone el foco en la parte más personal e íntima de una inspectora que deberá cuidar más y mejor a su pequeña familia si no quiere arriesgarse a perderla.
La insoportable levedad del ser narra una extraordinaria historia de amor, es decir, de celos, sexo, traiciones, muerte y, también, de las debilidades y paradojas de Teresa, Tomás, Franz y Sabina, cuyos destinos se entrelazan irremediablemente. Los celos de Teresa hacia Tomás, el terco amor de éste por ella ?junto con su irrefrenable deseo de otras mujeres?, el idealismo de Franz, amante de Sabina, y la necesidad de Sabina de perseguir una libertad que sólo conduce a una insoportable levedad, se convierten en una reflexión sobre los problemas filosóficos que afectan a nuestra existencia.
2067. Rosalera es una ciudad caótica y llena de vida... en parte extraterrestre. El alcalde, Jack Jacques, ha declarado su independencia de Nigeria. Pero la bóveda alienígena, en la que se basaba su prosperidad, está agonizando y las fuerzas del gobierno aguardan su extinción para poner término a la independencia de Rosalera. En los suburbios despierta una misteriosa mujer que no sabe quién es, pero que tiene recuerdos de algo mucho más antiguo y extraño. Entre tanto, otra forma alienígena, aparentemente una planta, ha arraigado en Rosalera y está atacando a Ajenjo y la bóveda.
La breve crónica de un funeral insignificante en un diario local ocasiona el despido del periodista novato que la escribe. Sin saberlo, Ramoncito Valenzuela ha provocado una reacción en cadena que desemboca en la investigación de una trama financiera de alto nivel y en una conspiración de consecuencias desproporcionadas.
Después de once años de altibajos y otras vicisitudes, el detective sin nombre de El misterio de la cripta embrujada, El laberinto de las aceitunas, La aventura del tocador de señoras, El enredo de la bolsa y la vida y El secreto de la modelo extraviada se ve envuelto una vez más en un caso que comienza como un incidente menor y acaba revelando una intrincada red de suplantaciones, engaños y chapuzas criminales.
Eduardo Mendoza vuelve a desplegar en La intriga del funeral inconveniente su inconfundible mezcla de sátira, absurdo y lucidez moral para ofrecer una disparatada trama detectivesca donde el misterio reside en entender por qué nadie desea que la verdad salga a la luz y en la que la ciudad de Barcelona es de nuevo el escenario privilegiado de una comedia humana tan hilarante como implacable.
Varios años después de publicar La invasión (1967), Ricardo Piglia reescribió los relatos que integraban el libro siguiendo la máxima de Hemingway, según la cual todo lo que se saque de un relato no hará más que mejorarlo. A las diez narraciones primitivas se sumaron otras cinco, aparecidas en revistas literarias, y dos más que escribió durante el proceso. Piglia partió de la misma situación inicial, consciente de que «la misma historia con otros protagonistas es otra historia (y sin embargo en un sentido es también la misma)». Lo es, en efecto, ya que en todos los relatos emergen los temas que conforman su imaginario: la revisión crítica de la historia de Argentina, la frontera entre ficción y realidad, o las tramas metaliterarias donde sus autores de cabecera aparecen como un personaje más.
«Cada novela, cada historia, cada trazo de Petros Márkaris y Jaritos es una instancia hacia la vida de verdad, hacia asuntos cotidianos…, hacia unas formas de vivir y de trabajar próximas, entrañables y miserables (siempre la miseria moral unida a los diversos poderes), y eso es lo que atrae, lo que deslumbra, lo que agradece el lector.» Fernando R. Lafuente, Abc Cultural
«Márkaris se ha convertido en uno de los mejores autores de novela negra actuales.» Lilian Neuman, La Vanguardia
«Un referente actual de la mejor tradición de la novela negra, esa cuyo espíritu inconformista se identifica con los perdedores del sistema.» Andrés Seoane, El Cultural (El Mundo)
«Ideal para los que no quieran despegar los pies de la tierra ni olvidarse de los grandes problemas, como pasaba con las novelas del siglo XIX de Zola o Balzac.» Ángeles López, La Razón
«Uno de los clásicos vivos del género.» Sergio Vila-Sanjuán, La Vanguardia
Kostas Jaritos es todavía un novato en su nuevo puesto como director de Seguridad del Ática. Para colmo, uno de sus principales valedores, el ministro del Interior, ha dejado su puesto y han nombrado a otro con quien Jaritos todavía no ha trabajado. Entretanto, en la universidad de Atenas se ha desatado una revuelta estudiantil.