Año 112. Marco Claudio Luceyo, uno de los ingenieros más reputados de Roma, llega a Segovia con un encargo del emperador Trajano: levantar el acueducto que cambiará la ciudad.
En el proyecto trabajará con Lucio, un joven aprendiz de cantero con un pasado oculto y grandes anhelos de prosperar. Mientras ven alzarse la impresionante obra, ambos deberán enfrentarse a la corrupción política y a las intrigas en un imperio donde algunas personas con poder pretenden aprovecharse de la construcción. Lucio, atormentado por los recuerdos borrosos de su infancia y por un corazón que se debate entre el amor y el prestigio, hallará en el acueducto la oportunidad de transformar su vida… si realmente lo desea.
¿Dónde están los límites del lenguaje? Agua viva es una vivencia sobre esos límites. Vaga epístola a un destinatario mudo, esta obra supera en todo momento las fronteras de esa amplia familia de las cartas de desamor a la que, en parte, pertenece. Desafiando los límites y sin concesiones a la convención, este libro inaugura un espacio compartido entre quien escribe y quien lee. Una obra fundamental dentro de la producción literaria de la autora, así como de la literatura en lengua portuguesa.
Cuando vuelve de hacer compra, la criada Félicie descubre que han asesinado a su empleador, el jubilado Jules Lapie. Llamado a investigar, el comisario Maigret no tarda en darse cuenta de que esa joven poco agraciada sabe más de lo que dice, pero también de que su carácter soñador la hace proyectar en la realidad anhelos y fantasías románticas.
¿Cómo conseguir que confíe en él? ¿Y a quién protege con su silencio? Pocas veces un testigo ha causado tantos problemas al famoso comisario.
Estar separados no es una opción para mí. Ni para ella
EL GUARDIÁN
Está en peligro.
La sola idea amenaza con volverme loco.
Haré lo que sea para mantenerla a salvo.
Incluso cosas con las que no esté de acuerdo.
Si Calista piensa que acosarla estuvo mal, se va a llevar una buena sorpresa.
LA PRISIONERA
Hayden está demente.
Y lo quiero.
Lo que no me gusta son sus métodos para protegerme.
Aunque cuanto más peligrosas se ponen las cosas, más cerca estoy de él.
Y de los secretos que me oculta.
Si, como dijo Alfonso Reyes, el ensayo es el centauro de los géneros, la crónica es un mestizo más exótico o salvaje: el grifo de la literatura. Este libro es una jaula sin barrotes donde merodean algunas de esas criaturas: la marchita eternidad de Acapulco y la vocación de Mazatlán como food court del alma; una temporada de rockstar en el desierto y un recuerdo del Mundial de Alemania 2006 robado por el autor a un examante de su novia; un hotel en Shanghái donde toca la banda de jazz más antigua del mundo y la visita de la reina de Inglaterra al puerto de La Paz, Baja California Sur; el brutal asesinato de una adolescente chilena en la región del Maule y un retrato a mano alzada del Fiscal de Hierro, persecutor de guerrilleros suicidas, homeópatas marxistas y gavillas narcomatriarcales que protagonizó la lucha contra la delincuencia organizada en los años setenta en Nuevo Laredo.
Las ocho narraciones de este libro realizan una de las suertes mayores de la literatura: ir de lo íntimo a lo general, o viceversa. También nos recuerdan que no hay promesas sin resaca.
Hay crímenes que hacen historia.
Pete Banning era el hijo predilecto de Clanton, Mississippi. Héroe condecorado de la Segunda Guerra Mundial, patriarca de una notoria familia, granjero, padre, vecino y miembro incondicional de la iglesia metodista. Una mañana de octubre de 1946 se levantó temprano, condujo hasta la ciudad y allí cometió un asombroso crimen. Las únicas palabras que Pete pronunció ante el sheriff, sus abogados, el jurado, el juez y su familia fueron: «No tengo nada que decir». No temía a la muerte y estaba dispuesto a llevarse sus razones a la tumba.
En esta novela John Grisham nos conduce en un viaje increíble desde la época de la segregación racial en Estados Unidos hasta la jungla de las islas Filipinas durante la Segunda Guerra Mundial y desde un hospital psiquiátrico lleno de secretos hasta la sala del tribunal en la que el abogado de Pete trata desesperadamente de salvarlo.