Édouard Louis se ha convertido en una de las plumas más temidas entre el poder establecido. Dotado de un estilo singular y una voz inconfundible, el nuevo enfant terrible de las letras galas ha transformado sus experiencias y sentimientos más íntimos en lacerantes historias de denuncia y catarsis, como su violación en vísperas de Navidades en Historia de la violencia o la tormentosa relación paternofilial en Quién mató a mi padre.
En Lucha y metamorfosis de una mujer, Louis prosigue su ambicioso proyecto autobiográfico, que en esta ocasión focaliza en la figura de su madre, una mujer «apartada de todo, sojuzgada e incluso a veces humillada por la violencia masculina, que a los cuarenta y cinco años se rebeló, huyó y, poco a poco, construyó su libertad».
Este es uno de los poemas más asombrosos de toda la literatura universal. En él lo primero que llama la atención es su desmesurada longitud, más de un millar de versos; pero cuando vemos que consiste en un debate monologado sobre la fe y la incredulidad, no nos extraña que el lector inglés de mediados del siglo XIX (se publicó en 1855, dentro de los dos volúmenes de Hombres y mujeres) diera la espalda a una idea tan insólita, por no decir extravagante.
Un obispo católico inglés, de sobremesa y entre vasos de clarete, se entrega a un largo soliloquio en presencia de un librepensador que ha escrito sobre él. La Apología, con su utilitarismo pragmático, que quizá Browning no se toma muy en serio, tiene un doble filo; tanto los agnósticos como los creyentes van a sentirse inseguros con este personaje; en resumidas cuentas, no sabemos si es simpático o no, si estamos o no de acuerdo con él, si convence o no convence. Y el final abierto del poema aumenta las dudas en vez de disiparlas.
Tres ataúdes blancos es un thriller en el que un tipo solitario y antisocial es forzado a suplantar la identidad del líder del partido político de la oposición y a vivir todo tipo de aventuras para acabar con el régimen totalitario de un país latinoamericano llamado Miranda, sospechosamente parecido a Colombia.
Desaforado, desquiciado, hilarante, el narrador-protagonista usa todas sus palabras para cuestionar, ridiculizar y destruir la realidad (y para reconstruirla desde cero, como nueva). Perseguido sin descanso por el régimen del terror que en Miranda todo lo controla y por los abyectos políticos de su propio bando, solo contra el mundo, el protagonista es finalmente alcanzado y cazado. Su enamorada sin embargo consigue huir milagrosamente, y con ella queda viva la esperanza del reencuentro y de un nuevo comienzo para la historia.
Tres ataúdes blancos es un texto abierto, polifónico, dispuesto para múltiples lecturas. Puede ser entendido como una sátira feroz de la política en América Latina, como una refinada reflexión acerca de la identidad individual y la suplantación, como una exploración de los límites de la amistad, como un ensayo sobre la fragilidad de lo real, como una historia de amor imposible. Envuelta en un envase de thriller fácil de abrir y de leer, llena de humor, esta novela propone sin duda un juego literario complejo y fascinante, que consagra indiscutiblemente a uno de los autores mayores de su generación en lengua española.
Una isla canaria. Un triángulo amoroso. Un juego perverso. El silencio de las profundidades del mar.
Una trama de suspense magistral.
«Hace apenas una hora, Theo ha vuelto a intentar matarme.
Suena a principio de novela policíaca. Pero no lo es.»
Es noviembre en Lanzarote. Sven, profesor de submarinismo, espera a Jola y Theo, una pareja de alemanes que viajan a la isla para recibir clases de submarinismo. La pareja parece tenerlo todo: Theo es un escritor reconocido, Jola es una joven y atractiva actriz, hija de un rico productor. Sin embargo, Jola escribe en su diario que no es feliz, especialmente con su novio. Tal vez por esta razón se lanza a un peligroso flirteo con Sven, que pronto se obsesionará sexualmente con ella. Así, lo que comienza como un coqueteo avanza sin frenos hacia un juego peligroso del que el propio Theo es partícipe.
Descompresión es la nueva novela de una de las voces más sofisticadas del panorama contemporáneo de la literatura europea. Ganadora de múltiples premios, Juli Zeh no solo ha conseguido el aplauso de la crítica, sino que también cuenta con el apoyo de los libreros y lectores y sus novelas se han posicionado en las listas de más vendidos.
La pericia deDescompresión, además de desplegar magistralmente una trama de suspense, es hacerlo a través de dos voces contrastadas, dos narradores que nos cuentan la misma historia desde dos puntos de vista diferentes. ¿Cuál es el verdadero? La única certeza es que todos los personajes se encuentran en un cruce de caminos; los tres buscan reinventarse, dejar atrás un pasado doloroso e iniciar una nueva vida.
El documentalista Diego González se muda a Barcelona. Desea una vida tranquila, pero su pasado lo atrapa por haber sido el causante del encarcelamiento de un capo del narco mexicano.
Diego González es un documentalista que habla dormido. Está casado con una sonidista que trata de descifrar lo que dice en sueños. Se muda a Barcelona, pero el pasado lo alcanza como una pesadilla. La visita de un viejo conocido, el periodista Adalberto Anaya, trastoca su reciente tranquilidad. Anaya #quien ha vigilado a Diego durante años con la atención casi desmedida de un admirador# lo culpa de haber hecho un documental para entregar a un narco. Diego se ve obligado a lidiar con este enemigo que es, al mismo tiempo, su único aliado. La tierra de la gran promesa es una metáfora del México contemporáneo. Una lectura amplia sobre las entretelas de la corrupción y la vida íntima donde las verdades se pronuncian al dormir. Una reflexión sobre la forma en que el arte influye en la realidad y en que la realidad distorsiona al arte. Una novela tan política como personal que mantiene a Juan Villoro como un testigo excepcional de nuestro tiempo.
El nuevo libro del autor de El desbarrancadero, Premio FIL de Literatura y Premio Rómulo Gallegos
"Su ira explosiva es tan brillante, tan sonora, real, sincera, divertida a veces, cruel casi siempre, que su lectura es algo gozoso y tonificante".
Pedro Almodóvar
En Escombros, libro que entronca directamente con una de las obras más emblemáticas y reconocidas del autor, El desbarrancadero, Fernando Vallejo narra la llegada de la noche del mundo, ese tiempo que va desde la agonía de su compañero, el escenógrafo mexicano David Antón #que coincide con el terremoto que asoló Ciudad de Mexico en 2018# y su muerte, y el momento actual, marcado por una pandemia que mantiene en vilo a todo el planeta. La historia personal del autor, la perdida de su compañero de vida de más de cincuenta años y su vuelta a Colombia sirven de metáfora de la actualidad, un mundo en destrucción en el que el narrador camina por una ciudad en la que ya solo puede ver fantasmas.