Durante su larga travesía hacia América, el bergantín Pilgrim pierde a toda su tripulación en un desgraciado accidente. De entre los pasajeros que quedan a bordo, el joven Dick Sand es el único que puede asumir el mando del barco. Sin experiencia y sin marinos competentes a su alrededor, el viaje para Dick y el resto de los pasajeros se convertirá en una auténtica odisea llena de peligros.
El doctor Samuel Fergusson, su amigo Dick Kennedy y su criado Joe Wilson sobrevuelan África a bordo del globo Victoria, con el que viajan desde la isla de Zanzíbar a la costa del Senegal. El objetivo: encontrar las fuentes del Nilo. La aventura constituyó el primer éxito de Verne, que pronto alcanzaría la fama.
Una edición ilustrada inspirada en la original del siglo XIX de Pierre-Jules Hetzel.
La edición más bella del mundo de la obra de Julio Verne.
Verne y Hetzel
La historia de Julio Verne va íntimamente ligada a la de Pierre-Jules Hetzel. Autor y editor trabajaron codo con codo durante más de dos décadas en la creación de la serie Viajes extraordinarios, colección que le proporcionaría al autor fama y reconocimiento mundial. Pero si bien las dotes literarias e imaginativas de Verne fueron la clave de tantos éxitos obtenidos, la audacia, la profesionalidad y los consejos de Hetzel también fueron fundamentales, hasta el punto de que sin él los Viajes extraordinarios probablemente jamás hubieran visto la luz.
¿Quién podrá avisar a tiempo al hermano del zar del grave peligro que corre? Solo un hombre intrépido como Miguel Strogoff es capaz de atravesar media Rusia para cumplir con éxito esa arriesgada misión. Pero debe ir de incógnito. Si lo descubren, puede ser fatal para todos.
Una vez concluida la Guerra Civil estadounidense, el ingeniero Impey Barbicane emprende un proyecto ambicioso, casi descabellado: la construcción de un gran cañón capaz de enviar un proyectil a la Luna. Pero el aventurero francés Michel Ardan incluso irá más lejos y propondrá que ese viaje sea tripulado, ofreciéndose él mismo para la misión. Barbicane y el capitán Nichols decidirán sumarse a ese audaz y peligroso viaje. Hasta ese momento, nadie había afrontado una aventura tan arriesgada. ¿Lograrán superar las innumerables dificultades que plantea su proyecto?
Una edición ilustrada inspirada en la original del siglo xix de Pierre-Jules Hetzel.
La edición más bella del mundo de la obra de Julio Verne.
Verne y Hetzel
La historia de Julio Verne va íntimamente ligada a la de Pierre-Jules Hetzel. Autor y editor trabajaron codo con codo durante más de dos décadas en la creación de la serie Viajes extraordinarios, colección que le proporcionaría al autor fama y reconocimiento mundial. Pero si bien las dotes literarias e imaginativas de Verne fueron la clave de tantos éxitos obtenidos, la audacia, la profesionalidad y los consejos de Hetzel también fueron fundamentales, hasta el punto de que sin él los Viajes extraordinarios probablemente jamás hubieran visto la luz.
Eurípides es el más inquieto y apasionado de los tres grandes autores trágicos griegos. Seguramente también es el más influyente, gracias a su sensibilidad poética, más cercana a la actual. A diferencia de Esquilo y Sófocles, que le precedieron, Eurípides humaniza y dota de carácter realista al mito, da rienda suelta a los arrebatos poéticos, a la vez que también se muestra muy racionalista. En este contraste contradictorio radica parte de su encanto y de su modernidad.
El tercer y último volumen que recoge las tragedias completas de Eurípides en la Biblioteca Clásica incluye: Helena, Las fenicias, Orestes, Ifigenia en Áulide, Las bacantes y la debatida Reso.
El diario El País salió a la calle el 4 de mayo de 1976, menos de seis meses después de la muerte de Franco, cuando el camino a la democracia apenas empezaba a atisbarse. La idea del periódico se incubó entre un grupo de editores e intelectuales que, en las postrimerías del franquismo, buscaba un instrumento de reforma del régimen, de talante liberal y vocación europeísta, que contribuyera a suturar las heridas provocadas por la guerra civil y la dictadura y a hallar una salida sin traumas del franquismo. Su éxito fue fulgurante. A los 50 años de ese momento fundacional de la historia reciente española, Javier Cercas asumió el reto de contar la historia de un país a través de la de su periódico de referencia; pero El periódico de la democracia no es solo una historia personal de ese periodo: es también una reflexión acerca de la relación del periodismo con la literatura, una crónica de la formación intelectual de un escritor y un homenaje a la importancia de la prensa en la construcción y la defensa de las libertades.
«Un libro maravilloso. El don de Hustvedt consiste en poder escribir sobre las emociones más desgarradoras con una lucidez, mesura y belleza extraordinarias. El resultado es una obra profundamente conmovedora, cruda por la pérdida y, sin embargo, luminosa por el amor.» Sarah Waters
A punto de fallecer, Paul Auster le dijo a su esposa que quería convertirse en un fantasma, regresar para ver cómo estaba, qué escribía tras su partida o cómo crecía su nieto Miles. Y eso es lo que ha llegado a ser para Siri Hustvedt, una presencia siempre palpable y reconfortante: al oler su tabaco en casa, al sumergirse en sus libros y al rememorar una historia de amor y una comunión intelectual que duró cuarenta y tres años.
En su obra más personal, Hustvedt reconstruye su unión legendaria con él a través de la textura desgarradora del duelo y el consuelo de un amor eterno. A medio camino entre el diario y la narración literaria, el texto parte de documentos inéditos de enorme valor, desde las notas que intercambiaron durante décadas hasta los últimos escritos de Paul Auster en forma de cartas a su nieto.
Figura clave para entender la literatura norteamericana contemporánea, en este libro extraordinario Siri Hustvedt encarna emociones que nos conciernen a todos: muestra cómo la pérdida de un ser querido erosiona nuestra identidad, pero la intimidad de una vida compartida deja una huella imborrable en nuestra memoria. «Es un año de duelo convertido en oro sabio y veraz. Qué texto tan honesto. Qué regalo de amor» (David Mitchell).
El 15 de mayo de 1796 las tropas napoleónicas entran en Milán, liberándolo del dominio austriaco. El marqués del Dongo no tarda en conspirar contra el invasor, pero su mujer entabla secretamente relaciones con un joven teniente francés. Al cabo de unos meses nace un niño, al que llaman Fabrice. Criado como hijo del marqués en la mansión familiar del lago de Como, el muchacho alimenta un intenso fervor por la causa napoleónica, hasta tal punto que, a los diecisiete años, huye con papeles falsos, pasa mil penurias para llegar a Francia y llega en 1814 a Waterloo a tiempo de presenciar la última batalla –y derrota definitiva− de su héroe. A su regreso, confuso, sin rumbo, deja su futuro en manos de dos imponentes protectores: su tía, la duquesa de Sanseverina, que « dejaba pasmada a la corte de Parma por su amabilidad llana y la noble serenidad de su forma de pensar», y su amante, el conde Mosca, ministro del príncipe de Parma. Pero el caso es que en poco tiempo el joven Fabrice acaba en la cárcel, condenado a muerte por haber matado en un duelo a un rival en amores…
“Estar tumbado no era para Oblómov una necesidad como lo es para el enfermo o para el que tiene sueño, ni una casualidad como para el que está cansado, ni siquiera un placer como para el perezoso; era un estado normal.” Sin moverse de su diván, enfundado en un raído batín asiático, el héroe de esa novela es la personificación perfecta de la indolencia y la inactividad. Heredero terrateniente, eterno ausente de una hacienda fraudulentamente administrada, con una malograda carrera en el funcionamiento y en un retraimiento temprano de la vida social, Oblómov conocerá de pronto, al cabo de los años y a instancias de su gran amigo, el emprendedor Shtolz, un extraño renacer, una misteriosa sacudida que por un momento le hará creer en la posibilidad de otra clase de vida, en la que asoman insospechadamente la confianza y el amor.
Oblómov (1859) de Iván A. Goncharov es una de las obras centrales de la literatura rusa, una de las máximas ilustraciones del tipo del “hombre superfluo” que tanto preocupó, asimismo, a Pushkin o a Turguéniev. Diálogos y gestos puros, una perfecta organización dramática, un humor sostenido y elocuente y una narración distanciada y comprensiva a la vez son algunas de las claves de esta magnífica novela en la que todo despide vida y claridad.
Se dice a menudo que «el futuro está escrito» como si eso robara toda la esperanza, pero es en la escritura donde se juega la imaginación subversiva de lo posible y la memoria indómita de lo que está al borde del olvido. ¿Y si, para los seres que el presente desprecia y mengua, el porvenir fuera el tiempo de la rebeldía y la comunidad?
En los doce cuentos que componen Soñarán en el jardín, Gabriela Damián Miravete despoja la fantasía, el horror y la ficción especulativa del manto fúnebre de lo irreversible en una serie de ventanas a lo inesperado y asombroso. Y lo hace con una inteligencia insubordinada y un oficio artesano en el arte de contar. Sus narradoras son, como ella, mujeres autónomas que confabulan para ingeniar máquinas y conjuros de libertad de cara a los páramos de la catástrofe.
Las flores y los gatos, el agua y la montaña deshacen con palabras indóciles la promesa de apocalipsis que intenta conquistar nuestro mañana y ocupan el lugar de los congéneres, en un mundo compartido y horizontal en el que los seres humanos no son la cumbre de ninguna evolución.