Tal vez toda la obra de Borges pueda leerse como una larga meditación poética. De Fervor de Buenos Aires a Los conjurados, su poesía atraviesa más de seis décadas de escritura y constituye el eje casi secreto de un capítulo clave de la literatura del siglo XX. En ella conviven la emoción y la erudición, el arrabal y la eternidad, el amor y el tiempo, la ceguera y la claridad de la razón, la identidad y la muerte. Al mismo tiempo, emergen una forma de orden que es asombro y una cadencia que fija en palabras la intensidad de lo efímero. Los versos que reúne este volumen están hechos de memoria y revelación, de ironía y candor, de la música del habla y del rigor del pensamiento. Si en ellos resuenan las mismas preguntas que recorren sus cuentos y ensayos, es porque Borges encontró en la poesía no una respuesta, sino una forma de habitar el misterio.
Hay algo vivo e inclasificable que recorre el planeta Tierra desde su creación y parece capaz de sobrevivirlo. Se extiende bajo la superficie y emerge como una planta fantástica, en múltiples sentidos. De ella darán testimonio los distintos narradores de la novela -cuyas voces se escuchan en 1504, 1888, 1945- y el arco temporal de un futuro que solo la literatura puede imaginar. Una y otra vez, mientras la humanidad crece y se piensa, el bionte, este organismo que aterra pero que también refugia, será un espejo del devenir histórico bajo el horror de su idea de progreso.
«Este libro es un ensayo en forma de crónica o una crónica en forma de ensayo. Este libro no es una ficción. Este libro es la anatomía de un instante: el instante en que Adolfo Suárez permaneció sentado en la tarde del 23 de febrero de 1981 mientras las balas de los golpistas zumbaban a su alrededor en el hemiciclo del Congreso de los Diputados y todos los demás parlamentarios -todos menos dos: el general Gutiérrez Mellado y Santiago Carrillo- buscaban refugio bajo sus escaños. Este libro es la crónica de ese gesto y la crónica de un golpe de estado y la crónica de unos años decisivos en la historia de España. Este libro es un libro imprescindible. Un libro único.»
En Correo femenino se reúnen por primera vez los textos de su fase inicial como escritora, donde aborda los temas más diversos, desde la educación de los hijos a los tratamientos de belleza o la búsqueda de la felicidad. Como una continuación de Correo femenino, Solo para mujeres recoge 290 crónicas publicadas, sobre todo, entre 1959 y 1961, cuando Clarice regresa a Río de Janeiro recién divorciada y comienza a trabajar escribiendo para la prensa. En este libro divertido y práctico, un auténtico almanaque de aquella época, la escritora nos muestra que, a pesar de las conquistas actuales de la mujer, la esencia femenina permanece igual.
La lámpara es la segunda novela de Clarice Lispector y trata sobre la soledad y la introspección de Virginia, una joven que vive en un ambiente familiar opresivo y que se enfrenta a la posibilidad de un incesto con su hermano Daniel. La novela explora cómo la soledad de Virginia distorsiona su percepción de la realidad y la lleva a construir su propia versión de la verdad, a través de relaciones ambiguas y una intensa vida interior.
La manzana en la oscuridad, cuarta novela de Clarice Lispector, es la crónica de la reconstrucción de un yo destruido. Martim está convencido de que ha asesinado a su esposa. En un delirio de culpa y pena, en mitad de la noche, comienza una huida que lo llevará al desierto más árido de Brasil, donde las piedras son sus únicas interlocutoras. Llegará a una hacienda aislada a cargo de Vitória, una solterona con miedo de vivir, y de su obsesiva prima Ermelinda, que tiene pánico a la muerte.
Como un rompecabezas que no está completo sin todas las piezas, la literatura de Clarice se completa con estos escritos.
Este libro contiene algunas piezas esenciales para comprender la obra de Clarice Lispector. Seguir la impresionante entrevista que en 1976, un año antes de su muerte, concedió de manera excepcional es acercarse al misterio que ella quiso ser y plasmar con un lenguaje que va más allá de la palabra.
¿Qué es la raza y por qué es importante? ¿Qué motiva la tendencia humana a construir Otros? ¿Por qué la presencia de esos Otros nos asusta tanto?
Basándose en sus Norton Lectures, Toni Morrison aborda estas y otras cuestiones que dominan cada vez más la política mundial: la raza, el miedo, las fronteras, los movimientos de masas, el deseo de pertenencia... En su búsqueda de respuestas, la novelista revisa cuidadosamente sus propios recuerdos, así como la historia, la política y, especialmente, la literatura, examinando autores como Harriet Beecher Stowe, Ernest Hemingway y William Faulkner. A través de ellos analiza las nociones de pureza racial, el origen de la raza negra como una herramienta para definir una sociedad inmigrante con una gran variedad de procedencias y costumbres, o las formas en que la literatura emplea el color de la piel para definir a los personajes o conducir la narrativa.
Mientras la abadía se sume en la confusión y el miedo crece entre sus muros, el fraile Guillermo de Baskerville aviva su enconada búsqueda de la verdad. Cada nuevo indicio lo acerca al corazón del misterio y a una laberíntica biblioteca que atesora un conocimiento tan rico como peligroso. En el centro de la intriga, el novicio Adso de Melk tendrá que hacer frente a la duda, el deseo y la violencia en un viaje iniciático que marcará su destino para siempre.
Con su trazo inconfundible, Milo Manara culmina esta deslumbrante adaptación de la obra maestra de Umberto Eco: un thriller sobre el poder, la herejía y el amor por los libros que ha fascinado a millones de lectores en todo el mundo.
Una novela de amor prohibido en tiempos de agitación política y social, impregnada de un profundo erotismo transgresor.
El cultivo y manufacturación del algodón tuvo inesperadamente un impacto enorme en cómo la mujer era considerada en China: el algodón empoderó su figura. La equivalencia entre la mujer y el algodón adquiere en la obra algo más que un simbolismo de fondo: crea y estructura el núcleo de un intenso drama.
La zona rural donde se ha instalado la pequeña planta transformadora de algodón se convierte en un microcosmos donde toda la China de la época está representada, y la joven protagonista, Fang Biyu, en el símbolo de la mujer china. El algodón como alegoría de la feminidad obedece también al ciclo de la menstruación (un ciclo lunar) que caracteriza a la mujer, ya que la protección sanitaria utilizada por las mujeres chinas durante sus periodos estaba hecha de ese material.
A través de un enfoque autobiográfico y de una estética carnavalesca y trágica al mismo tiempo, Mo Yan aborda la pérdida de la inocencia y el rito del paso a la edad adulta.