En estos tiempos se ha vuelto más complicado vender cualquier producto, mantener contentos a los clientes y obtener hasta la más mínima ventaja. Los errores ahora son más costosos y el fracaso se convierte en una posibilidad real para quienes no logran adaptarse con la suficiente rapidez. Pero imagina que puedas venderte a ti mismo de manera efectiva y contundente, que tengas la gran capacidad de robarles mercado a tus competidores a través de una fórmula precisa para aumentar tus ventas y conseguir tus objetivos.
Jornadas extenuantes en condiciones de gran estrés, tareas pendientes para terminar en casa.... Y ya en casa, una familia que nos pide toda nuestra atención... la que nos queda después de un día agotador.
¿Cuántos no nos habremos planteado cambiar de empresa o de trabajo, ganar menos, incluso, para vivir mejor? Pero ¿de verdad es ésa la solución?
Por supuesto, no es la que propone Paco Muro en este libro.
¿Por qué no trabajar mejor y ganar más? Ésa es la cuestión. ¿Cómo hacerlo? Un doble reto: Exigir que quien nos dirija lo haga bien. Y exigirnos a nosotros mismos un rendimiento de calidad.
Pero IR O NO IR... no recoge sólo una tesis para superar el listón del estándar de calidad de vida. También es una recopilación práctica de relatos "empresariales", de ejemplos prácticos -fruto de la experiencia del autor como consultor- de cómo mejorar el rendimiento sin por ello añadir estrés a nuestra vida.
Si vives en este mundo lo sabes de sobra: cada día más personas se hartan de su trabajo y deciden abandonarlo. La precariedad laboral y la inestabilidad económica son cada vez más evidentes, y los trabajadores que no dimiten de su puesto son despedidos por protestar.
«Que os den», se oye a uno y otro lado.
Pero esto no tiene por qué ser así: profesionales y empresarios estamos condenados a entendernos. De hecho, sólo hay una salida a la situación actual: trabajar juntos para convertir nuestras empresas en un lugar en el que todos nos sintamos cómodos, importantes y valorados.
Este libro está pensado para que lo compartan jefes y compañeros de trabajo, para que se discuta y para que sea puesto en práctica.
Porque no importa cuál sea tu papel: todos tenemos el poder de cambiar las cosas.
Pequeña guía para el Gran Descenso.
Pandemia, crisis de suministros, falta de chips, inflación, guerra, sequía, cambio climático, crisis energética... Las noticias son cada día más preocupantes; parece que hemos entrado en una espiral de decadencia y miseria. ¿Cuánto más podremos aguantar? ¿Es cierto que el colapso es inevitable? Tal como anunciaba Antonio Turiel en su primer ensayo, el Petrocalipsis ya está aquí. Lo notamos al llenar el depósito del coche, cuando nos lo pensamos dos veces antes de encender el aire acondicionado, cuando cierran negocios pero, sobre todo, lo notamos a final de mes. Y esto no se ha acabado: estamos entrando en una fase de aceleración. El descenso energético es una realidad apremiante y que anticipa un futuro muy oscuro. Si queremos prevalecer, si queremos evitar el colapso, necesitamos hacer muchos cambios, desde el sistema productivo hasta el modelo de sociedad. Y tener una guía para entender qué está pasando ahora mismo, por qué y cómo evitar lo peor. Por lo demás: todo normal y bien.
¿Alguna vez has sentido que estás al borde del agotamiento? ¿Trabajas más rápido, pero no consigues acercarte a tus objetivos? ¿Sabes que una tarea es importante y aun así batallas para llevarla a cabo? ¿Querrías hacer mayores aportaciones, pero no tienes la energía que requiere? ¿Sientes que las cosas se han vuelto más difíciles de lo que ya eran?
La civilización se enfrenta a una grave crisis existencial en la era del Antropoceno, en la que la actividad económica destruye con saña la Tierra y condena a la humanidad a la catástrofe medioambiental. Si no se toman medidas contra el cambio climático, el mundo volverá a un estado de barbarie. No existe un plan B para el planeta Tierra.
Para evitar la debacle, es necesario acabar con la obsesión capitalista por la búsqueda ilimitada de beneficios. Pero ¿puede la civilización prosperar renunciando al capitalismo? Por supuesto. Existen soluciones para sortear la crisis, y las pistas para alcanzarlas llevan ciento cincuenta años esperando en el pensamiento del último Karl Marx. Hay una única salida posible: conseguir la abundancia a través del decrecimiento económico. Es la oportunidad para lograr una sociedad más justa.