EL FUTBOL ES MAS QUE UN JUEGO ES GEOPOLITICA. ES PODER.
El fútbol mueve pasiones, economías y masas. Pero también mueve intereses, alianzas y decisiones que impactan el orden global Fútbol, Geopolítica y Poder analiza cómo el fútbol se convirtió en una herramienta de influencia, diplomacia y control en un mundo cada vez más interconectado.
Un amor por el lenguaje, así, que se enrosca como una delicada espiral, y asciende solo para caer y besar con fervor su punto de partida, es del tipo de amor que profesa el autor de este libro por su idioma natal; uno que alcanza la hombradía de hacer potables en el español nuestro, giros y formas clásicas que se abrazan, sonrientes, con términos nacidos de lo castizo y de lo popular, de las redes sociales y el universo digital: minimalistas, hilarantes, magníficos…
Con la entrega de Generación Perdida, un volumen de cuentos con veintiún piezas, Johnny Jones reafirma un hecho que se está dando dentro de la literatura dominicana: cada vez es mayor el número de publicaciones en los géneros de poesía, novela y cuento. Ese creciente número de obras se registra, fundamentalmente, a partir de los inicios mismos de la década de los 80. Pero no tiene nada que ver exclusivamente con la generación de autores surgida en esa fecha.
Asistimos a un momento histórico en el que la despolitización es uno de sus rasgos específicos. Cuando hablamos de despolitización nos referimos a sociedades en las que, por un lado, el ciudadano medio tiende a rechazar la política al considerarla, desde una valoración moral, como corrupta. Y, desde una racionalidad economicista, como improductiva. En ese marco la política, en tanto gobierno de los bienes comunes, o entendida como capacidad de la gente normal de articularse en función de la defensa de intereses colectivos, pierde centralidad. Y emerge así un individualismo casi absoluto que coopta todo. Asimismo, este individualismo suele ir impulsado, a la vez que epistémicamente sustentado, en un economicismo cada vez más presente en la discusión pública y los sentidos comunes. Hablamos, entonces, de que la despolitización actual viene impulsada por un *tipo de economicismo antipolítico.
En cada encuentro médico, una historia se escribe. Entre datos y emociones, el cuidado se transforma. Cuando el paciente es centro y su voz es escuchada la medicina trasciende, la sanación se completa. De protocolos rígidos a experiencias memorables, descubrimos que gestionar es el arte de humanizar la salud.