«A vos que me leés, ¿no te habrá pasado eso que empieza en un sueño y vuelve en muchos sueños pero no es eso, no es solamente un sueño? Algo que está ahí pero dónde, cómo».
Cuando Cortázar parecía haber alcanzado la perfección en el género, Octaedro (1974) aportó novedades en su maestría incomparable a la hora de escribir cuentos.
Los ocho relatos que componen Octaedro —una figura tan geométrica como misteriosa, tan perfecta como reticente— entremezclan cierto contenido social y político que Cortázar había abordado en Libro de Manuel (1973) con sus temáticas más recurrentes: el amor, el sueño, la enfermedad, la muerte, el umbral entre lo cotidiano y lo fantástico. Pero, además, estos relatos funcionan como caras que, en su conjunto, van completando el sentido de la figura total: así, quien relata su propia muerte en «Liliana llorando» tendrá su contracara en «Las fases de Severo». Cada una de las tramas encuentra a lo largo de este libro continuaciones alternativas, extrañas formas de resonancia.
Compacto y, al mismo tiempo, ilimitado; preciso y también impredecible, si a un libro de cuentos le cabe el atributo de novela encubierta, no hay dudas de que es a Octaedro.
El poeta más importante del siglo XX en cualquier idioma.» Gabriel García Márquez
«Nadie como Neruda para lograr un insólito centelleo poético mediante el simple acoplamiento de un sustantivo y un adjetivo que antes jamás habían sido aproximados.» Mario Benedetti
«Neruda renace todos los días porque siempre hay alguien que lo lee por primera vez y hay otro que lo relee con nuevos ojos. No hacerlo empobrecería nuestra vida.» José Emilio Pacheco
«Ningún poeta del hemisferio occidental de nuestro siglo admite comparación con él.» Harold Bloom
En este libro de 1954, Pablo Neruda asombró a los lectores que no habían previsto la variedad de registros que el poeta alcanzaría. Hoy sigue cautivando por su capacidad para celebrar los pequeños acontecimientos diarios. Neruda le canta al aire y a la cebolla, a la esperanza y al caldillo de congrio, a la madera y a la alegría, al vino y al pan, a los poetas populares y al fuego, al libro, al traje, a la lluvia, a la vida. Sabe comunicarnos con la magia de su palabra la novedad de redescubrir cada momento como inaugurando la mirada.
En este libro de 1954, Pablo Neruda asombró a los lectores que no habían previsto la variedad de registros que el poeta alcanzaría. Hoy sigue cautivando por su capacidad para celebrar los pequeños acontecimientos diarios. Neruda le canta al aire y a la cebolla, a la esperanza y al caldillo de congrio, a la madera y a la alegría, al vino y al pan, a los poetas populares y al fuego, al libro, al traje, a la lluvia, a la vida. Sabe comunicarnos con la magia de su palabra la novedad de redescubrir cada momento como inaugurando la mirada.
Los vastos temas y el caudaloso ritmo que caracterizaban su obra anterior ceden paso al metro breve y fragmentado, a la visión microscópica, al protagonismo de aquello que verdaderamente es elemental: el encuentro con los anónimos y desconocidos que transitan las calles, el descubrimiento del corazón que habita en las cosas más sencillas, el valor oculto de lo verdaderamente genuino, la silenciosa sensación de estar rodeados por seres invisibles que estallan en el esplendor de la poesía.
El intruso retiró el muñeco y observó la carita de la niña [...]. No había ya luz en su rostro y la sensación de estar ante un receptáculo vacío se acrecentó al llevarse de nuevo el muñeco a la cara para aspirar el aroma infantil, ahora enriquecido por el aliento de un alma.»
Ha pasado ya un mes desde que la inspectora de la Policía Foral recuperó a su hijo y pudo detener a Berasategui. Pero a pesar de que tanto la Guardia Civil como el juez Markina dan por muerta a Rosario, Amaia siente que no está libre de peligro, un desasosiego que solo Jonan comprende.
La muerte súbita de una niña en Elizondo resulta sospechosa: el bebé tiene unas marcas rojizas en el rostro que indican que ha habido presión digital, y además, su padre intenta llevarse el cadáver.
Una historia conmovedora, bella y dolorosa sobre la vida, la muerte y el amor. Edición revisada y editada por la autora.
Esta es la historia de un flechazo.
Y del amor de una vida.
Y de un corazón hecho pedazos.
Esta es la historia de un montón de ojalás por cumplir.
Esta es la historia del viaje de Lola hacia aquello que no se ve, pero que está ahí. Hacia aquellas cosas que se buscan y se encuentran en el peor momento de la vida. Hacia sus sueños.
Esta es la historia de la sonrisa más bonita del mundo, de una nariz roja, de un tango en la playa, de una habitación convertida en hogar y de una casa perdida bajo la nieve.
Esta es una historia de amor… O quizá no.
The two intrepid sisters of the title story grapple with loss and memory on a perfect summer evening; “Impatient Griselda” explores alienation and miscommunication with a fresh twist on a folkloric classic; and “My Evil Mother” touches on the fantastical, examining a mother-daughter relationship in which the mother purports to be a witch. At the heart of the collection are seven extraordinary stories that follow a married couple across the decades, the moments big and small that make up a long life of uncommon love—and what comes after.